solo un tema por semana,
y con que le guste al diyei alcanza

martes, 17 de marzo de 2015

[116] Qué tendrá el petiso


“Fuck you”, de Cee-lo Green, en su álbum “The Lady-Killer” (2010)


Como tercera entrega de la serie “Piedra libre”, hoy iré con una canción controversial, porque está protagonizada por un personaje bastante desagradable, pero como quien canta es petiso, negro, feo, pelado y gordinflón, no hay manera de hablar mal de él sin que se enciendan las alarmas en la baticueva del Inadi.

El cantante es Cee-lo Green, a quien ya presenté como la mitad del dúo Gnarls Barkley, cuando hablé de su tema “Crazy” (posteo 88). La canción de hoy se titula “Fuck you” (en youtube y otras plataformas censuradas, pueden hallarlo como“F**k you” y hasta como “Forget you” (“olvidarte”), pero una traducción razonablemente rioplatense e inexacta de ese título sería: “La puta que te parió”. El tema está incluido en un álbum titulado El donjuán (una traducción buena onda del ofensivo término inglés: The Lady-Killer, “el mata-mujeres”).



“La puta que te parió” es, básicamente, el profundo mensaje de esta pieza musical (que melódicamente es muy funky, canchera y pegadiza). El cantor ve a la chica de la que está enamorado paseando en el auto de otro, y lo reputea primero a él, y luego (en forma más extensa y detallada) a ella.


Se imaginarán que con la alta línea de mis pómulos, mis ojos claros y mi hermosa  cabellera rubia, no muchas veces me pasó que me rechazaran y/o dejaran. Pero algunas veces me pasó, no lo voy a negar. En esos casos, hice lo que creo que hace casi todo el mundo (como hace, por ejemplo, Julieta Venegas en el "Te vi" de la semana pasada): no me gustó, pero lo tomé, progresivamente, con toda la filosofía que pude (una siesta de 36 horas siempre ayuda, en esos casos). Pero Cee-lo Green no es de los nuestros, porque se pone totalmente crazy y empieza a echarle toda la culpa a ella por lo sucedido. La acusación básica que le hace es que ella (la “rompecorazones”) es una interesada (le dice “golddigger”, “cazafortunas”, “trepadora”), y que lo dejó por otro que tenía un mejor auto y un poco más de plata. O sea: que lo haya dejado no tiene nada que ver con que él:
· sea petiso,
· sea feo,
· sea pelado,
· sea gordo,
· sea llorón,
· sea patético,
· y tenga un carácter bastante jodido.

No. No fue por nada de eso, en su visión, sino porque “no tenía suficiente cambio en el bolsillo”. Sí, seguro que fue por eso que te dejaron, negro.

En todo caso, es obvio que él, aunque habla pestes de ella, estaría dispuesto a volver con ella en el mismísimo instante en que la muchacha cambiara de opinión (porque una estrofa más tarde de asegurarle que “odia su culo” le confiesa: “te amo, aún te amo…”).

Este cantor es, por supuesto, un Rencoroso de Novela, un Despechado de Manual, un Resentido Comprimido, la Zorra de las Uvas Verdes, como quieran llamarlo. Se cree que es lindo y atractivo y se siente Tyrion Lannister, pero en realidad se parece más bien a un minion desteñido.



En el videoclip, se presentan tres escenas ordenadas cronológicamente: la primaria, la secundaria y la facultad. En cada escena a él le pasa lo mismo: la Rompecorazones lo rechaza, y él, que tiene al lado una chica linda que lo consuela y que le tira la re-onda, no le da la menor bola. A diferencia de Cee-lo Green, los chicos que hacen de él sí son lindos y simpáticos. Todos en el videoclip son lindos, incluso las chicas del coro: todos menos él. Y encima, hacia el final del videoclip, se aparece disfrazado de millonario (con un saco que le llega a los tobillos) y termina el video yéndose con su auto lujoso y rodeado de minas (golddiggers, claramente), mientras la Rompecorazones barre la entrada del bar, cual Cenicienta. Ahora: si ella fuera tan interesada, ¿por qué no está con él, ya que él es taaaan donjuán y taaaan rico, ahora? Si prefiere barrer el piso de un bar de mala muerte antes de salir con él, por más que ahora es más rico que Ronald McDonald después de casarse con JK Rowling, entonces tu teoría de “si tuviera un poco más de cambio en el bolsillo” como que no se sostiene mucho, ¿no? Y toda esa preocupación por si ella es o no es interesada, no parece importarle mucho ahora a él, cuando lo rodean jovencitas que claramente no están interesadas en su forma de recitar Neruda o en su capacidad de resolver ecuaciones de tercer grado sin contar con los dedos.

Pero bueno, todo esto se disparó porque él vio (“piedra libre”) a la piba con otro, paseando en auto por la calle, y se le volaron los patos. No lo pensó, se dejó dominar por la furia y el resentimiento. Tal vez la próxima lo toma con más calma, si respira y baja las pulsaciones durante unos minutos (conociéndote, esperá mejor un par de añitos).

Mi hermana la tercera, que ya volvió de Colonia, asegura que insultar es catártico, y que esa es la gracia de esta canción. Tenés razón, le digo (no me voy a poner a discutir con ella hoy, porque ya me imagino adónde va a mandarme).


https://www.youtube.com/watch?v=pc0mxOXbWIU


Fuck you

See you driving 'round town
With the girl I love and I'm like
Fuck you
(Ooh, ooh, ooh)
I guess the change in my pocket
Wasn't enough, I'm like
Fuck you
And fuck her too

Said, if I was richer
I'd still be with ya
Ha, oh ain't that some shit
(Ain't that some shit)
And although there's pain in my chest
I still wish you the best with a
Fuck you
(Ooh, ooh, ooh).

Yeah I'm sorry, I can't afford a Ferrari
But that don't mean I can't get you there
I guess he's an X-box, and I'm more Atari
But the way you play your game ain't fair

I pity the fool that falls in love with you oh
(Oh shit she's a gold digger)
Well
(Just thought you should know nigga)
Ooh, ooh, oh
I've got some news for you
Yeah go run and tell your little boyfriend

See you driving 'round town
With the girl I love and I'm like
Fuck you
(Ooh, ooh, ooh)
I guess the change in my pocket
Wasn't enough, I'm like
Fuck you
And forget her too

Said, if I was richer,
I'd still be with ya
Ha, ain't that some ssh
(Ain't that some ssh)
And although there's pain in my chest
I still wish you the best with a
Fuck you
(Ooh, ooh, ooh)

Now I know, that I had to borrow
Beg and steal and lie and cheat
Trying to keep ya, trying to please ya
'Cause being in love with yo ass ain't cheap

I pity the fool that falls in love with you oh
(Oh ssh she's a gold digger)
Well
(Just thought you should know n**a)
Ooh, ooh, oh
I've got some news for you
Ooh I really hate your ass right now

Now baby, baby, baby, why'd you wanna wanna hurt me so bad?
(so bad, so bad, so bad)
I tried to tell my mamma but she told me
"This is one for your dad"
(Your dad, your dad, your dad)
Yes she did
Uh, why? Uh, why? Uh
Why lady? Oh, I love you
I still love you, oh

I see you driving 'round town
With the girl I love and I'm like
Fuck you
(Ooh, ooh, ooh)
I guess the change in my pocket
Wasn't enough, I'm like
Fuck you
And forget her too

Said, if I was richer,
I'd still be with ya
Ha, ain't that some shh
(Ain't that some shh)
And although there's pain in my chest
I still wish you the best with a
Fuck you
Ooh, ooh, ooh

Andá a la puta que te parió

Te vi manejando por el barrio
Con la chica que amo y me siento onda:
la puta que te parió
(Coro: oh, oh, oh)
Supongo que el cambio en mis bolsillos
no era suficiente, estoy onda:
la puta que te parió
y a ella también.

Digo: si fuera más rico
aún estaría con vos.
Puf, ¿no es una mierda?
(¿No es una mierda?)
Y aunque hay dolor en mi pecho
aún te deseo lo mejor con un:
la puta que te parió
(oh, oh, oh).

Sí, perdón, no puedo pagarme una Ferrari,
pero no significa que no pueda llevarte a pasear.
Imagino que él es un X-Box y yo soy más bien un Atari,
pero la forma en que jugás no es justa.

Me compadezco del infeliz que se enamore de vos
(Oh, mierda, ella es una cazafortunas)
Bueno
(Pensé que ya te habrías dado cuenta, negro)
Oh, oh, oh,
te tengo noticias…
Sí, dale, andá a acusarme con tu noviecito.

Te vi manejando por el barrio
Con la chica que amo y me siento onda:
la puta que te parió
(Coro: oh, oh, oh)
Supongo que el cambio en mis bolsillos
no era suficiente, estoy onda:
la puta que te parió
y a ella también.

Digo: si fuera más rico
aún estaría con vos.
Puf, ¿no es una mierda?
(¿No es una mierda?)
Y aunque hay dolor en mi pecho
aún te deseo lo mejor con un:
la puta que te parió
(oh, oh, oh).

Ahora sé que tengo que pedir prestado
rogar y robar y mentir y engañar
para intentar mantenerte, para intentar complacerte,
porque estar enamorado de tu culo no es barato.

 Me compadezco del infeliz que se enamore de vos
(Oh, mierda, ella es una cazafortunas)
Bueno…
(Pensé que ya te habrías dado cuenta, negro)
Oh, oh, oh,
te tengo noticias…
Oh, realmente odio tu culo en este momento.

Ahora, nena, nena, nena, ¿por qué querés
querés herirme tan mal?
(tan mal, tan mal, tan mal)
Intenté contarle a mi mamá pero ella me dijo:
“Este tema es para tu papá”
(tu papá, tu papá, tu papá)
Sí, ella lo hizo.
Uh, ¿por qué? Uh, ¿por qué? Uh,
¿por qué, muchacha? Te amo,
Aún te amo, oh.

Te vi manejando por el barrio
Con la chica que amo y me siento onda:
la puta que te parió
(Coro: oh, oh, oh)
Supongo que el cambio en mis bolsillos
no era suficiente, estoy onda:
la puta que te parió
y a ella también.

Digo: si fuera más rico
aún estaría con vos.
Puf, ¿no es una mierda?
(¿No es una mierda?)
Y aunque hay dolor en mi pecho
aún te deseo lo mejor con un:
la puta que te parió
(oh, oh, oh).



Esto es todo por hoy, me despido con un apretón de manos
mientras espero a que me pasen a buscar con la Ferrari


DJ Vago

martes, 10 de marzo de 2015

[115] Un tal Droopy



“Te vi”, de Julieta Venegas, en su álbum “Los momentos” (2013)




Mi querida hermana la tercera, Dilapidación Vagot, la profesora de literatura, en general me ayuda con estos posteos (bah, los acepta leer y cada tanto aporta algún dato colorinche). Pero cuando le dije que hoy aparecía Julieta Venegas se tomó un buquebús a Colonia, porque no la aguanta. Yo le insisto, pero justo cuando logré que aceptara escuchar el tema de hoy, mi hermana la Pita escuchó el primer verso de la canción y me aclaró, furibunda cual ménade, que en la oración:

*Me sorprende mis ganas de llorar.

El sujeto no es “yo, infeliz” (perdón: no es “yo”, infeliz), sino “mis ganas de llorar” (ganas núcleo mis modificador directo de llorar indirecto de subordinante llorar término), y que “me” es pronombre personal con función objeto directo como Kovacci manda (yo le decía sí sí claro sí al teléfono, pero es como si me hablara en chino), y por ende (le encanta usar “por ende”, a mi hermana la tercera), “sorprende” debería estar en plural (“sorprenden”). La oración, así como está, carece de concordancia y es agramatical (“a-gra-ma-ti-cal”, dijo ella, remarcando cada sílaba), y eso a mí no me afecta, pero a mi hermana le quitan el sueño.

Así que tuve que recurrir al apoyo moral de mi hermana la segunda, Inoportuna Vagot, la Pota, que apenas escuchó la canción me contó sobre un tal Droopy, un personaje de dibujos animados vintash: un perro triste cuya principal virtud era aparecer por todos lados: cuando alguien quería escaparse de él (por ejemplo, porque había robado un banco y Droopy había sido nombrado sheriff) se lo encontraba en todas partes.



Y algo así sucede en la canción elegida hoy como segunda entrega de la serie “Piedra libre” (sí, la primera fue “Te estaré viendo”, la semana pasada). Julieta Venegas vuelve a aparecer en este blog después de varios años (estuvo en el posteo 3, cuando yo era casi un niño), con una canción de su último disco, “Los momentos”, mucho menos alegre y bastante más inquietante que sus trabajos previos. Igual de agramatical, eso sí.

La música es bastante alegre, si uno la aislara. Una canción pop en 4/4 con sintetizador y discreta batería; pero junto con la voz lánguida y por momentos desenfocada de Julieta y la letra, el resultado es una canción nada alegre, sino más bien melancólica, onda la del final de “Perdidos en Tokio” (“Lost in translation”).

La letra habla de que la cantora (o el cantor) lo descubrió a él “besando (a) una mujer”, y eso le hizo darse cuenta de que sentía por él algo que ni sabía, hasta ese instante en que, ya tarde, descubrió a la vez que quería algo, y que no lo tendría. Ella se entristece, y esa tristeza la sorprende y la confunde, porque hasta ese momento (“Los momentos”, se llama el disco, recuerden) no había sospechado sus propios sentimientos hacia él.



Pero todo se hizo claro cuando lo vio (piedra libre) besando a una mujer en el campo. Y más claro, y más confuso al mismo tiempo, cuando lo volvió a ver besándola cerca del mar, y luego también en la ciudad. O sea: ¿qué pasa? ¿Cómo es que él está en todos lados, besando a la mujer? ¿Se biloca, se triloca? ¿Es como Droopy, que está en todos lados a la vez?


¿Y por qué es necesario aclarar que él está besando “una mujer”? Algunos interpretan que el/la cantor/a pensaba/esperaba que él fuera homosexual, y que de ahí viene la sorpresa al verlo besar a una mujer. Es una posibilidad, pero no la única. Otra sería que él fuera un jovencito, y que la sorpresa entonces viene de hallarlo besando a una mujer hecha y derecha. Otra opción (la que yo prefiero) es que simplemente la cantora, como no conoce a la besada, le dice nomás, un poco celosa, “una mujer”. Como suele suceder en las canciones de Julieta, “será que hay algo más / que a simple vista no se ve” (el verso es de su tema “Algo está cambiando”). Y todas las opciones coexisten, hasta que no se abra la caja (de Pandora) y se encuentre al gato muerto. O vivo.

En el videoclip la historia está protagonizada por chicos. Unos chicos muy adorables, por cierto: son los nietos del gran Luis Alberto Spinetta. Para mí, esta no es una canción de chicos, así que me confunde un poco el videoclip. Lo que, a la vez, no me sorprende, porque Julieta tiene un muy discutible gusto para los videoclips y el vestuario.

En todo caso, lo importante no es a quién besa él (una y otra y otra vez en todos lados al mismo tiempo), sino los sentimientos que eso despierta en quien canta: una melancolía por lo que nunca sucedió, una tristeza con fecha de vencimiento; un “ahora ya lo entiendo” que es, más que nada, entenderse un poco mejor a uno mismo, escuchar un poco mejor la melodía de los suspiros que van y los anhelos que vienen, transparentes pasajeros.


https://www.youtube.com/watch?v=fNLX69npTwA&spfreload=1


te vi

me sorprende mis ganas de llorar
si nunca fuiste mío
un deseo que no sucederá
un suspiro transparente

no entiendo lo que había esperado
me confundió tu voz
cuando hablamos te sentí tan cerca
nunca sospeché

lo que me esperaba
cuando lo que me esperaba
cuando te vi
besando una mujer en el campo
te vi besándola cerca del mar
también en la ciudad

te vi
besando una mujer en el campo
te vi besándola cerca del mar
también en la ciudad

ya entiendo cómo esto seguirá
seremos tan amigos
desde lejos los veré pasar
desde atrás de un cristal

y mi cuerpo no te recordará
serás un anhelo
una puerta que nunca abrirá
eso ya lo entiendo

ahora ya lo veo
porque ahora ya lo veo
porque te vi
besando una mujer en el campo
te vi besándola cerca del mar
también en la ciudad

te vi
besando una mujer en el campo
te vi besándola cerca del mar
también en la ciudad




Eso es todo por hoy, la semana que viene seguiré con otra canción en la que alguien ve algo que no esperaba ver, pero en esta ocasión le genera un único sentimiento muy claro y nada confuso.

Hasta entonces, no se sorprendan si me ven durmiendo en el mar o en el campo.


DJ Vago

martes, 3 de marzo de 2015

[114] Ojito, que


“I´ll be seeing you”, por Billie Holiday (1944)


Termino hoy la serie dedicada a las mujeres del jazz (volumen 5), y a la vez comienzo una nueva serie, titulada “Piedra libre” y dedicada a quienes ven a otro y al verlo, lo descubren y descubren también algo sobre sí mismos. O no, qué sé yo. Alguien ve algo, eso sí. Y esta canción es la primera entrega de la serie.

La canción elegida hoy es “Te estaré viendo”, de Sammy Fain e Irving Kahal, compuesta en 1938 para un musical de Broadway que fracasó rotundamente, pero del cual salió esta pieza que fue versionada montón de veces por grandes cantores. Entre los mejores, Billie Holiday, quien no es mi favorita pero es, sin dudas, una de las cantantes más significativas del jazz, dueña de una voz inconfundible y de un tono que francamente, por momentos, no parece humano. La voz de Billie suena como un instumento musical, una especie de trompeta con sordina mezcla clarinete baqueteado. Un instrumento que no existe excepto en ella. Dentro de los instrumentos de viento, un holideófono. Elegí “Te estaré viendo”, en parte, porque en esta pieza esa cualidad de la voz de Lady Day se nota a la perfección, más que en otros famosos temas de su repertorio como “Strange fruit” o “God bless the child”.

Si uno se distrae un rato, es como si no cantara nadie, como si fuera un tema puramente instrumental. La voz de Billie se mimetiza con el sonido de los demás instrumentos, se descorporeiza, se des-yoiza. Podría haber sido también una gran cantante de fados.
Billie tuvo una vida terrible. Pero terrible. La madre la tuvo soltera, y mientras salía a buscarse la vida la dejaba con una parienta que la maltrataba, a los 9 ya la metieron en un reformatorio cristiano, a los 12 la quisieron violar, a los 14 trabajó de prostituta en el mismo burdel que su madre, y empezó su carrera de cantante en cabarutes de mala muerte; durante toda su vida se metejoneó con varones que le pegaban y/o le vendían droga y con mujeres que probablemente le pegaran y le dieran drogas también; fue adicta a prácticamente todo lo que se puede uno adicionar, alcohol, opio, heroína, y murió en 1959, a los 44 años apenas, de una cirrosis galopante (como Luca Prodan, otro genial ebrio heroinómano).



Otras cantantes de jazz también tuvieron vidas difíciles, en particular en su infancia (revisen lo que conté de la niñez de Eartha Kitt, por ejemplo). Lo que me hizo pensar, por un momento, que para ser buen cantante de jazz hay que ser mujer, negra y tener una infancia espantosa. Pero enseguida me di cuenta de que no, de que ojalá fuera así: la verdad es mucho peor, y es que esas infancias terribles le suceden a millones de personas, en especial si son pobres (como la mayoría de la población negra en el sur de los Estados Unidos, y la población en general en África, Asia y grandes partes de Sudamérica), y en más especial si son mujeres. Unas pocas, poquísimas, llegan después a ser famosas y nos enteramos de lo que atravesaron para llegar hasta allí; de la enorme mayoría nunca nos enteramos de nada. Como sabemos (y a menudo nos esforzamos por olvidar), el mundo es un lugar terrible.

Y todo eso está, de alguna manera, en la forma de cantar de Billie Holiday (era su nombre artístico: se llamaba en realidad Eleonora Fagan), que no tenía una voz poderosa ni quebraba los cristales ni lograba que la gente dijera “fuaááá” al escucharla, y sin embargo hacía, como solo algunos grandes cantantes pueden, que cada sílaba tuviera sentido. Lo dijo muy bien el crítico Nat Hentoff, en sus notas al concierto que dio Billie en el Carnegie Hall en 1948:

“Durante toda la noche, Billie estuvo en mejor forma que como nos tuvo acostumbrados en los últimos años. No solo mostraba esa seguridad en el fraseo y la entonación, también estaba allí su calidez saliente, una palpable inquietud por alcanzar y emocionar a la audiencia. Y estaba esa burlona agudeza. Una sonrisa a menudo se iluminaba en sus labios y sus ojos como si, por una vez, pudiera aceptar el hecho de que había gente que la apreciaba. Hacía fluir el ritmo en su sinuosa, única, sutil manera de hacer avanzar la historia: las palabras se volvían experiencias propias, y en esa travesía andaba el sonido de Lady, una textura a la vez afilada como cuchillo y sin embargo blanda en el interior, una voz casi insoportablemente sabia en desilusión y aun así aniñada en el centro. La audiencia ya era suya desde antes de que cantara, la recibió y la despidió con fuertes y amorosos aplausos. Incluso, en un momento los músicos aplaudieron también. Fue la noche en que Billie estuvo en la cima, innegablemente la mejor y más honesta cantante de jazz viva.”

Con respecto a la canción en sí, la idea es muy sencilla: la cantora (o el cantor, da lo mismo) le canta a alguien (él o ella, como se prefiera: la canción es unisex) a quien ama, pero que no está. No sabemos por qué no está, ni dónde: solo que está lejos. Y sin embargo, la cantora no puede dejar de verlo por todas partes, en particular en aquellos lugares donde ambos compartieron momentos o simplemente en aquellos lugares y momentos que son alegres y coloridos y agradables y solo por eso, le recuerdan al amado. A diferencia de lo que pasa en la canción “Ojalá” (ver posteo 31), este ver a la persona amada en todas partes no genera ganas de que “pase algo que te borre de pronto”, sino una cierta melancólica y discreta satisfacción o, al menos, consuelo: “No estás, pero cuando veo la Luna te estoy mirando a vos. No, no te estoy diciendo gordo, Gordo. Pero sí estás un poco pálido, si me preguntás.”



Tal vez esto sea una variante del budismo y/o del panteísmo: alguien pasa a vivir en todas las cosas, por intermedio de la mirada de quien lo ama. La idea es rebuscada y cursi, pero bueno, casi todas las religiones lo son, y mirá qué éxito tienen.

Acá el mirar al otro es solo una forma de acercarlo, de tenerlo presente, no de vigilantearlo y apropiárselo, como en “Every Breath You Take” de The Police (posteo 106). Te estaré viendo pero vos seguís lejos, haciendo tu vida (o tu no-vida, o lo que sea). No estás, pero al menos está tu imagen, tu figurita constantemente repetida e igual amontonada con esmero en el pilón creciente.



I'll Be Seeing You

I'll be seeing you
In all the old familiar places
That this heart of mine embraces
All day and through

In that small cafe
The park across the way
The children's carousel
The chestnut trees, the wishing well

I'll be seeing you
In every lovely summer's day
In everything that's light and gay
I'll always think of you that way

I'll find you in the morning sun
And when the night is new
I'll be looking at the moon
But I'll be seeing you

Te estaré viendo

Te estaré viendo
en todos los viejos lugares familiares
que este corazón mío atesora
durante todo el día y más.

En aquel pequeño café,
la plaza cruzando la avenida,
la calesita de los niños,
los castaños, la fuente de los deseos…

Te estaré viendo
en cada adorable día de verano
en todo lo que es luz y alegría
siempre pienso en ti de esa manera.

Te encontraré en el sol de la mañana
y cuando la noche sea nueva
estaré observando la luna
pero te estaré viendo a ti.





Y eso es todo por hoy, la semana que viene los estaré viendo con otro tema dedicado al tema “te vi”.

Entretanto, si me quieren ver, estaré siesteando en los cráteres lunares.

DJ Vago