“Aguarrás”, de MUN (2023) y “Expert in a dying field”, de The Beths (2022)
La canción de Bob Dylan de mi posteo previo me llevó a otros
temas de adiós a un amor, y traigo aquí un par de ellos, ambos compuestos muy
recientemente y por artistas muy jóvenes. Claro que Dylan también lo era cuando
creó “Don´t think twice, it´s all right”, pero la onda de estas canciones es
distinta: mientras que Bob es el rey de las canciones de rencor, y aun tirado
en el abismo de su propio corazón roto se da tiempo y ganas para hacer
reproches y bardear, aquí el sentimiento que predomina, ante la revelación de
que el amor terminó, es una simple pero imborrable tristeza.
Empiezo por “Aguarrás”, de Mun (Azul Munda), una joven cantautora argentina con influencias spinettianas. La canción, en segunda persona, le habla a ese persona para contarle cómo se siente ese amor que terminó (spoiler: no se siente bien).
Paso a paso se va trazando una especie de alegoría donde los sentimientos son como personajes que representan, entre todos, una escena a la vez desoladora y un poco absurda: lo que se perdió llora, la espera desentierra el cadáver de un amor muerto demasiado pronto y el olvido es como un paisaje gris y frío donde ella, la cantora, camuflada entre las hojas secas, se lamenta por ese final impensado. Para describir ese cambio entre el amor y el después, entre la tibieza del ayer y esa áspera y dolorosa desolación de hoy, usa una bella imagen, muy gráfica:
Vas a viajar por mi mente y verás
que donde había esperanza
ahora hay sangre y aguarrás.
Y cierra sin reproches, sino con un deseo que es a la vez un
pedido: que él (o ella) no desgaste el recuerdo de ese amor que ya terminó, para
mantener al menos esa memoria sin tener que arrancarla, como una mancha de
sangre con un chorro impiadoso de aguarrás:
Cuando sientas que no haya nadie,
recordame por lo que fui;
solo te pido que no desgastes
lo que ya no puedo revivir.
La canción representa sentimientos complejos en una forma
delicada y madura, opino. Me parece una bella canción, que suena muy bien en la
voz de Mun.
https://www.youtube.com/watch?v=czldyHwUFXQ&list=OLAK5uy_mJuLj_33deh5aFtHj-xHeIs7lc7hz90gc
Aguarrás
Tu celo de muerte lenta
tu sonrisa me envidió,
ahora cruzo la puerta
mientras llora lo que se perdió.
La espera desentierra
los restos del amor que no duró,
no pretendas extrañarme
cuando te acuerdes lo que le ocurrió.
Vas a viajar por mi mente y verás
que donde había esperanza
ahora hay sangre y aguarrás.
Vas a viajar por mi mente y verás…
Que el frío de tu alma se camufla
con el invierno que espera llegar;
yo disfrazo mis cambios
con el otoño y su sequedad.
Cuando sientas el vacío,
buscame entre el olvido
y encontrá la inocencia que te di.
Cuando sientas que no haya nadie,
recordame por lo que fui;
solo te pido que no desgastes
lo que ya no puedo revivir.
Tu ira que desespera
la veo lejos desde mi balcón,
lo único que llega
son los suspiros que el viento se tragó.
La angustia que acelera
a paso grande se va con vos
pero reaparece
cuando pregunto en qué falló.
Y este tema me llevó a otro, de The Beths, una banda de
rock indie-emo de Nueva Zelanda que tienen un par de discos recién, y que solo
con este tema lograron, hasta ahora, un cierto (aunque limitado) éxito: esta
canción alcanzó el tope de los ránkings… en Nueva Zelanda, que digamos no es la
Meca musical del universo, pero bueno, no está mal tampoco.
La canción, que es ciertamente triste (como “Aguarrás”)
pero a la vez graciosa (por la forma en que plantea y explica esa tristeza), se
titula “Experto en un campo moribundo”, con la palabra “campo” refiriéndose aquí
a un campo de conocimiento: un “dying field” es una disciplina que está
muriendo (por ejemplo, porque las nuevas tecnologías la vuelven obsoleta, o
porque simplemente la gente ya no está interesada en ese campo). Expertos en campos
en extinción podrían ser, por ejemplo, los deshollinadores, los archivadores, los
escritores de cartas (de otras personas, digo), los coleccionistas de
marquillas de cigarrillos, los expertos en Kobol, Basic o algún otro lenguaje
de programación… Aunque cada vez más uno (yo) siente (siento) que con los (mis)
años (es que ya no soy el jovencito de largo pelo rubio que era cuando comencé
este blog) el mundo se llena de campos moribundos. Y que todas las cosas que
aprendimos (aprendí) durante toda la mi vida muy pronto dejarán de existir,
incluso antes de que deje de existir yo mismo (que no existo tanto, ya que
estamos): la literatura entera, la música (me refiero a la música de verdad, no
al reguetón y otras pastas base musicales), el arte en general, el pensamiento
(ni siquiera me refiero a la filosofía, sino a la vieja y (no tan) querida
capacidad de hilvanar un hilo de pensamiento), la empatía humana… Hay días en
que pienso que todo lo que (para mí) vale la pena es un gran campo que muere.
No me hagan caso.
Lo interesante de la canción de The Beths es que ese “campo
en extinción” al que se refiere es el amor. No el amor entero, sino ese
amor, el de ella (o él): la cantora es experta en ese amor que a nadie más
importa, y se lamenta de que el amor pueda terminar pero, a la vez, no termine
de morir nunca, porque ella puede fingir demencia, negarlo todo y cerrar la puerta
(del amor), pero la habitación tras la puerta seguirá existiendo:
¿Podemos borrar nuestra historia?
Es tan fácil como esto:
negación plausible.
Juro que nunca oí hablar de eso.
Y puedo cerrar la puerta ante nosotros,
pero la habitación sigue existiendo
y sé que estás en ella.
El estribillo cita una de las más famosas canciones de Bob
Dylan (otro campo moribundo en el que soy experto): ese “¿cómo se siente?” es
la frase de bardeo despiadado que da inicio a “Like a rolling stone”; pero aquí
no se bardea a esa otra persona a la que está dedicada la canción, sino que el
bardeo de la cantora es hacia ella misma: se pregunta a sí misma, cómo se
siente ser experta en un campo que muere, y la respuesta, previsible pero no
por eso menos melancólica, es: se siente triste. Se siente como un doloroso desperdicio
de miles de miles de horas de lento aprendizaje, haber tardado tanto en conocer
este amor y que ahora termine.
¿Cómo se siente? ¿Cómo se siente
ser experto de un campo moribundo?
¿Y cómo sabés? ¿Cómo sabés
que se acabó, cuando no lo podés soltar?
No podés soltar, no podés parar, no podés rebobinar.
El amor se aprende con el tiempo,
hasta que sos experto en un campo moribundo.
El videoclip es sencillo pero bueno: entramos a una casa
donde vive un experto en un campo que muere (un técnico electrónico especializado
en sonido), y los músicos de la banda, cada uno en una habitación diferente,
van entrando uno por uno en la canción hasta que se reúnen, en el final, en el
garage. Me gusta que en el minuto 2:53 del clip, cuando el técnico canoso se da
vuelta para llevarse su taza (que dice “Experto en un campo que muere”), en su
remera, en la espalda, dice el verso que está sonando en ese instante en la
canción (“quizás en otras realidades”). Y siempre está bueno poder ver a los
músicos, claro. Buen clip.
https://www.youtube.com/watch?v=-KACt6YhOyY
Expert in a dying field Can we erase our history Hours of phrases I've memorized How does it feel? How does it feel It's over when you can't let go The city is painted with memory Can we erase our history? |
Experto
en un campo moribundo ¿Podemos
borrar nuestra historia? Es tan
fácil como esto: negación
plausible. Juro que
nunca oí hablar de eso. Y puedo
cerrar la puerta en nosotros, pero la
habitación sigue existiendo y sé que
estás en ella. Horas de
frases que memoricé, miles de
renglones en la página, todas mis
notas en un pilón desolado que no
toqué en una eternidad. Y puedo
quemar la evidencia, pero no
puedo quemar el dolor y no
puedo olvidarlo. ¿Cómo se
siente? ¿Cómo se siente ser
experto de un campo moribundo? ¿Y cómo
sabés? ¿Cómo sabés que se
acabó, cuando no lo podés soltar? No podés
soltar, no podés parar, no podés rebobinar. El amor
se aprende con el tiempo, hasta que
sos experto en un campo moribundo. La ciudad
está pintada con recuerdos, el agua
nunca fluirá clara. Los
pájaros y las abejas y las flores y los árboles saben que
ambos estuvimos aquí. Y puedo
huir del país durante
lo peor del año, pero
volveré a él. ¿Podemos
borrar nuestra historia? Es tan
fácil como esto: quizá en
otras realidades el camino
nunca tomó esta curva. Y puedo
cerrar la puerta ante nosotros, pero la
habitación aún existe. |
Y eso es todo por hoy. Sé que escribir un blog de música me
hace experto en algo que no estaría siendo muy actual, pero si viajaran por mi
mente verían… No sé. Quizá un montón de envoltorio de burbujas, y al apretar
cada una saldría una vieja y casi olvidada canción.
Se despide hasta la próxima melodía, mientras no muera la
música:
DJ Vago