solo un tema por semana,
y con que le guste al diyei alcanza

martes, 17 de noviembre de 2015

[147] Mucho gusto Futuro, te veo cara conocida



“El tiempo no para”, de Cazuza (1988), por la Bersuit (1990)



Esta semana, ya a mitad de camino de esta última serie de la temporada (titulada, recuerden, "Cuando digo futuro"), va “El tiempo no para”, originalmente “O tempo não pára”, del cantante brasileño Cazuza, a quien Cordera escuchó en un recital poco antes de que muriera (Cazuza), y poco tiempo después realizó un cover en castellano, con su banda Bersuit Bergarabat.



La canción es casi un himno al descontento, compuesto en pleno auge noventoso menemista (supongo que en Brasil no sería muy distinta la cosa por esos años), pero ideal también para retratar estos días pre-eleccionarios en que los viejos amigos reciclados de Menem han brotado como hongos en las sombras, y aunque intentan esconderlo, huelen.

En la canción se expresa con maestría qué difícil es vivir en una sociedad que se empeña en empujarte hacia afuera. Tiene una onda que a mí me recuerda a “Big in Japan” (ver posteo 66), no musicalmente claro, pero sí en la letra. Con la diferencia que aquí, en “El tiempo no para”, el cantor dialoga con una segunda persona que sí está dentro del sistema, que está dentro de la “gente bien” de su tiempo y para quien, como tiene plata, casa con pileta, compra acciones y vive un buen pasar, el neoliberalismo es lo más. Pero de entrada, el cantor le pincha el globo: “Tu pileta está llena de ratas” (“tu cabeza”, en la versión de la Bersuit), “te compraste las acciones de esta farsa” (acciones que pronto no valdrán nada), “y el tiempo no para”.

Que el tiempo no pare es, en cierta forma, esperanzador: esta situación de hoy no seguirá así por siempre. Pero no suena muy esperanzador que digamos en la canción, porque claro, si bien podemos cambiar para mejor, también podemos cambiar para peor, y aunque el futuro se siente muy cerca, ese futuro tiene una cara conocida (y no es precisamente una cara amiga). El futuro se muestra como un “museo de grandes novedades” (es lindo ese verso, ¿no?), y mientras tanto, en el presente, el cantor sobrevive “un día sí y un día no”, “gracias a la caridad de quien me detesta”.

Aquí (otra diferencia importante con “Big in Japan”, donde la queja era individual) hay un “nosotros” y un “ellos”. Nosotros somos los marginales, los caídos del mapa: “nos tildan de ladrones, maricas, faloperos”. Pero ellos son, aunque se laven las manos mil veces, los culpables: “Y ellos sumergieron un país entero solo porque así hacían más dinero”, son los que crearon esta situación en la cual quienes no tienen nada deben elegir entre matar o morir (y eso, siempre que haga calor, porque si hace frío la muerte está mucho más cerca).
Y así estamos, como diría Kurt (Vonnegut, no Cobain; aunque pensándolo bien, Cobain probablemente lo diría también).

La canción es muy bella, tanto en su versión original por Cazuza como en el cover de La Bersuit (en el clip pueden ver a los músicos con sus típicos piyamas). Por momentos parece un lento, y da para pogo y, a la vez, para iluminar con los encendedores. Y te deja invariablemente la sensación de que el mundo es un lugar muy injusto, y sin embargo, “no pienses que estoy derrotado, porque los dados siguen rodando”. Y porque el tiempo no para. No para.

https://www.youtube.com/watch?v=MTMQ1AiGAtY


El tiempo no para
Y tu cabeza está llena de ratas
te compraste las acciones de esta farsa
y el tiempo no para.

Yo veo al futuro repetir el pasado,
veo un museo de grandes novedades
y el tiempo no para.
No para.

Disparo contra el sol con la fuerza del ocaso,
mi ametralladora está llena de magias
pero soy solo un hombre más.

Cansado de correr en la dirección contraria,
sin podio de llegada y mi amor me corta la cara,
porque soy solo un hombre más.

Pero si pensás que estoy derrotado,
quiero que sepas que me la sigo jugando
porque el tiempo, el tiempo no para.

Unos días sí otros no
estoy sobreviviendo sin un rasguño
por la caridad de quien me detesta.

Y tu cabeza está llena de ratas
te compraste las acciones de esta farsa
y el tiempo no para.

Yo veo al futuro repetir el pasado,
veo un museo de grandes novedades
y el tiempo no para.
No para.

Yo no tengo fechas para recordar,
mis días se gastan de par en par
buscando un sentido a todo esto.

Las noches de frío es mejor ni nacer,
las de calor se escoge matar o morir,
y así nos hacemos argentinos.

Nos tildan de ladrones, maricas, faloperos,
y ellos sumergieron un país entero
pues así se roban más dinero.

(el estribillo en portugués, luego en castellano)
Y tu cabeza está llena de ratas
te compraste las acciones de esta farsa
y el tiempo no para.

Yo veo al futuro repetir el pasado,
veo un museo de grandes novedades
y el tiempo no para.
No para.
No, no, no.



Y va ahora la versión original, por Cazuza. Verán que la letra es un poco distinta en algunos versos, pero en general el cover de La Bersuit mantiene bastante la onda de la canción base.



O tempo não pára

Disparo contra o sol sou forte,
sou por acaso
Minha metralhadora cheia de mágoas
Eu sou o cara.

Cansado de correr na direção contrária
Sem pódio de chegada ou beijo de namorada
Eu sou mais um cara.

Mas se você achar que eu tô derrotado
Saiba que ainda estão rolando os dados
Porque o tempo, o tempo não pára.

Dias sim, dias não
Eu vou sobrevivendo sem um arranhão
Da caridade de quem me detesta,

A tua piscina tá cheia de ratos
Tuas idéias não correspondem aos fatos
O tempo não pára.

Eu vejo o futuro repetir o passado
Eu vejo um museu de grandes novidades
O tempo não pára,
Não pára, não, não pára.

Eu não tenho data pra comemorar
Às vezes os meus dias são de par em par
Procurando agulha no palheiro.

Nas noites de frio é melhor nem nascer
Nas de calor, se escolhe: é matar ou morrer
E assim nos tornamos brasileiros.

Te chamam de ladrão, de bicha, maconheiro
Transformam o país inteiro num puteiro
Pois assim se ganha mais dinheiro.

A tua piscina tá cheia de ratos
Tuas idéias não correspondem aos fatos
O tempo não pára.

Eu vejo o futuro repetir o passado
Eu vejo um museu de grandes novidades
O tempo não pára.
Não pára, não, não pára.
El tiempo no para

Disparo contra el sol, soy fuerte,
soy de suerte,
mi ametralladora está llena de angustia,
soy un tipo

cansado de correr en dirección contraria,
sin podio de llegada ni beso de novia,
soy un tipo más.

Pero si pensás que estoy derrotado,
sabé que aún están rodando los dados,
porque el tiempo, el tiempo no para.

Días sí días no
voy sobreviviendo sin un rasguño
de la caridad de quien me detesta.

Tu pileta está llena de ratas,
tus ideas no corresponden a tus acciones,
el tiempo no para.

Veo al futuro repetir el pasado,
veo un museo de grandes novedades,
el tiempo no para.
No para, no, no para.

No tengo fechas para celebrar,
A veces que mis días son de par en par
buscando una aguja en el pajar.

Las noches de frío es mejor ni nacer,
las de calor se elige: matar o morir,
y así nos volvemos brasileños.

Te llaman ladrón, puto, falopero,
vuelven el país entero un puterío
porque así se gana más dinero.

Tu pileta está llena de ratas,
tus ideas no corresponden a tus acciones,
el tiempo no para.

Veo al futuro repetir el pasado,
veo un museo de grandes novedades,
el tiempo no para.
No para, no, no para.


Me despido hasta el futuro, que lo veo venir pero su cara me suena.



DJ Vago

jueves, 12 de noviembre de 2015

[146] La Tierra es azul y no puedo evitarlo


“Space Oddity”, de David Bowie (1969)


Algunos habrán notado que hace como dos semanas y pico que no tenían noticias mías. Estuve enfermo, gracias por preguntar. Esto coincidió con una semana muy atareada en mi nuevo trabajo (sí, me echaron de Cancillería, cuando comprobaron que mi registro de tratados bilaterales comerciales no había avanzado mucho en los últimos 14 meses, es decir, desde mi llegada al puesto). Mi nuevo trabajo es como asesor en ventas en una casa de electrodomésticos. Como entré ahora que empieza el calorcito, dije que mi especialidad eran las estufas (mi plan es aguantar con ese discurso hasta mayo-junio, y entonces pasar a decir que hice una especialización en aire acondicionado, con lo cual esa será mi nueva especialidad). Sin embargo, ocurrió que hubo un sorprendente auge en la venta de licuadoras y microondas y lavarropas, por lo cual necesitaron la asistencia de todos los empleados, incluyéndome a mí, el especialista en sistemas de calefacción. En síntesis: trabajé un montón. Y cuando llegué al lunes, de golpe sentí que volaba y que no podía enfocar los ojos, y al escuchar un acorde en la mayor, fa mayor o do mayor me daban arcadas, en particular si formaba parte de un tema de pop actual. 

Pedí médico, y este, cuando me atendió, me preguntó si había estado trabajando mucho, y le contesté que por fin alguien se daba cuenta, y me dijo que tenía un cuadro severo de estrés y me dio 72 horas de reposo, que alargué a 144 por las dudas, y junté-acoplé con un pedido de licencia estrordinaria (como la pena de Martín Fierro) y aquí estoy. Debería haber declarado trunca mi temporada en este blog, pero bueno, sería una lástima en tanto me faltan solamente unos pocos posteos para alcanzar los 150 y el cierre esperado (por mí). Así que aquí estoy, poniendo en riesgo mi salud para traerles a ustedes (que no sé cuántos serán, pero me juego que no muchos) una nueva entrega, la segunda, de la serie “Cuando digo futuro”.

En esta oportunidad, vamos con una historia de ciencia ficción, “Space Oddity”, del gran David Bowie.


Dicen en China (me dijeron) que a Confucio no lo conocía nadie. Que nació, vivió y murió sin llegar a ser famoso y ni siquiera conocido. Pero que luego, durante décadas, a cada persona que lograba una obra notable del pensamiento, cuando le preguntaban quién había sido su maestro, respondía, sin duda ni confusión: “Confucio”. Un filósofo, un poeta, un arquitecto, un funcionario honesto (sí, allí había), todos decían haber aprendido de Confucio. Y a partir de eso, todos empezaron a preguntarse quién había sido él, y a admirarlo, y a valorarlo. Los chinos acuñaron el dicho “por los logros de los alumnos se reconoce al maestro”, y hoy en día Confucio es considerado un capo chino, lo que no es exactamente igual que un capuchino, pero la idea es esa.

¿A qué viene todo esto? Ni idea.

Ah, ya sé: quería decir que yo a Bowie lo conocí de grande, e indirectamente: escuché varias canciones cantadas por otras gentes que me parecían canciones muy buenas (demasiado buenas para que las hubieran compuesto los infelices que las estaban cantando, de hecho), y al empezar a averiguar, descubría que eran covers de canciones de David Bowie. Y así llegué a descubrir que en ese tipo alto y desgarbado, sin voz, sin facha, que en los setentas tenía una onda bizarrísima, era un gran, gran compositor, autor de un buen puñado de canciones increíbles, que ya querría (pero no podría) crear cualquiera de los cantautores actuales que nos apedrean por la radio y los canales de ex música.

Y una de mis favoritas es este tema, “Space Oddity”, que suena como “Odisea del Espacio” ( la película de Kubrick había sido estrenada un año antes de la salida de esta canción), pero en realidad se traduce como: “Rareza espacial” o “Manía espacial”. La canción salió en 1969, justo para el primer alunizaje, y en la transmisión de la BBC del periplo del Apollo 11 se usó esta canción de Bowie como música de fondo.



Es, al igual que “Call me Al” o “Suzanne” (ver posteos en los últimos meses), una canción con historia. De hecho, “Space Oddity” podría servir como sinopsis de la película “Space”, que vi hace un par de años, la de Sandra Bullock y (mínimamente) George Clooney.
En pocas estrofas pasan montones de cosas. Una nave espacial despega, llega a destino, tiene éxito y, tal vez, se descompone. Un astronauta (designado como “mayor Tom”) expresa sus extrañas sensaciones de extrañamiento y extrañación al surcar el espacio en una “lata de conservas” (imagen que destaca la fragilidad y tosquedad de esa nave ultratecnológica), y desde la Base de Control (en la Tierra) se dialoga con el astronauta para preguntarle cosas, pedirle que mande chivos, indicarle que siga protocolos y, finalmente, cuando ya es demasiado tarde, avisarle que hay algo que no está funcionando del todo bien…

La primera estrofa es la de la cuenta regresiva, el despegue y las indicaciones del Control Base (tome las pastillas proteicas, póngase el casco, chequee la ignición… y que dios lo ayude).

En la segunda estrofa, en la que se larga con todo la hermosa y memorable melodía de la canción, ya pasó un tiempo, y la nave llegó a destino (o al menos, a un punto del espacio exterior en el cual se puede salir de la nave y avanzar a velocidad crucero). Desde el Control Base le avisan al mayor Tom que pasó la prueba con honores, y que es una especie de celebridad allí abajo: los diarios quieren saber de quién es la camiseta que lleva puesta.

El mayor Tom, por primera vez en la canción, toma la palabra para responder al Control Base, pero no les contesta lo que quieren saber, sino que les cuenta sus impresiones: cómo flota en una forma peculiar, cómo las estrellas se ven muy distintas desde allí y cómo se ve la Tierra desde el espacio.

Aquí funciona a pleno la famosa ambigüedad del idioma inglés, que no distingue entre “ser” y “estar” (y dicen, por ejemplo, “You are good” tanto para “Sos buena” como para “Estás buena”, conceptos, si no incompatibles, al menos claramente diferenciables). Y aparece otra ambigüedad más, la de la palabra “blue”, que es, claro, el color azul, pero también se usa para designar una tristeza melancólica (por eso, por ejemplo, el blues se llama así: no es porque les guste a los pitufos ni a los habitantes de Pandora).

Entonces, el verso: “Planet Earth is blue” podría significar “la Tierra es azul” y también “el planeta está triste”, o, mejor aún, ambas cosas al mismo tiempo. Y tanto para el color como la tristeza, él aclarar que “no hay nada que pueda hacer” para evitarlo ni cambiarlo.

En la tercera estrofa se desencadena el final: el mayor Tom sigue en la luna, lo que aquí es literal y metafórico al mismo tiempo, porque sigue comentando sobre sus sensaciones al estar en el espacio, que solo interrumpe para pedirles a los de Control Base que le digan a su esposa (la del mayor Tom, se entiende) que él la ama mucho, “ella sabe”.

¿Sabía el mayor Tom que algo estaba funcionando mal en su nave, cuando les pidió a los de Control Base que le dijeran eso a su esposa? ¿Fue una despedida? ¿Él mismo provocó el mal funcionamiento, para no volver, o al menos para no seguir conversando con los del Control Base?

No lo sabemos. Perdemos también contacto con el astronauta, y solo escuchamos a los del Control Base mientras intentan, sin resultado, restablecer la comunicación y contarle al mayor que su circuito está muerto y algo en la nave no está funcionando, mientras el mayor Tom reflexiona, ahora solo para sí mismo, mientras flota más allá de la Luna, que la Tierra está tan azul-triste y no hay nada que él pueda hacer.


En el clip lo pueden ver a Bowie con su facha cuasi extraterrestre, mezcla punk con flower-power y sagas del espacio, y sin embargo la canción que hace no es nada punk, sino bien melódica, y aunque está acompañada por efectos sonoros y sonidos de orquesta, en gran parte se sostiene por su anacrónica guitarrita acústica.


https://www.youtube.com/watch?v=cYMCLz5PQVw

Space Oddity

Ground Control to Major Tom
Ground Control to Major Tom
Take your protein pills and put your helmet on
Ground Control to Major Tom
(Ten, Nine, Eight, Seven, Six)
Commencing countdown, engines on
(Five, Four, Three)
Check ignition and may God's love be with you (Two, One, Liftoff)

This is Ground Control to Major Tom
You've really made the grade
And the papers want to know whose shirts you wear
Now it's time to leave the capsule
if you dare
"This is Major Tom to Ground Control
I'm stepping through the door
And I'm floating in the most peculiar way
And the stars look very different today
Here am I sitting in my tin can
Far above the world
Planet Earth is blue
And there's nothing I can do

Though I'm past one hundred thousand miles
I'm feeling very still
And I think my spaceship knows which way to go
Tell my wife I love her very much, she knows

Ground Control to Major Tom
Your circuit's dead, there's something wrong
Can you hear me, Major Tom?
Can you hear me, Major Tom?
Can you hear me, Major Tom?
Can you hear And I'm flaoting around my tin can
Far above the Moon
Planet Earth is blue
And there's nothing I can do."
Rareza del espacio

Control Base al mayor Tom,
Control Base al mayor Tom:
tome sus pastillas proteicas y póngase el casco.
Control Base al mayor Tom
(diez, nueve, ocho, siete, seis):
Comenzando cuenta regresiva, motores encendidos (cinco, cuatro, tres),
Chequee ignición y que Dios lo acompañe
(dos, uno, ¡despegue!)

Este es Control Base al mayor Tom:
realmente pasó la prueba,
y los diarios quieren saber de quién es
la remera que trae puesta.
Ahora es tiempo de dejar la cápsula,
si se atreve.
Este es el mayor Tom a Control Base:
estoy saliendo por la puerta
y floto de la forma más curiosa
y las estrellas se ven muy diferentes hoy.
Aquí estoy sentado en mi lata de conservas,
muy lejos sobre el mundo.
El planeta Tierra es azul (está triste)
y no hay nada que pueda hacer.

Aunque estoy a más de cien mil millas
me siento muy quieto y tranquilo
y pienso que mi nave sabe en qué dirección ir.
Díganle a mi esposa que la amo mucho, ella sabe.
Control Base al mayor Tom:
Su circuito está muerto, hay algo que está mal.
¿Puede escucharme, mayor Tom?
¿Puede escucharme, mayor Tom?
¿Puede escucharme, mayor Tom?
¿Puede escuchar…
Estoy flotando alrededor de mi lata,
Mucho más alto que la Luna.
El planeta Tierra es azul (está triste)
y no hay nada que pueda hacer.

Y eso es todo por hoy. Seguiré dando vueltas por mi lata de conservas hasta la próxima, que espero llegue pronto, pero por las dudas no apuesten por ello.

Los saluda,


DJ Tom Vago

lunes, 26 de octubre de 2015

[145] La rueda de fuego


“The end of the beginning” (“El final del comienzo”), de Black Sabbath (2013), y “Wheels” (“Ruedas”), de Foo Fighters (2009)



You do me wrong to take me out o' th' grave.
Thou art a soul in bliss, but I am bound
Upon a wheel of fire, that mine own tears
Do scald like molten lead.

(Haces mal en sacarme de la tumba.
Tú eres un alma bendita, pero yo estoy atado
a una rueda de fuego, y mis propias lágrimas
me queman como plomo derretido.)

Lo escribió Willy Shakespeare, en Rey Lear, acto 4, escena 7.



¿Este es el final del comienzo? ¿O el comienzo del final?

Créanlo o no, tenía estos temas preparados y agendados para hoy desde hace meses, así que no lo seleccioné pensando en los resultados de las elecciones de ayer. Pero creo que se ajustan a la perfección a la situación de hoy, y que ustedes podrán al escuchar estas canciones, si les fue mal ayer, tomar impulso para suicidarse definitivamente; y si les fue bien, ilusionarse con que esté llegando el comienzo de un final, y la rueda de fuego del destino esté por fin por comenzar su camino hacia arriba.



Puede pensarse, a partir de esto que digo, que me da igual lo que sucedió en las elecciones y que soy apolítico. No es así. De hecho, estoy desde hace añares afiliado a un partido, el PReV, Partido Revolucionario en Vagancia, cuya personería jurídica está en trámite. Desde hace 23 años. Básicamente, quienes formamos parte de este espacio político estamos a favor de la revolución, pero siempre y cuando la realicen otros.

Y entre los candidatos de ayer tengo claramente mi favorito, pero no voy a dar más datos ni hablar más del tema porque:
a) me da fiaca;
b) no quiero perder el caudal (caudalito) electoral de los poquísimos lectores que aún me siguen;
c) mi candidato me decepcionó al no hacer ninguna condena expresa al reguetón y todos los zombis que lo perpetran; ni siquiera hizo ninguna mención negativa a Arjona.

Hoy comienzo la última serie de la temporada. Es decir, la última del año. Es decir, quizás, la última que hago, porque ¿quién sabe si tendré energías para comenzar una cuarta temporada en el 2016? Así que también para mí este posteo es, en cierta forma, el comienzo del final. (¿O el final del comienzo?). Y esta serie, titulada “Cuando digo futuro”, se centrará en eso, en el futuro. Un tiempo que aún no existe, pero que nos rodea, nos marca y nos obsesiona.

Voy con una presentación doble: dos temas en lugar de uno. Para que vean que a veces sí me esfuerzo.

La canción primera que presentaré es de Black Sabbath. Aunque en el blog ya comenté temas de Metallica, Pantera, Led Zeppelin, Hearts, Nirvana, 2 Minutos, etcétera, esta tercera temporada estaba un poco corta de rock metálico heavy. Pero en esta serie dedicada al futuro me desquitaré, y hoy empiezo así con los reyes, los emperadores del Metal, el grupo considerado universalmente fundador y prócer de la música metálica, desde himnos como “Paranoid” e “Iron Man” y tantos otros. Que comenzaron en los setentas, cuando ni existían los videoclips, y hoy los tenemos dando vueltas, cuarenta y pico años después, y produciendo música de calidad, oscuridad al palo y (aunque no lo crean) buena onda.



Porque la mayoría de los músicos de las bandas metaleras son, a pesar de su corteza diabólica y su imagen dura, unos dulces. Son más buenos que el pan. Ozzy Osbourne, considerado por millones de personas lo más parecido a un dios en la Tierra, fue despedido de Black Sabbath (la Gran Banda Metalera Original) en 1979 debido a sus problemas personales, pero ahora se reunieron, en 2013, para grabar el álbum 13 (un número como título del disco, como le gusta a Adele, que está por sacar 25 en pocas semanas), de donde sale esta hermosa balada. Ozzy cometió montón de errores en su vida (por ejemplo, hacer un reality show con su familia), pero nadie le quita ser uno de los cantantes más icónicos del rock de los últimos cincuenta años, con una voz que reconocerán hasta los aliens, cuando vengan de visita.



Si leen la letra con atención, verán que Black Sabbath compuso este tema hace dos años previendo los resultados de los comicios de ayer. Es evidente.

Verán también que la canción, a pesar de lo súper densa que es la música, tiene una letra súper buena onda: el futuro es peligroso y oscuro, pero tenemos la oportunidad de luchar contra él, de “resetear el sistema” y no ser “un robot fantasma encerrado en un huésped humano” (es genial ese verso). Hay referencias a un futuro dominado por la informática y las máquinas y lo inhumano, pero también a la posibilidad de liberarse de todo eso y terminar, a pesar de los pronósticos y las encuestas apocalípticas, bien.

La música empieza súper morosa, lenta, como yendo golpe a golpe, casi como un tema lento ochentoso o un bolero (a la manera heavy metal, claro). Pero a los 2:40, después de decir “El sistema debe ser reseteado”, la música se resetea y toma otro ritmo, más incesante, más enérgico. Es una canción larga, de ocho minutos, pero siempre serán ocho minutos bien utilizados, escuchar a Black Sabbath.

Y la pinta de Ozzy es, de por sí, impagable. Ya verlo me llena de alegría. Tal vez a ustedes no, pero créanme, somos unos privilegiados por poder escucharlo aún. Miren, en el videoclip, cómo los asistentes al concierto colaboran para general el clima de la canción: los recitales de heavy metal son siempre interactivos, y siempre se realizan (en el sentido de “encuentran su forma de ser más feliz”) cuando la música es tocada en vivo, y el sistema músicos-público se retroalimenta y se sobrecarga al palo hasta estallar.



The end of the beginning

Is this the end of the beginning?
Or the beginning of the end?
Losing control or are you winning?
Is your life real or just pretend?

Reanimation of the sequence
Rewind the future to the past.
To find the source of the solution;
The system has to be recast.

Release your mind.
Fast forward to the secrets of your code.
Your life's on overload.
Delete or save.

The units that make you an entity
That's your identity
If you don't know Which way to go
You may be lost and confused
A second chance
your turn to lose

Regeneration of your cyber sonic soul.
Transforming time and space
beyond control;
Rise up resist
and be the master of your fate.
Don't look back live for today - tomorrow is too late.

You don't want to be a robot ghost
Occupied inside a human host
Analyzed and cloned relentlessly
Synthesized until they set you free.

Alright-okay alright till they set you free...

El final del comienzo

¿Este es el final del comienzo?
¿O el comienzo del final?
¿Perdés el control o estás ganando?
¿Tu vida es real, o solo simulás?

Reanimación de la secuencia.
Rebobinar el futuro hacia el pasado.
Encontrar la fuente de la solución:
el sistema debe ser reseteado.

Liberá tu mente.
Fast forward a los secretos de tu código.
Tu vida está sobrecargada.
Borrar o salvar.

Las unidades que te hacen una entidad:
eso es tu identidad.
Si no sabés hacia dónde ir
podés estar perdido y confundido,
una segunda oportunidad,
tu turno de perder.

Regeneración de tu alma cibersónica.
Transformar tiempo y espacio
más allá del control.
Levantate y resistí
y sé el dueño de tu destino.
No mires atrás, viví el hoy:
mañana es demasiado tarde.

No querés volverte un robot fantasma
encerrado en un huésped humano,
analizado y clonado sin pausa,
sintetizado hasta que te liberen.

Todo bien, okey, hasta que te liberen.


Ah, qué alivio poder comentar un tema heavy, hacía como un año que me venía aguantando. Pero ahora que me embalé, sigo con otro. El segundo tema de este posteo es, en comparación, menos heavy que el de Black Sabbath, y más simpático, pero es de una banda de rock pesado también, herederos de Nirvana: los Foo Fighters, liderados por David Grohl (que era el baterista de Nirvana, pero en su banda curiosamente no toca la batería).



La canción, de 2009, es “Wheels”, es decir, “Ruedas”, y básicamente es un tema clásico de rock en 4/4. Foo Fighters no son tan oscuros y depresivos como Nirvana, pero saben mantener (en parte) esa onda tan seductora que inventó y pulió Kurt Cobain y que dio en llamarse grunge.

“Ruedas”, una hermosa melodía y una gran interpretación, me recuerda siempre a un verso de una obra de teatro de un tal William Shakespeare (que no leí, pero me contaron): el viejo rey Lear, que está en una fuerte bajada del destino, le habla a su hija Cordelia (de las tres hermanas, la única que no es tremenda arpía) y le dice que está atado a una rueda de fuego, y que sus propias lágrimas lo queman. La rueda de fuego es, por supuesto, una imagen del destino, que nos lleva hacia arriba y hacia abajo sin que podamos desatarnos. El lado bueno sería: si hoy estamos en el fondo, solo cabe ir mejorando.

Y de eso habla la canción: estamos en el fondo del pozo, pero estamos buscando una razón, algo para creer en el futuro. “Este es nuestro comienzo que llega a un final.” Sentimos que todo está perdido, pero eso es señal de que la rueda llegó al piso y que el futuro nos mostrará un cielo despejado: hay otra ronda para vos, o al menos, un nuevo round para seguirla peleando.

Evidentemente, también en 2009 los Foo Fighters estaban pensando en los resultados electorales: los metaleros son videntes, todos lo sabemos.



Wheels

I know what you're thinkin'
We were goin' down
I can feel the sinkin'
But then I came around

And everyone I've loved before
Flashed before my eyes
And nothin' mattered anymore
I looked into the sky

Well I wanted something better man
I wished for something new
And I wanted something beautiful
And wish for something true
Been lookin' for a reason man
Something to lose

When the wheels come down
When the wheels touch ground
And you feel like it's all over
There's another round for you

Know your head is spinnin'
Broken hearts will mend
This is our beginning
Comin to an end

Well, you wanted something better man
You wished for something new
Well, you wanted something beautiful
Wished for something true
Been lookin for a reason man
Something to lose

When the wheels come down
When the wheels touch ground
And you feel like it's all over
There's another round for you
Ruedas

Sé lo que estás pensando.
Estamos en bajada.
Puedo sentir cómo todo se hunde,
pero entonces regresé

y cada uno a quien amé antes
relampagueó ante mis ojos
y ya nada importaba,
miré el cielo.

Bueno, amigo, quería algo mejor,
deseé algo nuevo
y quería algo hermoso
y deseé algo verdadero.
Estoy buscando una razón, hermano,
algo que perder.

Cuando las ruedas bajan,
cuando las ruedas tocan fondo
y sentís que todo terminó,
hay otra vuelta para vos.

Sé que tu cabeza da vueltas,
los corazones rotos se arreglarán.
Este es nuestro comienzo
que llega a un final.

Bueno, querías algo mejor, hermano,
querías algo nuevo.
Bueno, querías algo hermoso,
deseabas algo verdadero.
Estás buscando una razón, hermano,
algo que perder.

Cuando las ruedas bajan,
cuando las ruedas tocan fondo
y sentís que todo terminó,
hay otra vuelta para vos.



Y eso es todo por hoy. Me reseteo hasta la segunda vuelta o, en su defecto, hasta la semana que viene, cuando cambie pasado por futuro y los reciba con una nueva canción que nunca escucharon pero tal vez les suene.



DJ Vago