solo un tema por semana,
y con que le guste al diyei alcanza

jueves, 19 de enero de 2017

[177] El extraño caso del chico pájaro


“Què volen aquesta gent?”, de Maria del Mar Bonet (1968)



Hoy, como cuarta entrega de la serie “Preguntas sin respuesta”, vamos con el primer tema en catalán de la temporada (para quienes son nuevos por aquí, sepan que mi apellido (Vagot), mi padre (Josep) y mis sueños y mis pesadillas vienen todos de tierras catalanas).

La canción elegida es “Què volen aquesta gent?” (“¿Qué quiere esta gente?”), compuesta por una jovencísima Maria del Mar Bonet a partir de un poema de Lluís Serrahima, en 1968. Si uno la escucha descuidado, sin embargo, parece una canción mucho más antigua, porque está armada muy parecida a las musicalizaciones de los romances medievales (recuerden, por ejemplo, el posteo 102, de diciembre 2014, en el que comenté sobre “El enamorado y la muerte”). Y la letra también tiene esa onda medieval de contar una historia con pocas palabras, con muchos sobreentendidos, y con la tragedia sobrevolando en cada verso.

Pero no, la canción es de fines de los sesentas (plena época de un tal Franco, allá en la península Ibérica), compuesta por dos jóvenes talentos de la incipiente nova cançó catalana. La historia que se relata (porque es una canción narrativa) es tan trágica como extraña, y deja, en la voz de Maria del Mar, la mar de dudas. Y resulta, hoy de hoy, de una actualidad innegable aquí, allá y en todas partes.

Todo comienza con alguien que llama a la puerta. Lo que podría derivar en una canción de Pimpinela, si no fuera por la hora: es plena madrugada. Alguien atiende ese llamado y abre la puerta: es una madre (lo que ya nos indica, con la típica economía informativa medieval, que en algún lugar hay un hijo o una hija) y lleva la bata puesta (porque claro, no tuvo tiempo ni ganas de cambiarse).

Y ahí nomás comienza el memorable estribillo, de brevedad también medieval, que es una simple pregunta:

¿Qué quiere esta gente
que llama de madrugada?

Es una sola pregunta, pero inmediatamente se desdobla en dos, porque lo primero que uno se pregunta al escuchar esto es: ¿quién es “esta gente”?

Son varios, como indica la palabra “gente”. Y no son muy amistosos, como indica que ya en la segunda estrofa entren a hacer preguntas, en vez de aclarar quiénes son y qué quieren. Y uno pronto deduce, aunque la canción no lo dice, que son parte de las fuerzas represivas del Estado. La policía, tal vez; aunque bien podría ser un “grupo de tareas” paraestatal, en tanto en ningún momento se aclara que sean policías ni que lleven uniforme (y, además, se los llama “esta gente” y se pregunta qué querrán, cosa que, si fueran policías de uniforme, sería innecesario).

Los tipos preguntan por el hijo, y la madre, que es medio boluda o está aún medio dormida, les contesta que el pibe está adentro en su habitación. Les repregunta a “esa gente” que qué quieren con su hijo, y mientras el hijo ya escuchó y se despierta, el estribillo vuelve a recalcar esa pregunta:

¿Qué quiere esta gente
que llama de madrugada?

La tercera y la cuarta estrofas, en vez de responder, abren un paréntesis para explicar quién es el hijo: es un estudiante que “está muy comprometido” (se supone que ante la ley) debido a “todas sus esperanzas” (y ya sabemos, si recuerdan el posteo sobre la “Zamba de mi esperanza” (153), que nada genera más temor en los tiranos que la esperanza). Este estudiante, entonces, es un militante de la esperanza que, últimamente, sabe que lo están buscando y teme lo que está sucediendo desde el primer verso: que lo vayan a buscar en la madrugada.

¿Y para qué lo fueron a buscar? ¿Qué quiere “esa gente”?

La canción jamás lo dice, y eso me parece una de las cosas más geniales que tiene, porque el que escucha es quien tiene que aventurar una respuesta. Yo les doy algunas opciones:

Tema 2. “Esa gente” va a la casa del estudiante a la madrugada porque...

a) pasaban por ahí y decidieron pedir un vaso de agua;

b) quieren invitar al estudiante a salir juntos a un boliche, y no se acordaban el teléfono;

c) cursan juntos Historia del Arte en la uni y vinieron a pedirle los apuntes, porque ellos justo faltaron la última clase;

d) quieren atraparlo, meterlo preso sin orden judicial, torturarlo y matarlo.

Mientras ustedes piensan dónde poner la crucecita, les cuento que Serrahima y Bonet escribieron esta canción para dar a conocer (visto el total silencio de los medios de comunicación) un caso real, el de Rafael Guijarro, un joven estudiante chino (no por asiático, sino por militante de un grupo comunista-maoísta) de 23 años que, al ser “visitado” por la policía en plena madrugada, decidió de pronto que era un buen momento para ver si le habían crecido alas, y decidió lanzarse desde un sexto piso. No, no le habían crecido alas.



Muy poquito después de salida esta canción, hubo otro caso parecido, el del estudiante Enrique Ruano, de 21 años, que fue llevado preso (acusado de ser militante de izquierda y de repartir propaganda política entre los obreros) y decidió también “volar” desde la ventana de la comisaría. La familia denunció que a Enrique lo habían torturado y le habían pegado un tiro y luego lo habían tirado por la ventana; los oficiales fueron juzgados (para que vean qué bien funcionan las instituciones, loco) y absueltos (oh, quelle surprise!). Lo curioso es que, pasada la época de Franco, en los noventas se reabrió el caso y los oficiales fueron nuevamente absueltos; y se apeló y fueron nuevamente absueltos (por la Corte Suprema de España), deben ser los policías más absueltos de la historia (pero igual yo les juro que no querría que tocaran a mi puerta de madrugada).

Esta cancioncita, en la exquisita voz de Maria del Mar Bonet, apenas fue cantada una vez y enseguida fue prohibida por la censura franquista, tachada doble para cualquier radio, recital, y si te escuchaban cantándola en la bañadera seguro que algo te decían también. A veces intentaban hacerla pasar disimuladamente cambiándole el nombre (“De madrugada”, “Al alba”), pero en general, tarde o temprano a algún cerebro estatal le tincaba la neurona de que era esta canción y la censuraban igual.



Uno pensaría entonces que la canción cuenta la posta, la verdad de lo que sucedió con esos estudiantes “voladores”. Pero no. En otra decisión notablemente lúcida, la canción relata simplemente lo que se ve desde afuera, la “historia oficial”: el estudiante se tiró él mismo por la ventana.

Todavía no bien despierto
siente clara la llamada
y se lanza por el ventanal
al asfalto, de un vuelo.

Los que llaman se quedan mudos
excepto uno, quizás quien manda,
que se inclina por la ventana.
Detrás chilla la madre.

Y “casualmente”, el jefe de la partida se asoma luego por la ventana, seguramente “sorprendido” por el insólito impulso volador del estudiante.

La última estrofa presenta la conclusión: “ahora el estudiante está muerto”. Y el motivo: “muerto de una llamada al alba”.

De madrugada han llamado,
la ley una hora señala.
Ahora el estudiante está muerto,
muerto de una llamada al alba.

Claro, cualquiera puede, conociendo cómo son las cosas (aquí, allá, entonces, siempre) hilar uno más uno y darse cuenta de qué pasó realmente, de qué verdad se esconde tras esa “versión oficial” de lo sucedido y tras las razones y absoluciones de la ley. Y por eso, por supuesto, es que esta cancioncilla tan alegre y medieval-friendly fue prohibidísima por la dictadura franquista.

Hoy, casi cincuenta años después, si te asomás un poquito por la ventana, la represión estatal está a la orden del día. Pero no se reprime a cualquiera. Tenés más (muchas más) chances de que te repriman si sos:
- pobre,
- joven,
- de piel no muy clara,
- de una religión sin cruces (o sin religión),
- mujer,
- inmigrante,
- de izquierda.

Y si sos todo eso junto, bueno, imaginate que estás en “Los juegos del hambre” y méi de ods bi in ior féivor, porque estás nominada.

De última, andá juntando plumas para armarte unas alas.

https://www.youtube.com/watch?v=6maMuYOLwjc



Què volen aquesta gent?

De matinada han trucat,
són al replà de l'escala;
la mare quan surt a obrir
porta la bata posada.

Què volen aquesta gent
que truquen de matinada?

"El seu fill, que no és aquí?"
"N'és adormit a la cambra.
Què li volen al meu fill?"
El fill mig es desvetllava.

La mare ben poc en sap,
de totes les esperances
del seu fill estudiant,
que ben compromès n'estava.

Dies fa que parla poc
i cada nit s'agitava.
Li venia un tremolor
tement un truc a trenc d'alba.

Encara no ben despert
ja sent viva la trucada,
i es llença pel finestral,
a l'asfalt d'una volada.

Els que truquen resten muts,
menys un d'ells, potser el que mana,
que s'inclina pel finestral.
Darrere xiscla la mare.

De matinada han trucat,
la llei una hora assenyala.
Ara l'estudiant és mort,
n'és mort d'un truc a trenc d'alba.
¿Qué quiere esta gente?

De madrugada han llamado,
están en el rellano de la escalera,
la madre cuando sale a abrir
lleva la bata puesta.

¿Qué quiere esta gente
que llama de madrugada?

“¿Su hijo está aquí?”
“Está durmiendo en la habitación,
¿qué quieren de él?”
Mientras el hijo se desvelaba.

La madre sabe muy poco
de todas las esperanzas
de su hijo estudiante
que bien comprometido estaba.

Hace días que hablaba poco
y cada noche se agitaba,
le venía un temblor
temiendo una llamada al alba.

Todavía no bien despierto
siente clara la llamada
y se lanza por el ventanal
al asfalto, de un vuelo.

Los que llaman se quedan mudos
excepto uno, quizás quien manda,
que se inclina por la ventana.
Detrás chilla la madre.

De madrugada han llamado,
la ley una hora señala.
Ahora el estudiante está muerto,
muerto de una llamada al alba.


Hasta la próxima, los dejo porque me tocaron el timbre (¡a la hora de la siesta!).


DJ Vago 

lunes, 9 de enero de 2017

[176] Sana sanita


“I´ll feel a whole lot better”, original por The Byrds (1965) y covers por Tom Petty (1989), Dinosaur Jr (1989) y Charly García (1990)


Hoy, como tercera entrega de la serie “Original versus cover”, aventuro “I´ll feel a whole lot better”, compuesta originalmente (y cantada) por Gene Clark, de la banda The Byrds, en 1965.


Gene Clark apareció mencionado en el blog en el primer posteo de esta temporada (el 151, de marzo del año pasado), cuando hablamos de “California dreamin´” y The Mamas and The Papas. La referencia, sin embargo, no tiene mucho que ver con lo musical: allí relataba yo cómo Michelle Phillips fue encontrada in fraganti con Gene Clark y eso ocasionó que ella fuera expulsada, momentáneamente, de la banda (más por los antecedentes previos que por el episodio particular).



Hoy lo vemos a Gene con su flequillo cromado modelo 65 y no parece un gran galán que digamos, pero el pibe tenía presencia, era un cantor decente, un compositor talentoso y, evidentemente, no le faltaban argumentos de levante.

La canción elegida hoy fue uno de los primeros hits de la banda, y marcó, junto con “All I really want to do” (un tema de Bob Dylan), el pico de fama de The Byrds, que comenzó con el disco Mr. Tambourine Man (otra canción de Bob) y duró más o menos dos años, lo mismo que la presencia de Gene Clark en la formación: cuando Gene se fue, debido a sus problemas de ansiedad y a que se llevaba para el culo con el resto de los integrantes de la banda, The Byrds continuó varios años, pero ya no fue lo mismo.

“Me sentiré muchísimo mejor”, sería la traducción del título de esta canción. La idea es bastante sencilla: él le habla a ella, su novia, y le dice que, después de que ella le metiera los cuernos, ya no puede continuar en esa relación. Él se había creído, más o menos como Adele (si recuerdan el posteo anterior) que lo de ellos era de verdad y duraría para siempre, pero entonces se enteró de lo que ella había hecho (“me burlaste”, dice, “me trampeaste”) y entonces ya no puede seguir con ella... Cada una de las tres estrofas termina con la misma conclusión: “y cuando te hayas ido, yo me sentiré muchísimo mejor”.



Pero no, no dice exactamente eso. En el título sí lo dice así, pero en las estrofas dice: “probablemente me sentiré muchísimo mejor”. Ese probablemente es el detalle que hace interesante esta letra, que le da un toque de ambigüedad y un matiz a lo que sería, sin esa palabra, una canción pegadiza y musicalmente buena, pero pobretona de letra. Él, a pesar de todo, no está seguro de que estará mucho mejor sin ella. Y uno, al final de la canción, termina pensando que si lo repite y lo repite tanto es más bien para poder creérselo él mismo. Él quiere sentirse mucho mejor, y está decidido a dejarla. Pero no está seguro de una cosa ni de la otra.

https://www.youtube.com/watch?v=5cuWjHoEB0Q


I'll feel a whole lot better

The reason why
oh, I can say
I have to let you go,
baby and right away
After what you did
I can't stay now
And I'll probably feel
a whole lot better
when you're gone

Baby for a long time
you had me believe
That your love was all mine
and that's the way it would be
But I didn't know
that you were putting me on
And I'll probably feel
a whole lot better
when you're gone.

Now I gotta say
that it's not like before
And I'm not gonna play
your games any more
After what you did
I can't stay on
And I'll probably feel
a whole lot better
when you're gone.
Me sentiré muchísimo mejor

El motivo por el cual
oh, puedo decir
que tengo que dejarte ir
nena, y ahora mismo
después de lo que hiciste
ya no me puedo quedar
y probablemente me sentiré
muchísimo mejor
cuando te hayas ido.

Nena, por un largo tiempo
me hiciste creer
que tu amor era todo mío
y que así debía ser
pero no sabía
que me estabas trampeando
y probablemente me sentiré
muchísimo mejor
cuando te hayas ido.

Ahora debo decir
que no es como antes
y no voy a jugar
a tus juegos nunca más
después de lo que hiciste
yo no puedo seguir
y probablemente me sentiré
muchísimo mejor
cuando te hayas ido.

(Otro clip en vivo con otros flequillos y otras chicas bailando en las alturas:)


A lo largo de los 50 años que ya tiene esta canción, tuvo muchos covers. Algunos interesantes, como el de Johnny Rivers en el 73, en su disco Zapatos de gamuza azul. Todos los covers mantuvieron, en general, la melodía, el ritmo y la letra de la canción sin cambios. Entre los covers interesantes que se hicieron en los Estados Unidos seleccioné dos: el de Tom Petty y el de Dinosaur Jr, ambos de 1989.

Tom Petty la incluyó en su primer disco solista, e hizo la canción un poquitín más lenta. La voz de Tom es un poco más rasposa que la de Clark, y le da más peso y claridad a la pandereta, en su versión, que es agradable de escuchar. 



Dinosaur Jr es una banda grunge de Seattle, más sufrida, depresiva y fracasada (casi diría: más grunge) que Nirvana. La versión es interesante porque, en primer lugar, aceleran al mango la canción, dándole más presencia a la batería, que genera una especie de manto de ruido que acompaña toda la duración del tema. El otro cambio es que mientras el coro va llevando adelante la letra, el cantante principal (Lou) es el que va repitiendo los versos, totalmente desafinado y a destiempo, más o menos como lo haría un borracho de bar irlandés después de la séptima Guinness, para terminar redondamente a los gritos y con las guitarras en un chirrido discordante. Este cover tiene la particularidad de que es el preferido de Gene Clark, él declaro que los de Dinosaur Jr “captaron muy bien el espíritu de la letra”, y le gustó que aceleraran el ritmo.


Pero el cover más interesante y el único que puede pelear mano a mano con la versión original y hasta ganarle (es solo mi opinión, por supuesto) es el que hizo Charly García en 1990, y que incluyó en su disco Filosofía barata y zapatos de goma.



Charly mantuvo, al igual que los demás covers, la melodía y el ritmo, y aunque mantuvo las tres estrofas originales, hizo cambios drásticos en la letra. El cambio principal, obvio, fue traducirla al castellano.

Pero no solo hizo eso: la canción de Charly se llama “Me siento mucho mejor” y allí tenemos ya una diferencia importante. Ahora la canción no está anticipando lo bien que estará él en el futuro, cuando ella se vaya: en esta versión, ella ya no está, y él está diciendo lo bien que se siente ahora sin ella.

La ausencia de ella no solo es una realidad, sino que es el principal reproche que él le hace: “No razonar / desaparecer / cuando tenías que estar / te echaste a correr”. Ese abandono, esa huida del amor, produjo en él cataclismos que no se mencionan pero se sienten, lo que Charly expresa con pocas palabras pero hermosa y memorablemente: “Lo que hiciste en mí / no tiene perdón”. Y la conclusión no es, como en la versión original “y creo que probablemente voy a estar mejor sin vos”, sino más terminante y sincera: “y yo sé que me siento mucho más fuerte / sin tu amor”. Él se asume como vulnerable, confiesa que estuvo muy mal cuando ella lo dejó, pero ahora se sobrepuso y puede preguntarle a ella de qué carajo se está riendo sin ponerse él mismo a llorar; en definitiva, él se siente ahora, sin el amor de ella, si bien no curado y más allá de todo, al menos “mucho más fuerte”.  



Me siento mucho mejor
No razonar
desaparecer
cuando tenías que estar
te echaste a correr.
Lo que hiciste en mí
no tiene perdón
y yo sé que me siento mucho más fuerte
sin tu amor.

Mucho tiempo atrás
me hiciste sentir
que nuestro amor era más
y de esa forma vivir.
No sé más quién soy,
¿de qué te reís?
Y ahora sé que me siento mucho más fuerte
sin tu amor.

No sé más que hacer,
no sé qué decir,
cuando tenías que estar
te echaste a reír.
Lo que hiciste en mí
no tiene perdón,
y ahora sé que me siento mucho más fuerte
sin tu amor.


Y eso es todo por hoy. Podría seguir hablando, pero ya me cansé. Así que me voy a dormir unos cuantos días, y sé que probablemente la semana que viene, cuando vuelva a abrir los ojos, me sentiré más fuerte. No se rían.

Hasta entonces,


DJ Vago

martes, 3 de enero de 2017

[175] Memoriol Forte cada seis horas




“Don´t you remember?”, de Adele, en su álbum 21 (2011)


Solo que te falle mucho la memoria, no te has de acordar de eso.
Juan Rulfo, en su cuento “Acuérdate”


Como tercera entrega a la vez de las series “Preguntas sin respuesta” y “Voces notables”, vamos con una vieja amiga del blog, Adele, que apareció en el posteo 4, en el comienzo de la primera temporada, con un tema de este mismo disco, 21 (pero nadie se acuerda de eso, ya lo sé).




Allí hablé mucho sobre este disco temático (enfocado-enfrascado en el amor contrariado) y cómo podría ser la banda de sonido de la película de Dido (la reina cartaginesa, no la cantante yoni). También conté la triste historia de Adele y su novio, Resortín Rayodesol (Slinky Sunbeam), una historia demasiado complicada para contarla nuevamente. Aunque pensándolo bien no es nada compleja, puede sintetizarse en esta frase: “Resortín y Adele en teoría se amaban, pero de pronto él la dejó por una modelo y ella quedó hecha mierda”.

Así que remítanse a ese posteo del 2012 (“Ma sí, andá y que te garúe finito”), si necesitan esclarecerse sobre Adelita y lo que hizo ella cuando él se fue con otra (no lo siguió en un buque de guerra ni en un tren militar, pero creo que ganas no le faltaron).

Y eso me permitirá olvidarme del contexto y pasar directo al tema elegido hoy, “¿No te acordás?”. Que está estructurado a partir de una serie de preguntas. Preguntas desesperadas de ella hacia él, pero él no está (ya de entrada ella aclara que no lo ve hace ya un tiempo), así que ninguna de las preguntas tiene, ni podría tener, respuesta: quien las podría contestar (el infeliz de Resortín Rayodesol) no está presente. Y no parece tener interés en llegar pronto, así que manda decir que ella lo espere sentada.



(Sí, el de pantalón rosa es Resortín, pasándola bomba en un boliche sin acordarse de que Adele lo está esperando con la cena. Desde hace cinco años.)

Así, ella le pregunta, de entrada, que cuándo lo va a volver a ver, en tanto se fue sin decir adiós, sin despedirse ni nada, y ella (hasta ese momento) ni siquiera se imaginaba que esa posibilidad (que él se fuera) era posible.

Y enseguida llega el estribillo y la pregunta clave, la que titula la canción. Ella describe las particularidades de su personalidad della, que son más bien negativas (como las enumeradas en noviembre pasado en “Avec”, ¿no se acuerdan?):

Sé que tengo un corazón caprichoso
y una amargura
y un ojo viajero
y una pesadez
en mi cabeza...

(“ojo viajero” podría traducirse también como “ojo bizco”, pero me gusta más la idea del ojo pizpireto que viaja por su cuenta)

O sea, dice ella: todo bien, entiendo que yo soy así, falladita. Pero algo debía tener yo, para que igual me quisieras. Ella no tiene idea de qué es eso, de cuál es esa razón por la cual él la quería, y entonces le pregunta a él: ¿no te acordás? ¡Tenés que acordarte! (cantado con enojo triste, onda el “¡Tiene que haber payasos!” de “Send in the clowns”, posteo 138). 

Pero ¿no te acordás?
¿No recordás
la razón por la cual antes me amabas?

Y cierra el estribillo con una súplica totalmente desesperada y conmovedora:

Nene, por favor recordame otra vez.

No le está pidiendo que la quiera. No le pide que regrese. Ella sí querría volver con él, está clarísimo, pero no está pidiendo eso. Simplemente está rogándole que él la recuerde, porque el recuerdo de él es (desde la visión de la cantora) lo único que puede validar aquel amor, que puede rescatarla a toda ella (pesadez y ojo virolo incluidos) de las garras del olvido.

Hace un par de semanas, Daniel Toro se lamentaba de que su “Zamba para olvidar” no le estaba funcionando. Bien podría preguntarle a Resortín cuál es su método, cuál es su remedio y en qué dosis: “¿Cómo hiciste, macho? Yo estoy meta intenta que te intenta olvidar y no olvido un carajo...”.



Y la respuesta no está, pero podemos imaginar un par de opciones:

a) él recuerda, pero ya no la ama (puede pasar, pero es raro, suena más probable la opción siguiente);

b) él no recuerda, porque nunca lo supo: en realidad no la amaba de verdad.

Con cualquiera de las dos opciones el resultado es, en todo caso, el mismo: un voto no positivo por la resolución del recuerdo. Por más que ella repase lo que hizo y lo que dijo (“mantuve la distancia, te di espacio”) buscando hallar un porqué, algo que justifique el accionar del pérfido resortín, al fin y al cabo no hay recuerdo (de él) ni hay futuro (de ellos dos juntos), solo el eterno lamento della ninfa Adelita (posteo 77) siempre presente, siempre en carne viva, lanzándole a la ausencia de él, una tras otra, una batería de cuestiones onda prueba PISA, pero ya sabemos que la única respuesta repetida será “no sabe/no contesta”:

¿Cuándo fue la última vez
que pensaste en mí?
¿O me borraste por completo
de tus recuerdos?


Musicalmente, la canción es súper tranqui, una balada cuasi-country con una solitaria guitarrita (luego se suman una batería morosa, un bajo al fondo y un teclado vago), y no sería memorable sin la impresionante voz de Adele, que hace sonar creíble y vivo todo el asunto. 

Conclusión: hay que tener memoria, loco. Tenía una conclusión un poco más elaborada, pero se me fue. 




Don't you remember?

When will I see you again?
You left with no goodbye,
not a single word was said,
no final kiss to seal anything
I had no idea of the state we were in

I know I have a fickle heart
and a bitterness
and a wandering eye,
and a heaviness
in my head

But don't you remember?
Don't you remember
the reason you loved me before?
Baby please remember me once more.

When was the last time
you thought of me?
Or have you completely erased me
from your memories?
I often think about where I went wrong
The more I do, the less I know

I know I have a fickle heart
and a bitterness
And a wandering eye,
and a heaviness
in my head

But don't you remember?
Don't you remember
the reason you loved me before?
Baby please remember me once more.

Oh, I gave you the space
so you could breathe
I kept my distance
so you would be free
In hope that you find
the missing piece
To bring you back to me

Why don't you remember?
Don't you remember
the reason you loved me before?
Baby please remember me once more.

When will I see you again?
¿No te acordás?

¿Cuándo volveré a verte?
Te fuiste sin un adiós,
no se dijo ni una palabra,
no hubo beso final para sellar nada,
no tenía idea de cómo andábamos.

Sé que tengo un corazón caprichoso
y una amargura
y un ojo viajero
y una pesadez
en mi cabeza...

Pero ¿no te acordás?
¿No recordás
la razón por la cual antes me amabas?
Nene, por favor recordame otra vez.

¿Cuándo fue la última vez
que pensaste en mí?
¿O me borraste por completo
de tus recuerdos?
A menudo pienso en qué me equivoqué.
Cuanto más hago, menos sé.

Sé que tengo un corazón caprichoso
y una amargura
y un ojo viajero
y una pesadez
en mi cabeza...

Pero ¿no te acordás?
¿No recordás
la razón por la cual antes me amabas?
Nene, por favor recordame otra vez.

Oh, te di el espacio
para que pudieras respirar,
mantuve mi distancia
para que pudieras ser libre
en la esperanza de que hallaras
la pieza faltante
que te trajera de regreso conmigo.

¿Por qué no te acordás?
¿No recordás
la razón por la cual antes me amabas?
Nene, por favor recordame otra vez.

¿Cuándo te volveré a ver?

Hasta la próxima, si es que recordamos cómo volver,

DJ Vago