solo un tema por semana,
y con que le guste al diyei alcanza

lunes, 4 de agosto de 2014

[90] Lo que viene antes del “de nada”

“Gracias”, de Dido (1999) y de Guasones (2005)


Como tercer grupo del Mundial Vago de la Canción™, aquí va la semana del “Gracias”. En la que aprovecharé, ya que estoy, para agradecer a mis fieles e infieles, esporádicos o constantes lectores de estos dos años de blog. No puedo creer que estoy hace dos años haciendo esto. Mejor no lo pienso demasiado, porque dejo ya mismo y me voy a dormir otra siesta.

El agradecimiento, acabo de descubrir, es una gran fuente de inspiración musical. Hay montones, pero montones de canciones para decir “gracias”, en todos los idiomas. Acá les dejo, solo para comprueben que no miento, una selección de una docena de canciones no finalistas que se titulan “Gracias” (no los escuchen todos, a menos que tengan una hora libre solo para esto...). Pero hay más, muchas más:

· “Thank you”, de Led Zeppelin (estuve muy tentado de ponerla como finalista, porque aunque es de las peorcitas canciones de esta mítica y genial banda, es musicalmente mejor que la de Guasones; pero como la letra es de lo más soso (parece sacada del libreto de “La novicia rebelde”), finalmente quedó como tercera del grupo (lo que me genera cierta culpa, pero me permitirá poner un mejor tema de Led Zeppelin en este blog, más adelante):


· “Thank U”, de Alanis Morissette (para el videoclip, ella decidió ahorrar drásticamente en vestuario):



“Danke Schön”, por Brenda Lee (la canción no es de ella, pero ella la hizo famosa en 1963):



“Danke Schön”, de y por el ridículo alemán Alexander Marcus (conozco a alguien que se volverá loco de rabia cuando vea al “vikingo” este con sombrero de cuernitos):




“Grazie”, por el italiano Zero Assoluto (con clip grabado en Buenos Aires):



“Merci”, de Irie Révoltés, con una onda muy pero muy Madness, pero bien hecho, con onda y mezclando rap, reggae y cantado bilingüe francés y alemán:



“Gracias”, tango de Di Sarli, por Jorge Durán (yo diría que el tanguero le agradece a su mamá, pero tal vez es que soy malpensado nomás):



“Gracias”, bolero insufrible por Fernando Álvarez, en el que agradece ser engañado:



“Gracias”, otro bolero, más insufrible todavía, por Javier Solís, en el que agradece no ser engañado (al menos, que él sepa):



“Gracias”, de Almas Gemelas, un (digamos) pop-rock bastante insufrible por demás, en el que ella le agradece a él por engañarla con otra:



“Arigato”, de Takuya Ohashi (quien se corta el pelo él mismo), un (digamos) pop-folk bastante insufrible por demás también, en el que me late que le canta también a la mamá, como el tanguero (lo que hace que el nuevo novio de la mamá lo mire con una cara de asesino serial impresionante):



“Xie xie ni”, de Andy Lau, un lento ochentoso chino con jopos y trajes que parecen prestados por los actores de “División Miami”.


Etcétela. No hay idioma que no tenga dos o tres canciones “gracias”, así que hagan la cuenta…

Y conste que no estoy poniendo ninguna de la infinitas canciones que explicitan por qué o a quién dan gracias: gracias a la vida (Violeta Parra), gracias por amarme (Bon Jovi), por escucharme (Sinead), por la música (ABBA), gracias a ti (Wisin & Yandel, un tema deplorable en el que le agradece a ella por ser su “princesa sumisa” y por “plancharle la camisa” [claro, el INADI me arma un expediente a mí por una frasecita desafortunada sobre los Bee Gees, y a estos reguetoneros nefastos e impunes que “cantan” estas barbaridades no les dicen nada…] ), gracias por los recuerdos (Fall Out Boy), etcétela.

Entre toda esta marea de agradecimiento mundial, seleccioné, muy discutiblemente, dos temas, el de Dido y el de Guasones.

La simpática, rubia e inglesa Dido (no confundir con la cartaginesa homónima, que nunca cantaría “gracias”) se hizo famosa con esta canción buena onda y melosa pero muy bien hecha, en el que ella está inmersa en una vida gris, endeudada, con un trabajo endeble y sin paraguas, y a pesar de todo, que él exista (ponele que sea un él, pero vale para cualquier ser humano) hace que ese día gris sea “el mejor día de mi vida”. Lo cual es exagerado, obvio, pero la idea se entiende.



Dido se llama en realidad Florian Cloud de Bounevialle O´Malley Armstrong, lo cual explica su elección de un apodo de solo cuatro letras.

La estrofa que más me gusta es la segunda, en que ella, aún con resaca, recuerda todas las facturas que le quedan por pagar y pierde el colectivo y ya imagina, cuando llegue al trabajo (me imagino que será un trabajo patético, onda McDonalds, o su equivalente oficinesco), que todos la mirarán pensando que tal vez la echen antes de que termine el día:

Bebí demasiado anoche, tengo facturas que pagar, mi cabeza solo siente dolor,
perdí el colectivo y hoy será un infierno, ya llego tarde al trabajo otra vez,
y aunque llegara, todos allí pensarán que tal vez no dure hasta el final del día,

Y sin embargo, recibe una llamada de él, y todo mejora un poco:

y entonces me llamás y no todo está tan mal, no está tan mal, y…

El videoclip es buenísimo, una genialidad. Ella está en su casa y le traen la orden de desalojo, están afuera con las topadoras esperando para demoler todo. Ella no abre, y tiran la puerta abajo, y mientras entran a llevarse los muebles y a decomisar todas sus pertenencias, ella se prepara un té. Luego la saca del lugar la fuerza pública, y ella observa cómo demuelen (¿o se dice “demolen”?) la casa. Y a pesar de que canta que “con solo verte hace que sea el mejor día de mi vida”, en el videoclip no es que está exultante de alegría, que digamos. Al final, de los escombros se lleva un paraguas, y así se va, homeless pero tranquila, seguramente pensando que todo está mal, pero no está taaaannn mal después de todo.



https://www.youtube.com/watch?v=1TO48Cnl66w


Thank You

My tea's gone cold, I'm wondering why I got out of bed at all
the morning rain clouds up my window and I can't see at all
And even if I could it'd all be grey, but your picture on my wall:
it reminds me that it's not so bad, it's not so bad.

I drank too much last night, got bills to pay, my head just feels in pain
I missed the bus and there'll be hell today, I'm late for work again
and even if I'm there, they'll all imply that I might not last the day
and then you call me and it's not so bad, it's not so bad, and…

I want to thank you for giving me the best day of my life.
Oh just to be with you is having the best day of my life.

Push the door, I'm home at last and I'm soaking through and through,
then you handed me a towel and all I see is you
and even if my house falls down now, I wouldn't have a clue
because you're near me, and…

I want to thank you for giving me the best day of my life,
Oh just to be with you is having the best day of my life.


Gracias

Mi té se enfrió, me pregunto por qué me levanté de la cama,
la lluvia mañanera nubla mi ventana y no puedo ver nada,
y aun si pudiera todo sería gris, excepto tu foto en mi pared:
me recuerda que no es tan malo, no es tan malo.

Bebí demasiado anoche, tengo facturas que pagar, mi cabeza solo siente dolor,
perdí el colectivo y hoy será un infierno, ya llego tarde al trabajo otra vez,
y aunque llegara, todos allí pensarán que tal vez no dure hasta el final del día,
y entonces me llamás y no todo está tan mal, no está tan mal, y…

Quiero agradecerte por darme el mejor día de mi vida,
oh, solo estar con vos es tener el mejor día de mi vida.

Empujo la puerta, por fin estoy en casa y estoy toda empapada,
entonces me das una toalla y todo lo que veo es a vos,
y aun si mi casa se derrumbara ahora, ni siquiera lo notaría,
porque estás cerca de mí, y…

Quiero agradecerte por darme el mejor día de mi vida,
oh, solo estar con vos es tener el mejor día de mi vida.


Dido apareció también, junto con Eminem, en el tema “Stan”, en el que, al compás de su “Gracias”, Eminem rapea una telenovela ultradensa en el que un fan de él, sicótico, se enoja porque el cantante no responde sus cartas y finalmente se suicida, asesinando al mismo tiempo a su novia. Dido está embarazada, en el videoclip, pero la verdad me da fiaca buscar si estaba embarazada en serio o solo lo simula a efectos de hacer más dramático el clip (como si hubiera hecho falta…).



El segundo tema finalista es de la banda platense de rock Guasones; semi-imitadores mitad de los Rolling, mitad de Calamaro, y dueños de un modesto talento, que explotan bastante bien, logrando sonar bien y con una prolija consistencia. Su “Gracias” fue lanzado en su álbum Toro Rojo, de 2005, y tiene la gracia, a diferencia de la mayoría de los agradecimientos previamente mencionados, de ser una canción de alivio: él le agradece a ella no por haberse separado, sino por no volver nunca más. Está muchísimo mejor ahora sin ella, y no le importa si ahora ella está con un doctor, con Cristiano Ronaldo, con Mick Jagger, con don Corleone, con Pablo Escobar Gaviría, con el Diablo o con Dios. No le importa, ya se cansó de acompañarla en sus idas y venidas por la delincuencia, el sexo y la heroína, pidiéndole infructuosamente “que entrara en razón”. No se dijeron adiós, y por eso él se siente, además de aliviado, agradecido porque ella no haya regresado nunca más, y porque haya olvidado lo que él nunca le dio (muy lindo verso, ¿no?).



El videoclip se incrusta de lleno en una larga tradición, una costumbre argentina de más larga prosapia que esperar esperando o que decir ¡no!: la costumbre de hacer videoclips que tienen muy poco que ver con la canción que acompañan. Aquí, una chica protagoniza una historia onda “Justine” del marqués de Sade, donde ella se ve arrastrada en una interminable espiral de recitales de rock, sexo, droga, porteros mala onda, más droga, corrupción policial, abusos deshonestos, intentos de violación y peleas callejeras, de la cual la rescata un heroico mítico improbable Policía Paternal Honesto.


Gracias

Lo mejor para mí,
lo mejor para vos,
fue llegar hasta ahí
sin decirnos adiós.

No me importa si estás
con tu puto doctor,
con el 10 del Madrid,
una estrella de rock,
con don Vito, Gaviría,
con el Diablo o con Dios.

Gracias por no volver,
por estar lejos de mí.
Gracias por olvidar
lo que nunca te di.

Le escapaste a la ley
y te topaste (¿tocaste?) con Dios
y te metiste también
de esa azúcar marrón.

Una vez te pedí
que entraras en razón,
me dijiste que sí,
me dijiste que no.
Y ahora vas moviendo el culo
por Constitución.

Gracias por no volver,
por estar lejos de mí.
Gracias por olvidar
lo que nunca te di.

No me importa si estás
con tu puto doctor,
con el 10 del Madrid,
una estrella de rock,
con don Vito, Gaviría,
con el Diablo o con Dios.

Gracias por no volver,
por estar lejos de mí.
Gracias por olvidar
lo que nunca te di.


¿Quién ganará, la canción buena onda o la mala onda? Lo dejo a su criterio (gracias por votar) y me voy a descansar, que mucho trabajé hoy, de nada.

Se despide, silenciosamente agradecido:


DJ Vago

lunes, 28 de julio de 2014

[89] Ronda de perdedores


“Perdedor”, de Beck (1993) y de Dolores O´Riordan (2007)



El segundo grupo del Mundial Vago de la Canción™ es el grupo de perdedores. Y sin embargo, habrá entre ellos un ganador, forzosamente, aunque no lo elegiré yo.

Las dos canciones tituladas “Perdedor” que se enfrentan hoy son sin dudas memorables las dos, y anticipo que el partido irá a tiempo extra y quizá a penales, en su afán de perder a toda costa.


La primera, de 1993, es “Loser” de Beck (Beck Hansen), un músico californiano under que sacó este tema hecho así nomás, con un videoclip de 300 dólares de presupuesto y con 500 copias del disco, y sin ninguna fe en su propia canción, y sin embargo fue un éxito rotundo y le valió reconocimiento mundial y todas las discográficas se rasguñaban las mejillas para firmar con él. Incluso le adjudicaron la creación de un movimiento juvenil, la generación “slacker” (vagos), jóvenes desencantados, sin perspectivas y sin ganas. Pero Beck, para mi decepción, no quiso ponerse al frente del movimiento a la vagancia: “¡Vago las pelotas!” (dijo, totalmente sacado), “Yo trabajaba desde chico para ganar 4 dólares la hora y mantenerme con vida. Eso de “slacker” es para pibes que tienen tiempo para deprimirse por cualquier cosa, y yo no soy así”.



Más allá de todo, “Loser” es sin dudas una canción muy buena, sumamente poética, que dispara sin descanso imágenes oscuras en las que el cantor describe sin describir una existencia al límite, patética, sin futuro, joven pero sin ninguna ventaja por serlo, con la droga como casi única esperanza de fugaz solaz (pero ni siquiera, porque la vitamina D está lejos, en Reno, al igual que la beibi).

Después de una estrofa imposible de decodificar por completo, llega el estribillo, que es clarísimo. Tan claro que, aunque la canción está en inglés, comienza en castellano: “Sooooyyyyy uuunn peeer-de-doooor”. Soy un perdedor. Después lo confirma en inglés también: “I´m a loser, baby”. Y la conclusión es implacable: “así que, ¿por qué no me matás?”. Como diciendo: sacrifíquenme, así dejo de sufrir de una vez por todas. Y a la vez preguntándose: ¿por qué será que no me matás? ¿Qué motivo podés tener para mantenerme aún con vida? Y la respuesta, como la canción en su conjunto, no es nada clara.

Mezcla algo de rap (en el que por un momento, propone que “soy un ganador y la suerte va a cambiar”, pero esa línea optimista es un espejismo que dura apenas un instante).

Esta canción me hace acordar fuertemente a un gran poema de Fede García Lorca que me contó mi hermana la tercera, “El rey de Harlem”, que habla también, con imágenes “locas” y de difícil interpretación, de los grandes perdedores de la gran ciudad:

(…) Es preciso matar al rubio vendedor de aguardiente
a todos los amigos de la manzana y de la arena,
y es necesario dar con los puños cerrados
a las pequeñas judías que tiemblan llenas de burbujas,
para que el rey de Harlem cante con su muchedumbre,
para que los cocodrilos duerman en largas filas
bajo el amianto de la luna,
y para que nadie dude de la infinita belleza
de los plumeros, los ralladores, los cobres y las cacerolas de las cocinas.

¡Ay, Harlem! ¡Ay, Harlem! ¡Ay, Harlem!
No hay angustia comparable a tus rojos oprimidos,
a tu sangre estremecida dentro del eclipse oscuro,
a tu violencia granate sordomuda en la penumbra,
a tu gran rey prisionero, con un traje de conserje. (…)

Bueno, sí, Lorca es mejor poeta que Beck, obvio. Pero la opaca heroicidad de los marginales está presente en ambos textos. Y la canción de Beck tiene algunos versos preciosos que me encantan, como:

porque uno tiene una comadreja y otro tiene una bandera

no podés escribir si no podés contar

y mi tiempo es un trozo de cera cayendo sobre una termita

Y, sobre todos esos versos, la pregunta: por qué, por qué no me matás, nena, soy un perdedor. Y no creo que eso cambie en el futuro cercano ni lejano.





Loser

In the time of chimpanzees I was a monkey
Butane in my veins so I'm out to cut the junkie
With the plastic eyeballs, spray paint the vegetables
Dog food stalls with the beefcake pantyhose
Kill the headlights and put it in neutral
Stock car flamin' with a loser and the cruise control
Baby's in Reno with the vitamin D

Got a couple of couches sleep on the love seat
Someone keeps sayin' I'm insane to complain
About a shotgun wedding and a stain on my shirt
Don't believe everything that you read
You get a parking violation and a maggot on your sleeve
So shave your face with some mace in the dark
Savin' all your food stamps and burnin' down the trailer park

(Yo cut it)
Soy un perdedor
I'm a loser baby so why don't you kill me?

Soy un perdedor
I'm a loser baby, so why don't you kill me?

Forces of evil in a bozo nightmare
Banned all the music with a phony gas chamber
Cause one's got a weasel and the other's got a flag
One's got on the pole shove the other in a bag
With the rerun shows and the cocaine nose job

The daytime crap with the folksinger slop
He hung himself with a guitar string
Slap the turkey neck and it's hangin' on a pigeon wing
You can't write if you can't relate
Trade the cash for the beef for the body for the hate
And my time is a piece of wax fallin' on a termite
Who's chokin' on the splinters

Soy un perdedor
I'm a loser baby so why don't you kill me?
(Get crazy with the Cheeze Whiz)

Soy un perdedor
I'm a loser baby so why don't you kill me?
(Drive-by body pierce)

(Yo bring it on down)
Soy
(I'm a driver I'm a winner things are gonna change I can feel it)

Soy un perdedor
I'm a loser baby so why don't you kill me?
(I can't believe you)

Soy un perdedor
I'm a loser baby so why don't you kill me?

Soy un perdedor
I'm a loser baby so why don't you kill me?

Sprechen Sie Deutche, baby?

Soy un perdedor
I'm a loser baby so why don't you kill me?

(Know what I'm sayin'?)
Perdedor

En la época de los chimpancés yo era un mono,
butano en mis venas así salgo para cortar al yonqui
con los ojos de plástico, grafitear los vegetales
la comida de perro espera con las medias del patovica
matá los faros y ponelo en neutro
el coche estándar pica con un perdedor en piloto automático
La nena está en Reno con la vitamina D

Tengo un par de sofás, duermo en el asiento del amor.
Alguien sigue diciendo que estoy loco por quejarme
de un casamiento bajo escopeta y una mancha en mi camisa.
No creas todo lo que leés,
te ponen una multa de estacionamiento y un gusano en la manga
Así que afeitate la cara con alguna maza en la oscuridad
ahorrando tus cupones de comida y quemando el camping de casas rodantes.

(Cortalo.)
Soy un perdedor
Soy un perdedor, nena, así que ¿por qué no me matás?

Soy un perdedor
Soy un perdedor nena, así que ¿por qué no me matás?

Las fuerzas del mal en una pesadilla de payaso
prohíbe toda la música con una cámara de gas falsa
porque uno tiene una comadreja y otro tiene una bandera
uno está en el mástil, mete al otro en una bolsa
con los shows repetidos y la cirugía de nariz de cocaína
La mierda diaria del cantante folk cursi
que se ahorcó con la cuerda de una guitarra
cacheteó el cuello de pavo y está colgando del ala de una paloma,
no podés escribir si no podés contar,
cambiá el dinero por la carne por el cuerpo por el odio
Y mi tiempo es un trozo de cera cayendo sobre una termita
que se ahoga en las salpicaduras

Soy un perdedor
Soy un perdedor, nena, así que ¿por qué no me matás?

(ponete loco con el queseo)

Soy un perdedor
Soy un perdedor, nena, así que ¿por qué no me matás?

(piercing desde el coche en marcha)
(Ey, traelo acá abajo)
Soy,
 (Soy un conductor soy un ganador las cosas van a cambiar puedo sentirlo)

Soy un perdedor
Soy un perdedor, nena, así que ¿por qué no me matás?
(No te creo)

Soy un perdedor
Soy un perdedor, nena, así que ¿por qué no me matás?

Soy un perdedor
Soy un perdedor nena, así que ¿por qué no me matas?

(¿Hablas alemán, nena?)

Soy un perdedor
Soy un perdedor nena, así que ¿por qué no me matás?

(¿Entendés lo que digo?)



La segunda canción “Loser” de hoy es de Dolores O´Riordan. No de los Cranberries (ya puse en este blog un par de temas cantados por ella), sino de Dolores como solista, en su disco Are You Listening? (“¿Estás escuchando?”), de hace poquitos años. Los temas de Dolores, comparándolos con los de Cranberries, son un poco más oscuros y duros, más darks, menos esperanzadores. Y este tema, “Perdedor”, aunque no es ni cerca el mejor del disco, es catártico y memorable y, al estar cantado por ella, todo mejora.


Aquí no habla el perdedor, como en la canción de Beck, sino quien lo sufre: ella le habla al perdedor, basureándolo, y es absolutamente cruel e implacable con él. Lo primero que dice es “Estoy enferma y cansada de gente como vos”, y de allí en adelante no para con el bardeo, que es, por momentos, feroz. Y con versos graciosos e inolvidables, como:

Una lamparita de dos voltios es más brillante que vos

Y el estribillo es violento y amenazante, grosero:

¿Lo querés? Lo tenés. Vení y agarralo, está acá.

(Le faltó nomás preguntarle si conoce a Marcelo.)

Vení y tomalo, solamente cruzá la línea.

Ella traza una línea mental, y solamente espera, fervientemente desea que el perdedor se atreva a cruzar esa línea, para despedazarlo sin piedad y sin pausa. Cruzá la línea, dale, cruzala… Perdedor.

Y sin embargo, sin decirlo, al avanzar la canción nos vamos enterando de que ese perdedor era su enamorado. Hubo un amor allí, o al menos una ilusión de amor, donde ahora queda tanto odio. “¿De quién es amor esto?”. Pero ahora ella se dio cuenta de qué tipo, qué enorme perdedor es él, y le asegura que “prefiere terminar con todo antes de seguir adelante con un perdedor como vos”.

Aun así, algo de dolor hay en ella, cuando al final pregunta: “¿Por qué, perdedor, por qué?”. Aunque ese dolor, por ciero, no genera ni un gramo de compasión, porque el verso final de la canción es un fatal: “Muere, perdedor, muere”.





Loser

I'm sick and tired of people like you
you think you're clever but you haven't a clue
what can you do?

A two watt light bulb is brighter than you
I'm sick and tired of people like you

You want it, you got it
Come take it, it's over here
You want it, you got it
Come take it, is that not clear?
You want it, you got it
Come take it, I'll do it for you
You want it, you got it
Come take it, just cross the line

The moral of the adventure is this
Take me for granted you are taking the piss
Who love is this?

I'd rather wind up with nothing at all
Than take a loser like you through it all

You want it, you got it
Come take it, it's over here
You want it, you got it
Come take it, is that not clear?
You want it, you got it
Come take it, I'll do it for you
you want it, you got it
Come take it, just cross the line

Cross the line

Why loser, why
Die Loser,
die.
Perdedor

Estoy enferma y cansada de la gente como vos.
Creés que sos inteligente pero no tenés ni idea.
¿Qué podés hacer?

Una lampartita de dos voltios es más brillante que vos.
Estoy enferma y cansada de la gente como vos.

Lo querés, lo tenés,
Vení y agarralo, está por acá.
Lo querés, lo tenés,
Vení y agarralo, ¿o no te quedó claro?
Lo querés, lo tenés,
Vení y agarralo, lo haré por vos.
Lo querés, lo tenés,
Vení y agarralo, solamente cruzá la línea.

La moraleja de la aventura es esta:
si creés que me tenés calada, te estás tomando el pelo
¿De quién es amor esto?

Prefiero terminar con nada en absoluto
a emprender todo con un perdedor como vos.

Lo querés, lo tenés,
Vení y agarralo, está por acá.
Lo querés, lo tenés,
Vení y agarralo, ¿o no te quedó claro?
Lo querés, lo tenés,
Vení y agarralo, lo haré por vos.
Lo querés, lo tenés,
Vení y agarralo, solamente cruzá la línea.

Cruzá la línea.


¿Por qué perdedor? ¿Por qué?
Morí, perdedor, morí.

Es una pelea difícil entre dos grandes perdedores. Y sin embargo, aquí traigo un tercero, fuera de programa, porque la canción no se llama “perdedor”, pero que sin embargo retrata de una forma magistral a un gran perdedor quien, a pesar de que desde afuera puede verse como un winner, se sabe perdedor y se reivindica como tal. Es el tango “Suerte loca”, ya glosado en los “Viernes de Tango” de Dolores Giménez en facebook, serie que yo no sigo porque me da fiaca y además no tengo facebook (porque me da, de nuevo, más fiaca), pero me dijeron que está muy bien y vale la pena.

En “Suerte loca”, de 1925, de Francisco García Jiménez y Anselmo Aieta, el cantor comienza diciendo que él, aunque lo vean como un tipo suertudo, lo suyo no es suerte, sino saber, y que ese saber, ese “ganar”, lo logró después de perder y perder (y lo que perdió, entretanto, es la juventud).

No me envidies si me ves
acertador, pues soy el Desengaño...
Y si ciego así perdés,
es que tenés los lindos veinte años...

(…) En el naipe del vivir,
para ganar, primero perdí.


Un gran tango, y merecería llamarse “Perdedor”, para perder hoy en mi blog sin futuro.





Suerte loca

En el naipe del vivir
suelo acertar la carta de la boca,
y a mi lado oigo decir
que es porque estoy con una suerte loca.
¡Al saber le llaman suerte..!
Yo aprendí viendo trampearme,
y ahora sólo han de coparme
cuando banquen con la Muerte.
En el naipe del vivir,
para ganar, primero perdí.

Yo también entré a jugar
confiado en la ceguera del azar
y luego vi que todo era mentir
y el capital en manos del más vil...
No me creés...¡Te pierde el corazón!
¡Qué fe tenés!...¿No ves que no acertás?
¿Que si apuntás a cartas de ilusión
son de dolor las cartas que se dan?

No me envidies si me ves
acertador, pues soy el Desengaño...
Y si ciego así perdés,
es que tenés los lindos veinte años...
El tapete es la esperanza
y, a pesar de lo aprendido,
si me dan lo que he perdido
vuelve a hundirme la confianza...
¡Suerte loca es conservar
una ilusión en tanto penar!

Yo también entré a jugar
confiado en la ceguera del azar
y luego vi que todo era mentir
y el capital en manos del más vil...
No me creés...¡Te pierde el corazón!
¡Qué fe tenés!...¿No ves que no acertás?
¿Que si apuntás a cartas de ilusión
son de dolor las cartas que se dan?

En el naipe del vivir,
para ganar, primero perdí.



¿Quién, perdiendo, ganará? Decídanlo ustedes, perdedorcitos míos. Yo estoy agotado.


Y me despido, tirando el cuatro de oros que me quedó tras empardar,


DJ Vago