solo un tema por semana,
y con que le guste al diyei alcanza

lunes, 29 de julio de 2013

[40] Adiviná qué tengo en la mano

“Hand in my pocket”, de Alanis Morissette, en su álbum Jagged Little Pill (1994)



A Cecilia Tanoni, que es parecida a Alanis y también optimista.



Con esta canción termino la serie dedicada a “Mujeres que Apechugan”. Después de discurrir por temas más bien depres o melancólicos, dejé aquí para el final una nota claramente positiva, una visión amable del presente y esperanzada en el futuro.

“Mano en el bolsillo”, de la cantautora canadiense Alanis Morissette, es una especie de declaración de principios de los jovencitos de los noventas (o de casi cualquier época), conscientes de sus limitaciones y problemas, pero a la vez no dispuestos a dejar que esos problemas les arruinen la vida antes de tiempo: “estoy perdida pero esperanzada”.

Todas las estrofas se organizan a partir de versos con esta estructura sintáctica: “estoy A, pero B”. En esta letra queda muy clara la ya recontrasabida particularidad del verbo “to be” inglés, que equivale tanto a nuestro “ser” como a nuestro “estar”. Donde nosotros tenemos que elegir decir estoy pobre o soy pobre; es loco o está loco; sos re-buena o estás re-buena, los anglófonos pueden decir al mismo tiempo, con “I´m”: estoy-soy pobre, está-es loco, estás-sos buena.

Esa diferencia, sumada a algunos dobles sentidos de sustantivos (como por ejemplo short, que es tanto “corto de plata” como “petiso”; o high, que puede hacer referencia a ser alto, a estar drogado o a estar en un lugar elevado) le permite a Alanis hacer montones de juegos de palabras. Explicarlos todos está probablemente más allá de mis conocimientos y con toda seguridad más allá de mis ganas, pero pongo otro botón de muestra: en el verso I'm sick but I'm pretty (“estoy enferma pero soy linda”), Alanis dividió en mitades la expresión pretty sick (muy enfermo/a).

Con estos versos, entonces, ella se va autodefiniendo como persona compleja, contradictoria, inclasificable, en una realidad ídem. Y sin embargo, al llegar al estribillo, la conclusión que se saca es que, “por todo y a pesar de todo” (como diría María Elena), “todo va a estar bien”.


¿Y por qué todo va a estar bien? “Porque tengo una mano en el bolsillo, y la otra está haciendo”… cualquier mandanga. Saludando, agitando un cigarrillo, haciendo gestos, parando un taxi… O sea, no importa lo que está haciendo “la mano libre”: lo que importa es que la otra mano está guardada en el bolsillo. En reserva, por las dudas. Pero lista para salir ("Soy (un) inútil, pero no por mucho tiempo: el futuro está llegando", como anuncia-amenaza Gorillaz en su tema "Clint Eastwood").


Así bailaba los temas lentos el pibe más canchero: con una mano en el bolsillo, mientras con la otra rodeaba la espalda de ella. Me dijeron, claro: yo no soy de esa época.

Alanis es (salvo que alguien me contradiga) la inventora del “canto con gorgorito” (elevando la nota y quebrando la voz al final de los versos), que en ella, aunque un poco irritante por cierto, es estilo, mientras que en montones de cantantes que vinieron después, como Shakira, es solo una forma de intentar esconder lo mal que cantan.

A mitad de camino en la canción, Alanis se pone a hacer un solo de armónica, al mejor estilo León Gieco (o Bob Dylan, mejor dicho).

El videoclip, en blanco y negro, se ambienta en un desfile, en el cual Alanis es la chofer del intendente (porque espero que ese no sea el auto de J. F. Kennedy, como imaginé en un primer momento). Durante todo el video, ella nos muestra sus dientazos blanquísimos, su amplia frente y su poco interés por la biyuterí. Después del solo de armónica, Alanis se baja del auto, toma protagonismo en la pantalla y sigue cantando bajo la lluvia torrencial (que afloja al final, para cerrar otra vez con una tarde optimistamente soleada).



El tema tuvo un moderado éxito, al igual que Alanis Morissette en toda su carrera. Es que el optimismo, en líneas generales, no garpa. Sin embargo, al menos en mis ránkings, este es un tema que merece ocupar el Winco una semana, y así lo hará desde hoy hasta el lunes próximo, si es que realmente todo resulta bien bien bien para entonces.



Hand in my pocket

I'm broke but I'm happy,
I'm poor but I'm kind
I'm short but I'm healthy, yeah
I'm high but I'm grounded,
I'm sane but I'm overwhelmed
I'm lost but I'm hopeful, baby.

What it all comes down to
Is that everything's gonna be fine, fine, fine.
'Cause I've got one hand in my pocket
And the other one is giving a high five

I feel drunk but I'm sober,
 I'm young and I'm underpaid
I'm tired but I'm working, yeah
I care but I'm restless,
I'm here but I'm really gone
I'm wrong and I'm sorry baby

What it all comes down to
Is that everything is going to be quite alright
'Cause I've got one hand in my pocket
And the other one is flicking a cigarette

What it all comes down to
Is that I haven't got it all figured out just yet
'Cause I've got one hand in my pocket
And the other one is giving a peace sign

I'm free but I'm focused,
I'm green but I'm wise
I'm hard but I'm friendly, baby
I'm sad but I'm laughing,
I'm brave but I'm chicken shit
I'm sick but I'm pretty, baby

And what it all boils down to
Is that no one's really got it figured out just yet
I've got one hand in my pocket
And the other one is playing the piano

And what it all comes down to, my friends, yeah
Is that everything is just fine fine fine
I've got one hand in my pocket
And the other one is hailing a taxi cab.
Mano en el bolsillo

Estoy en bancarrota pero feliz,
soy pobre pero amable,
Estoy corta pero saludable, sí.
Estoy volando pero castigada,
estoy cuerda pero abrumada,
estoy perdida pero esperanzada, nene.

A lo que se reduce todo
es a que todo va a estar bien, bien, bien.
Porque tengo una mano en el bolsillo
y la otra está dando dando una palmada.

 Me siento ebria pero estoy sobria,
soy joven y mal pagada,
estoy cansada pero trabajando, sí.
Me preocupo pero estoy inquieta,
estoy aquí pero en realidad ya me fui,
estoy equivocada y lo siento, nene.

A lo que se reduce todo
es a que todo va a estar más que bien,
porque tengo una mano en el bolsillo
y la otra está agitando un cigarrillo.

A lo que se reduce todo
es a que aún no lo he comprendido,
porque tengo una mano en el bolsillo
y la otra está haciendo el signo de la paz.

Estoy libre pero enfocada,
estoy verde pero soy sabia,
soy dura pero amigable, nene.
Estoy triste pero me río,
soy valiente pero me cago toda,
estoy enferma pero soy linda, nene.

A lo que se reduce todo
es a que nadie lo descifró todavía.
Tengo una mano en el bolsillo
y la otra está tocando el piano.

A lo que se reduce todo, mis amigos, sí,
es a que todo está bien, bien, bien,
porque tengo una mano en el bolsillo
y la otra está llamando a un taxi.



Para terminar, incluyo solamente otra versión de este tema, por la misma Alanis, acústica y diez años después de la original. Un poco más lenta, melancólica y estándar (más “country”); y por todo eso, para mí, menos interesante.


Se despide, cansado pero inquieto,


DJ Vago

lunes, 22 de julio de 2013

[39] Pero por qué no te callas


“Don´t speak”, de No Doubt, en su álbum Tragic Kingdom (1995)



La semana que viene se acaba esta serie dedicada a “Mujeres que Apechugan”, y desde ya les aviso que quedarán afuera temas que podrían (o hasta deberían) haber entrado, como “I will survive” de Gloria Gaynor, “Beautiful” de Christina Aguilera, “Lovesong” de Sara Bareilles, “Girls just wanna have fun”, de Cyndi Lauper, “Crazy” de Patsy Cline, “Amores platónicos” de Julieta Venegas, “Someone like you” de Adele y “Rehab” de Amy Winehouse. Tal vez varios de estos temas aparezcan alguna vez en este blog, si él y yo nos mantenemos vivos lo suficiente. Quién sabe.

Mientras, tanto, aquí va “No hables”, de No Doubt (“sin duda”), banda muy de calidad que mezclaba ska con algo de reggae y rock-soft, protagonizada por Gwen Stefani y tres chabones ignotos (Dumont, Young, Kanal). El tema fue, desde su salida, un éxito mundial. Estuvo 16 semanas seguidas en el Nº 1 de los charts, todo un récord. El disco vendió más de 10 millones de copias solo en los Estados Unidos (obteniendo por ello un “disco de diamante”, algo que menos de 50 discos consiguieron en toda la historia).



La banda pasó por momentos difíciles. De entrada, un par de años después de formarse, se suicidó el solista principal, John Spence, con lo que Gwen quedó como única cantante del grupo. Por otro lado, Eric Stefani, el hermano mayor de Gwen, se pudrió de cómo estaba siendo manejada la banda y se fue a hacer dibujos animados junto con Groening (sí, el de “Los Simpsons”). Y poco antes de que empezaran a surgir las canciones de Tragic Kingdom, Gwen se peleó con Tony Kanal, su novio de años y el bajista del grupo.

De esa separación habla “No hables”: en la canción, ella representa el exacto momento previo a que la relación se vaya al carajo. El final del amor se siente como una pérdida irreparable, como una muerte.

Ella no puede creer que este sea el final realmente (“¿Entonces este es el fin? ¿De verdad?”, “Take it all”, Adele) y sospecha que él está “dejando ir” las cosas a propósito. Pero a pesar de esas dudas y de esas sospechas, no quiere escuchar ninguna de las explicaciones que él está (aparentemente) dispuesto a dar. O sea: ya no hay remedio, porque la situación llegó a un punto en que nada de lo que se diga puede arreglar nada.

Cuando el amor murió, las palabras no pueden revivirlo, y por eso ella le corta a él el chorro verbal de plano, diciéndole que se calle de una buena vez. Basta de palabras. Basta de escucharte decir otra vez lo mismo. Porque no sirve para nada, y porque todo lo que se dice es doloroso: no por hiriente, sino por inútil. No, baby, no te estoy diciendo inútil a vos. Pero ya que estamos.

Porque ya bastante difícil es superar todo en siencio, como para encima tener que escucharte (“Escucho tus bobadas / acerca del amor y del deseo / y no me importa nada”, en la canción homónima de Luz Casal). Así que: sh, sh, nene.



El tema comienza muy lentamente, íntimo, casi como una canción de cuna, pero ya de entrada se nota que hay un aire muy poco feliz que corre por debajo de la melodía, como un chiflete inv(f)ernal en un día como el de hoy. Y cuando llega al estribillo, entra por fin la batería, se pone en acción y la guitarra y la voz de Gwen se desata en un lamento ska-reggae, medio y medio, suave pero desgarrado al mismo tiempo.

En el videoclip, No Doubt eligió, para ilustrar este tema de final, representar el final de la propia banda. Comienza con Toni, caracterizado como una especie de fauno, que baja una fruta de un árbol, para comprobar que está ya mordida y completamente agusanada. Inmediatamente, se refuerza la idea de decadencia y muerte con una mosca caminando por una superficie opaca y ajada, que resulta ser la cabecita negra de Tony. A partir de allí aparece Gwen, descalza y enfundada en un vestido azul a lunares vintash que resalta al mismo tiempo su buen gusto y su nulo busto, y se nota, mientras canta, que está sufriendo.

Durante todo el clip, se nota (excepto en las escenas tomadas de recitales en vivo, con Gwen amarilla y todos transpirados y saltones) una cero onda entre la cantante y los demás integrantes de la banda (que recuerdan con añoranza los momentos de buena onda pasada), y cómo ella “se luce” mientras ellos “se pierden” en el paisaje y la critican a sus espaldas, o hay que esperarla horas hasta que se produce para el video, y ella casi como que es llevada “naturalmente”, poco a poco, a dejar al resto de la banda y empezar una carrera de solista, dejándolos en banda y, al mismo tiempo, desbandados.



Era evidente que eso iba a pasar: Gwen, eventualmente, se separó de la banda en 2004 y empezó una carrera solista (que no generó, al menos musicalmente, nada interesante, aunque ella sacó, además de temas malísimos, una línea de ropa y otra de cosméticos con su nombre). Ella era, desde el comienzo de No Doubt, una figura y una imagen demasiado fuerte, demasiado con onda, como para no alejarse y seguir como solista. Ella era una estrella, los demás, relleno. Y aunque no fuera realmente así, eso era lo que veían quienes veían la banda. Siempre me pregunté si ellos mismos se daban cuenta, allá por 1995, y quisieron anticipar, en el videoclip de “Don´t speak” esa futura separación prevista, o si por el contrario, se creían tan indestructibles que se permitían bromear con esa separación que creían imposible.

Le mandé una carta a Tony Kanal en 2005 preguntándole esto mismo. Todavía no me contestó. Tal vez se tomó a pecho eso de “no hables”.


Curiosamente, no hay tantos covers de este tema tan famoso. Lo que se agradece, porque los pocos que hay (como el de Agapornis o el que hicieron para la serie “Glee”) son sencillamente insufribles. El silencio es oro.



Don´t speak

You and me
We used to be together
Every day together, always
I really feel
I'm losing my best friend
I can't believe
This could be the end
It looks as though you're letting go
And if it's real
Well I don't want to know

Don't speak
I know just what you're saying
So please stop explaining
Don't tell me 'cause it hurts

Don't speak
I know what you're thinking
I don't need your reasons
Don't tell me 'cause it hurts

Our memories
They can be inviting
But some are altogether mighty frightening.
As we die, both you and I
With my head in my hands
I sit and cry

Don't speak
I know just what you're saying
So please stop explaining
Don't tell me 'cause it hurts

Don't speak
I know what you're thinking
I don't need your reasons
Don't tell me 'cause it hurts

It's all ending
I gotta stop pretending
who we are

You and me
I can see us dying ... are we?

Don't speak
I know just what you're saying
So please stop explaining
Don't tell me 'cause it hurts

Don't speak
I know what you're thinking
I don't need your reasons
Don't tell me 'cause it hurts
Don't tell me 'cause it hurts
I know just what you're saying
So please stop explaining
Don't speak
Don't speak
Don't speak
I know what you're thinking
I don't need your reasons
I know you're good
I know you're good
I know your real good
Don’t, don’t.

Hush, hush, darling
Hush, hush, darling
Hush, hush, darling
Don't tell me 'cause it hurts 
No hables

Vos y yo
solíamos estar juntos,
todos los días juntos, siempre.
Realmente siento
que estoy perdiendo a mi mejor amigo.
No puedo creer
que este pueda ser el final.
Pareciera como que lo estás dejando ir,
y si es así realmente,
bueno, no quiero saberlo.

No hables,
sé exactamente lo que estás diciendo,
así que por favor dejá de explicar.
No me lo digas, porque duele.

No hables,
sé lo que estás pensando,
no necesito tus razones.
No me lo digas, porque duele.

Nuestros recuerdos
pueden ser tentadores,
pero algunos son al mismo tiempo muy
aterrorizantes.
A medida que morimos ambos, vos y yo,
con mi cabeza entre las manos
me siento y lloro.

No hables,
sé exactamente lo que estás diciendo,
así que por favor dejá de explicar.
No me lo digas, porque duele.

No hables,
sé lo que estás pensando,
no necesito tus razones.
No me lo digas, porque duele.

Todo está terminando,
tengo que dejar de simular
quiénes somos.

Vos y yo,
puedo vernos morir... ¿o no?

No hables,
sé exactamente lo que estás diciendo,
así que por favor dejá de explicar.
No me lo digas, porque duele.

No hables,
sé lo que estás pensando,
no necesito tus razones.
No me lo digas, porque duele.
No me lo digas, porque duele,
sé exactamente lo que estás diciendo,
así que por favor dejá de explicar.
No hables.
No hables.
No hables.
Sé lo que estás pensando,
no necesito tus razones,
sé que sos bueno.
sé que sos bueno,
sé que sos realmente bueno.
No, no.

Sh, sh, querido.
Sh, sh, querido.
Sh, sh, querido.
No me lo digas, porque duele.


Sin más que decir, se despide tan callando,


DJ Vago

lunes, 15 de julio de 2013

[38] ¡Vos no sabés nada, …...! [completar con imprenta mayúscula]


“To love somebody”, de los hermanos Gibb, por Nina Simone (1968)


Esta semana, y a mitad de camino de la serie dedicada a Mujeres que Apechugan, hablemos de “Amar a alguien”, por Nina Simone.

La canción, claro, es originalmente de los Bee Gees. Yo soy demasiado joven, pero me imagino que durante muchos años, en numerosos barrios del mundo, cantar como los Bee Gees debe haber sido peligroso. Así que admiro el temple de los Gibbs para entonar esas canciones con voz de ardillas esquizofrénicas. Más alla de eso, qué excelentes compositores. Algunas de sus canciones son geniales, y eso se nota porque otro buen músico las puede agarrar, despojarlas de sus ropajes disco y sus grititos agudos y hacer con ellas, otra vez de nuevo, un gran tema.

Eso hizo, para mí, Nina Simone, una de las mejores 10 cantantes de todos los tiempos y muy probablemente el ser humano que mejor sabía tocar el piano y cantar al mismo tiempo. Siempre según mis ránkings, que alguna vez serán del dominio público. Tal vez.

Decía: Nina tomó, pocos meses después de que salió, este tema de los Bee Gees (cuando ellos no eran todavía todo lo famosos que se volvieron) y lo incorporó a su repertorio, haciendo una versión diferente, suya, femenina. Más femenina, digo.

La hizo en ritmo de reggae (cuando el reggae estaba recién saliendo de Jamaica) y aparecen, al llegar al estribillo, unos coritos agudísimos totalmente innecesarios (¿serán un tributo a los Bee Gees, esos alariditos de ardilla?), y (en esta versión al menos) Nina no hace ninguno de esos fuegos artificiales de que es capaz de hacer para que brille su técnica vocal, lo que termina siendo muy positivo, al final del día.

La canción, que es como un Himno a la Vulnerabilidad, plantea básicamente un reclamo: ese “vos no sabés cómo es esto” del estribillo me recuerda a la línea “¡No sabés nada, Jon Snow!” con que Ygritte, la troglodita pelirroja, le marca la realidad a su seminovio-seminarista-semiarrepentido-semienlutado-semifredo, en Juego de Tronos (tanto en la serie de tv como en los libros). En realidad, Ygritte arma mal la frase, dice “Vos sabés nada”, porque como dije, es troglodita.



Y esta canción es sobre eso: ella explica, como primera medida, que hay una cierta gracia, una suerte que nunca tuvo, y que piensa que sí tendría si él la quisiera. Los primeros versos son delicados y memorables, bien de blues: “hay una luz / un cierto tipo de luz / que nunca brilló en mí”.

Esa oscuridad interior de ella hace que no le sirvan las recetas sobre la vida que le dicen los demás: nada parece dar resultado, “si no te tengo”.

Y comienza el estribillo: “No sabés cómo es amar a alguien así como te amo”. Queda bien claro, por supuesto, que este amor no es correspondido. Ella lo ama a a él, pero él no ama a nadie de esa forma. O sea.



Es un reclamo, pero a la vez una amarga comprobación: así son las cosas. Yo te quiero, vos no me querés (al menos, no me querés de la misma forma en que te quiero yo). Ella lo acusa de estar ciego, de no verla, de no ver que es una mujer que está, a pesar de todo, loca por él. Más o menos como canta Dolores O´Riordan en “Linger”:

But I´m in so deep, you know,
I´m such a fool for you,
You got me wrapped around your finger,
do you have to let it linger?
Pero estoy tan metida, sabés,
estoy tan loca por vos;
me tenés comiendo de tu mano,
¿tenés que hacer que esto siga?

Aquí, en “Amar a alguien”, ella inmediatamente reconoce que ella, a pesar de que lo ve en su mente todo el tiempo (recordar “Ojalá”, de Silvio Rodríguez) está ciega también, pero por no poder cambiar esta situación, por seguir queriéndolo sin correspondencia.

Ella tiene, a pesar de todo, la sensatez de no rogar, de no suplicarle a él que la quiera: no hace la Gran “Ne me quitte pas”. Solamente señala qué triste es esta realidad, que le muestra tan cercana la felicidad, y sin embargo.

Qué vida.



To love somebody

There's a light
A certain kind of light
It's never shown on me
I want my whole life to be
Lived with you
Lived with you

There's a way
Everybody say
Do each and every little thing
What good does it bring
If I ain't got you
If I ain't got you

You don't know what it's like
Baby you don't know what it's like
To love somebody
To love somebody
The way I love you

In my brain
See your face again
I know my frame of mind
You ain't got to be so blind
And I'm blind, so blind

But I'm a woman,
Can't you see what I am?
I live and breathe for you
What good does it do
If I ain't got you,
If I ain't got you

Say you don't know what it's like
Baby you don't know what it's like
To love somebody
To love somebody
The way I love you

Oha, you don't know what it's like
Baby you don't know what its like
To love somebody
To love somebody
The way I love you
Amar a alguien

Hay una luz,
un cierto tipo de luz
que nunca brilló en mí.
Quiero que toda mi vida sea
vivida contigo,
vivida contigo.

Hay una forma,
todos dicen,
de hacer cada pequeña cosa.
¿Qué bien puede hacer eso
si no te tengo,
si no te tengo?

Vos no sabés cómo es,
nene, no sabés cómo es
amar a alguien,
amar a alguien,
así como te amo.

En mi cerebro
veo tu cara nuevamente,
Conozco mi estado de ánimo,
no tenés que ser tan ciego.
Y yo estoy ciega, tan ciega.

Pero soy una mujer,
¿no podés ver lo que soy?
Vivo y respiro por vos.
¿Qué bien hace eso
si no te tengo,
si no te tengo?

Digo, vos no sabés cómo es,
nene, no sabés cómo es
amar a alguien,
amar a alguien,
así como te amo.

Oh, vos no sabés cómo es,
nene, no sabés cómo es
amar a alguien,
amar a alguien,
así como te amo.

Además de la versión que elegí, adjunto aquí links a un par de versiones más.

a) La original de los Bee Gees:


b) Otra versión por la genial Nina Simone, en vivo, algo depre y bien lenta (para lucirse, claro), y asesina la melodía. Aun así, a partir del minuto 5:40 del clip, cuando empieza a repetir el estribillo in crescendo y a arpegiar los acordes con el piano, como haciendo un suave terremoto de fondo, uno (yo, digamos) no puede evitar caer bajo el embrujo de Nina, por más que haga desastres con la melodía de los hermanos Gibb.


c) Por la genial Janis Joplin, que se la pasa comentando cada verso (para lucirse, claro), y asesina la melodía:


d) Y una última versión por el inimputable Michael Bublé, rodeado por siete modelos que, evidentemente, saben tanto de música como él, y entre los ocho, cual si fueran los ocho hermanos del anís, destruyen la sobriedad de la canción hasta llegar a la náusea, en un horrendo karaoke:



Se despide de ustedes, sabiendo en lo más profundo que no les importa un carajo,

DJ Vago


lunes, 8 de julio de 2013

[37] Lo que necesitaba decirte es que te BRRRRRRRUUUUMMMMM


“Landslide”, de Fleetwood Mac, en su álbum Fleetwood Mac (1975)


Esta es la segunda entrega de la serie dedicada a Mujeres que Apechugan. En esta oportunidad, este humilde blog se engalana con “Landslide”, uno de los veinte mejores temas en la historia del rock mundial, en mi ranking, que tal vez algún día les pase. O no.

Este tema, de la rubia Stevie Nicks (que tenía un aire a Melanie Griffith, pero además, por suerte, tiene una inolvidable e inconfundible voz ronca de contralto) debería traducirse, si fuéramos literales, como “deslizamiento de tierra”, lo que nos daría un exceso de seis sílabas y dos palabras, respecto del título original. Así que considero que sería mejor traducirlo “derrumbe” o “avalancha” (como hice abajo), y tener en cuenta de que a lo que se refiere la canción es a que (metafóricamente) toda la montaña se le vino abajo, que el piso se le hundió y ella se vio arrastrada, junto con tierra, nieve y piedras, hasta el fondo de la vida.



“Landslide”, a mí, me hace sinapsis con “Seminare”, de Serú Girán. Y es que los dos son, a su manera, himnos filosófico-existenciales, que van desgranando su confusa sabiduría sin apuros, sin virtuosismos, sin gritos ni agudos rompetímpanos, y sobre todo, sin pretender instituirse como himnos. A diferencia, por ejemplo, de “My generation”, de The Who (canción que me gusta) y de “Let it be”, de The Beatles (canción que odio), temas a los que, siempre en mi humilde opinión, “Landslide” les gana por goleada.



La yo poética nos cuenta que fue y vino, y tuvo un atisbo de felicidad o autonocimiento (“vi mi reflejo en las colinas cubiertas de nieve”), pero justo entonces la tierra se abrió bajo sus pies y bruuummmm, la tiró abajo abajo abajo hasta el pie de la montaña y, suponemos, no en buen estado. Lo que es, claramente, una buena metáfora de esos terremotos-avalanchas-sunamis (o cualquier otra catástrofe que se les ocurra) que cada tanto nos presenta la existencia, por lo general relacionados con la muerte y/o con el amor, y que nos hacen tambalear hasta los mismísimos cimientos de nosotros mismos, barajar y (dificultosa y dolorosamente, si es que tenemos suerte) dar de nuevo.



Esa avalancha le genera a ella muchas preguntas, y por cierto que son buenas preguntas. La lástima es que ella (que a esta altura, es cualquiera de nosotros) no sabe ninguna de las respuestas.

Empieza el estribillo, que es memorable: “estaba asustada del cambio porque construí mi vida a tu alrededor”. Si a usted no le pasó algo así, no sé si felicitarlo o tenerle lástima; pero en general, la mayoría de los seres humanos adultos entienden de qué nos está hablando Stevie. Sin embargo, se da una oportunidad de apechugamiento, de supervivencia-tras-el-derrumbe: “el tiempo te hace más osado, los chicos se van haciendo grandes, yo me estoy haciendo grande también” (aprovechando que en inglés la frase gettin older significa tanto “crecer” como “ponerse viejo”).

Y la canción termina planteándole a un tú que pase por lo mismo que pasó ella: que asuma el amor y lo desmantele, que escale la montaña solo para darle la vuelta por otro lado, y que al ver el reflejo de ella en las colinas… bueno, muy probablemente la avalancha (la misma que antes, o una igual) lo tire abajo también. Lo que no será agradable, pero sí bastante justo.

Parece increíble que Stevie Nicks haya escrito este tema a los 25 años, y que lo cantara tan bien. Sin embargo, con veinte años más encima ya lo cantaba con algo menos de voz, pero con mucho más caracú: escuchen la versión en vivo de 1997, que le dedica a su padre (va link abajo), y comprobarán que es, en muchos sentidos, igual o mejor que la original. Y nos permite ver un impagable y significativo movimiento de ceja de Stevie, cuando canta “yo me estoy haciendo grande también”.

Van abajo, para los que tienen espíritu comparativo, un par de covers del tema: por The Smashing Pumpkins, grupo que me gusta, pero que para mí no hicieron nada notable con esta canción, excepto armarle un videoclip (que no es la gran cosa tampoco); y por John Frusciante, ex integrante de los Red Hot Chilli Peppers, que sí hace una versión interesante que vale la pena escuchar (aunque yo sigo prefiriendo mil veces la de Fleetwood Mac).

Bueno, creo que no escribo más por ahora. Desde el miércoles pasado, cuando decidí que este iba a ser el tema semanal de esta semana, que no puedo dejar de tararear mentalmente “Landslide”, así que espero conjurar, después de hoy, esa especie de maldición, y poder pensar en otra cosa. U ojalá pase algo que me borre de pronto, como un disparo de nieve o, lo que es casi lo mismo, una avalancha de algún material contundente, como el olvido.

Versión original:



Landslide

Took this love and I took it down
Climbed a mountain and I turned around
And I saw my reflection in the snow covered hills
Till the landslide brought me down.

Oh, mirror in the sky, what is love?
Can the child within my heart rise above?
Can I sail through the changing ocean tides,
Can I handle the seasons of my life?
Oh oh I don't know, oh I don't know

Well, I've been afraid of changing
'Cause I've built my life around you
But time makes you bolder
Even children get older
I'm getting older too.

So, I've been afraid of changing
'Cause I've built my life around you
But time makes you bolder
Even children get older
I'm getting older too

Oh, take my love and take it down
Oh if you climb a mountain and you turn around
And if you see my reflection in the snow covered hills
Well the landslide will bring you down, down
And if you see my reflection in the snow covered hills
Well, maybe the landslide will bring you down
Well well, the landslide will bring you down.
Avalancha

Tomé este amor y lo desarmé,
escalé una montaña y me di vuelta
y vi mi reflejo en las colinas cubiertas de nieve
hasta que la avalancha me tiró abajo.

Oh, espejo en el cielo, ¿qué es el amor?
¿Podrá levantarse el niño en mi corazón?
¿Puedo navegar a través de las cambiantes mareas,
puedo manejar las estaciones de mi vida?
Oh, oh, no lo sé, oh, no lo sé.

Es que yo estaba asustada del cambio
porque construí mi vida alrededor de ti,
pero el tiempo te hace más osado,
hasta los chicos se hacen grandes,
yo me estoy haciendo grande también.

Así que estaba asustada del cambio
porque construí mi vida alrededor de ti,
pero el tiempo te hace más osado,
hasta los chicos se hacen grandes,
yo me estoy haciendo grande también.

Oh, tomá mi amor y desarmalo.
Oh, si escalás una montaña y te das vuelta

y ves mi reflejo en las colinas cubiertas de nieve,
bueno, la avalancha te tirará abajo, abajo.
Y si ves mi reflejo en las colinas cubiertas de nieve,
bien, tal vez la avalancha te tire abajo,
oh, la avalancha te tirará abajo.

Versión en vivo de 1997:



Cover por The Smashing Pumpkins:


Y cover por John Frusciante (guitarrista de Red Hot Chilli Peppers):


Se despide, deslizándose inexorablemente por la pendiente de su destino:
DJ VaBBBBBBRRRRUUUUUUMMMMM



miércoles, 3 de julio de 2013

[36] Estoy bien despierta y puedo ver


“Torn”, de Natalie Imbruglia, en su álbum Left of the middle (1997)


Sí, estoy atrasado, hoy es miércoles… espero que no hayan esperado de pie.

Con este tema de la no tan famosa Natalie Imbruglia, cuyo título podría traducirse como “Desgarrada”, “Rota” o “Atormentada”, inicio una serie dedicada a “Mujeres que Apechugan”. NO, no significa que habrá temas de Dolly Parton y Kate Perry; en este caso, “apechugar” será definido, de una forma bastante vaga (valga la redundancia), como “superar alguna adversidad y salir adelante”, aunque como muy pronto advertirán, en realidad no me interesa mucho respetar la definición, y esta serie podría igualmente, o más bien mejor, titularse “Mujeres que Deciden Expresar sus Sentimientos (Particularmente Decepción, Incertidumbre y Ganas de Cagarlo a Palos) Ante un Otro con quien Mantienen o Mantenían Cierta Relación Sentimental que No Va Muy Bien que Digamos”. O por sus siglas, MDESPDIGCPAOMMCRSNVMBD.

También notarán, al escucharlo (si no lo conocen ya) que este no es en realidad un gran tema musical de esos que marcan historia, sino apenas una canción pop-rock pasable. Natalie (australiana ella) no es especialmente buena cantante, ni buena compositora (esta canción no es de ella, sino de la ignota banda under [ya disuelta] Ednaswap), ni siquiera buena actriz, lo que pueden comprobar mirando alguna de esas películas en que el Sr. Bean hace de agente secreto, coprotagonizadas por ella.





También advertirán que me meteré, en toda esta serie, y aun intentando pasar por el costadito, en el espinoso tema de Lo Femenino, lo que probablemente me hará caer en algunas frases desafortunadas que me ganarán el enojo, el desprecio o la conmiseración del 99,9% de mis lectores, que, haciendo el recuento fino, son mujeres.

(Digresión: esto me lleva a preguntarme por qué casi todas las personas que siguen este humilde blog son mujeres. ¿Les gusta más leer que a los varones? ¿Les gusta más la música? No lo sé. ¿O será por mi largo cabello rubio y mis pestañas soñadoras? En el mismo acto de escribir esta oración, me estoy dando cuenta de que nunca incluí en este blog una foto de mí mismo, lo que probablemente sea un error, pero es que soy discreto y quiero que me valoren por lo que soy interiormente. Todos los varones de la familia Vagot-Iturraspe somos de buen ver, y yo soy uno de los mejores exponentes. Para que se den una idea, incluyo aquí una foto de mi primo menos agraciado, a quien llamamos (a sus espaldas, por supuesto) El Feo.)



Terminado el listado (parcial) de todas las cosas que hice y haré mal, aquí les dejo los datos donde pueden hacer el reclamo formal:

S. Vago
Casilla de correos Nº 1
Ciudad de Yamí Quemimporta,
República de Ladransancho

Listo entonces, empecemos, porque ya me estoy cansando. La canción, como anticipé, no presenta una situación de superación, sino que se ubica en el momento mismo del problema: la yo poética (ella, en adelante) está rota, desgarrada porque ninguna de las expectativas que el otro (él) generó previamente. Y ella se siente sin fe, fría, avergonzada e indefensa, como si estuviera desnuda sobre el piso. Natalie no es exactamente mi tipo (repasar, al respecto, mi nota “No me liberen, soy Willy”), pero es bastante linda así con esa onda “pibe que anda en patineta”, así que probablemente la imagen de ella desnuda sobre el piso habrá generado comentarios mentales diversos en multitud de espectadores del videoclip de “Torn”.
En síntesis, la ilusión nunca terminó de cuajar en algo real, y ese cielo que parecía perfecto se desgarró, mostrando que más que cielo era un cielorraso empapelado de celeste.

El videoclip retoma esta misma idea de lo real opuesto a lo artificial o aparente: se presenta una situación íntima entre ella y él, pero enseguida se advierte que los dos están siendo dirigidos en un ensayo, y rodeados por otra gente, que la casa en la que están es un set de filmación, que lo que sucede es ficción, y que sus esfuerzos por ir más allá del guión son infructuosos. Durante todo el clip se expresa (bastante bien, en mi opinión) una intensa sensación de incomodidad.

Hacia el final del video, sin embargo (y tal vez esto sea, junto con el verso “estoy bien despierta y puedo ver”, lo único que permite incluir este tema dentro de una serie pomposamente titulada “Mujeres que Apechugan”), ella decide  que ya no le importa nada lo que pasa alrededor y se pone a bailar sola. No baila muy bien que digamos, pero tampoco le importa.

La escena final del clip la muestra quieta junto a él (el actor inglés Jeremy Sheffield), los dos mirando al frente, lo que recuerda vagamente (je) al cuadro ese de los granjeros norteamericanos, o al final de “El graduado”, con Dustin Hoffman y Katharine Ross.





De la música diré que es un tema pop rockeado en 4/4, con un largo estribillo que va rodando desde el puente y parece, incómodamente, que no va a terminar nunca (en especial al final, cuando se repite dos veces todo una vez después de la otra).




Torn
I thought I saw a man brought to life
He was warm
He came around like he was dignified
He showed me what it was to cry
Well you couldn't be that man I adored
You don't seem to know
Seem to care what your heart is for
But I don't know him anymore
There's nothing where he used to lie
My conversation has run dry
That's what's going on
Nothing's fine

I'm torn
I'm all out of faith
This is how I feel
I'm cold and I am shamed
Lying naked on the floor
Illusion never changed
Into something real
I'm wide awake
And I can see
The perfect sky is torn
You're a little late
I'm already torn

So I guess the fortune teller's right
Should have seen just what was there
And not some holy light
Which crawled beneath my veins
And now I don't care
I had no luck
I don't miss it all that much
There's just so many things
That I can´t touch

I'm torn
I'm all out of faith
This is how I feel
I'm cold and I am shamed
Lying naked on the floor
Illusion never changed
Into something real
I'm wide awake
And I can see
The perfect sky is torn
You're a little late
I'm already torn
Torn

There's nothing where he used to lie
My inspiration has run dry
That's what's going on
Nothing's right

I'm torn
I'm all out of faith
This is how I feel
I'm cold and I am shamed
Lying naked on the floor
Illusion never changed
Into something real
I'm wide awake
And I can see
The perfect sky is torn
I'm all out of faith
This is how I feel
I'm cold and I'm ashamed
Bound and broken on the floor
You're a little late
I'm already torn
Torn
Desgarrada
Pensé que vi a un hombre que nacía,
era cálido,
llegó como dignificado,
me mostró qué era llorar.
Bueno, vos no podés ser ese hombre que adoré,
no parecés saber
no parece importarte para qué es tu corazón,
pero ya no lo conozco,
no hay nada donde él solía mentir,
mi conversación se secó,
eso es lo que pasa,
nada está bien,

estoy desgarrada
me quedé sin fe,
así es como me siento,
estoy fría y avergonzada
tirada desnuda sobre el piso.
La ilusión nunca se transformó
en algo real.
Estoy bien despierta
y puedo ver
que el cielo perfecto se desgarró,
llegás un poco tarde,
yo ya estoy desgarrada.

Así que supongo que la adivina tenía razón,
debí ver solo lo que estaba allí
y no una luz divina
que gateaba bajo mis venas.
Y ahora no me importa,
no tengo suerte
ni lo extraño tanto,
es solo que hay tantas cosas
que no puedo tocar

estoy desgarrada
me quedé sin fe,
así es como me siento,
estoy fría y avergonzada,
tirada desnuda sobre el piso.
La ilusión nunca se transformó
en algo real.
Estoy bien despierta
y puedo ver
que el cielo perfecto se desgarró,
llegás un poco tarde,
yo ya estoy desgarrada.
Desgarrada.

no hay nada donde él solía mentir,
mi inspiración se secó,
eso es lo que pasa,
nada está bien,

estoy desgarrada
me quedé sin fe,
así es como me siento,
estoy fría y avergonzada
tirada desnuda sobre el piso.
La ilusión nunca se transformó
en algo real.
Estoy bien despierta
y puedo ver
que el cielo perfecto se desgarró,
me quedé sin fe,
así es como me siento,
estoy fría y avergonzada
atada y rota sobre el piso.
llegás un poco tarde,
yo ya estoy desgarrada.
Desgarrada.


Y bueno, creo que por hoy ya terminé, lo que me viene bien para no llegar tarde, otra vez, a mi reunión de VIA (Vagos Indolentes Anónimos), donde tengo que dar anti-testimonio.

Se despide de ustedes, tirado desnudo sobre el piso,

DJ Vago