solo un tema por semana,
y con que le guste al diyei alcanza

sábado, 25 de agosto de 2018

Callado no es mudo



“Somos sur”, de Anita Tijoux (2014)


Termina esta serie de canciones latinoamericanas de resistencia, intitulada “Veníamos bien, pero pasaron cosas”, con un gran festejo, como corresponde. Lo que no significa que hayamos ganado nada, pues como dijo alguien que no sé alguna vez que no me acuerdo, somos parte de un ejército invencible, pero no es uno victorioso.



Así y todo, la fiesta corresponde: que la lucha siga es razón suficiente para el festejo. Y además, ya sabemos que nada les molesta más a los amos (los putos amos, como dicen en España) que el bullicio de los esclavos cuando cantan y bailan.

La canción elegida como cierre es “Somos sur”, de la rapera chilena (nacida en Francia, pero hija de chilenos exiliados en el 73 y chilena por vocación) Anita Tijoux, una de las más talentosas músicas urbanas que rondan por estos suburbios del mundo.



Curiosamente, esta canción está mitad en idioma árabe, porque participa Shadia Mansour, rapera de origen arábigo (pero nacida en Gran Bretaña) conocida por su compromiso con la causa de la liberación de Palestina. Ambas artistas son entonces hijas de inmigrantes, europeas de nacimiento pero con el corazón mirando al sur.



Y este tema suena por cierto como una mezcla trasnochada de ritmos kollas y árabes (el árabe es un gran idioma para rapear, como podrán comprobar), con bronces agitanados y tamborileos africánicos, en un intento de representación de todo lo que sureña por los muchos continentes.

La propuesta es simple (al menos, es simple de decir): todos juntos podemos lograr cosas que no lograríamos separados. Pero para lograr eso que buscamos (la versión resumida sería: que caigan los imperios y que todos seamos libres) tenemos que estar todos presentes, sin faltar ninguno. Como pasaba en el poema “Masa” de Vallejo (posteo 92, agosto de 2014), no alcanza que sean diez, cien o un millón los que busquen lo imposible: tienen que estar todos. Pero si estamos todos, lo imposible sucederá.

Al igual que en el genial tango “Sur” (posteo 144, octubre de 2015), aquí el punto cardinal que nos reúne es esencia de identidad; aunque a diferencia del tango, esa identidad no es individual y hecha de recuerdos, sino colectiva y llena de presente y de fuego: fuego para arder y también para quemar.

Hay en el rap una estrofa de esas que odio, en las que se enumeran países, pero al menos aquí se van alternando países de América Latina con otros de África y se menciona también a Palestina, con lo cual la enumeración queda más interesante y menos pavota. En todo momento está presente esa comunidad-cercanía de lugares lejanos, unidos por la pertenencia, más identitaria que geográfica, del punto cardinal que todos sueñan y temen:

Somos africanos, latinoamericanos,
somos este sur y juntamos nuestras manos.

El estribillo recalcarrepite la idea de que todos los del sur nos necesitamos y debemos estar juntos y presentes, para conseguir lo que buscamos. Con muy pocas palabras, en una única oración unimembre, se expresa eso: que el sur somos todos.

Todos los callados,
todos los omitidos,
todos los invisibles,
todos.

Se le aclara al “Caballito Blanco” que no se confunda: podemos estar callados, pero eso no significa que seamos mudos. Que podemos estar quietos, pero eso no significa que no tengamos piernas y brazos. Y que somos oscuros y por eso parecemos invisibles, pero eso no significa que no estemos aquí, listos para cantar y bailar, para quemar todos los fuegos y dar pelea en cada grano de arena.

El clip está lleno de colorido, movimiento, danza y rostros que se ocultan apenas pero sin tapar los ojos: y las miradas, aun calladas y omitidas, dicen mucho.



Somos sur
Tú nos dices que debemos sentarnos,
pero las ideas solo pueden levantarnos.
Caminar, recorrer, no rendirse ni retroceder,
ver, aprender, como esponja absorber.
Nadie sobra, todos faltan, todos suman,
todos para todos, todo para nosotros.
Soñamos en grande que se caiga el imperio,
lo gritamos alto, no queda más remedio.
Esto no es utopía, es alegre rebeldía
del baile de los que sobran, de la danza tuya y mía.
Levantarnos para decir: ya basta,
ni África, ni América Latina se subasta.
Con barro, con casco, con lápiz, zapatear el fiasco,
provocar un social terremoto en este charco.

Todos los callados,
todos los omitidos,
todos los invisibles,
todos.

Nigeria, Bolivia,
Chile, Angola, Puerto Rico y Tunisia,
Argelia, Venezuela,
Guatemala, Nicaragua, Mozambique, Costa Rica,
Camerún, Congo, Cuba, Somalía,
México, República Dominicana, Tanzania.
Fuera yanquis de América latina,
franceses, ingleses y holandeses.
Yo te quiero libre, Palestina.

[Shadia Mansour, en árabe:]
Dame el micrófono.
La música es la lengua materna del mundo,
Ella apoya nuestra existencia, protege nuestras raíces.
Ella nos une desde la gran Siria, de África
hasta América Latina
Aquí estoy con Anita Tijoux,
aquí estoy con los que sufren y no con los que te vendieron.
Aquí estoy con la resistencia cultural
desde el comienzo, hasta la victoria siempre.
Estoy con los que están en contra, con los que ayudaron,
con los que no están en nuestro lado.
Hace tiempo hice mis cuentas y decidí invertir en Banksy cuando quebraron los bancos.
Como dice el dicho, no hay tiempo de acunar el problema: el problema ya se tiene que parar.
Por cada prisionero político, una colonia israelí se agranda.
Por cada saludo militar revientan mil casas.
Ellos usan los medios para fabricar la realidad,
pero cuando mi pena se hunde, la realidad se levanta.

Todos los callados,
todos los omitidos,
todos los invisibles,
todos.

Saqueo, pisoteo, colonización, Matías Catrileo, Wallmapu.
Mil veces venceremos, del cielo al suelo y del suelo al cielo,
vamos, sa, sa, sa, saltando.
Caballito Blanco, vuelve pa' tu pueblo:
no te tenemos miedo, tenemos vida y fuego.
Fuego en nuestras manos, fuego en nuestros ojos,
tenemos tanta vida y hasta fuerza color rojo.
La niña María no quiere tu castigo,
se va a liberar con el suelo palestino.
Somos africanos, latinoamericanos,
somos este sur y juntamos nuestras manos.

Todos los callados,
todos los omitidos,
todos los invisibles,
todos.



Y eso eso todo por hoy. Me voy a omitir con todos los demás callados, así que me verán invisibilizado durante un tiempo. Pero sigo acá, así que cuéntenme.  

DJ Vago

viernes, 17 de agosto de 2018

Pará que te lo deletreo



“Respeto” (“Respect”), de Otis Redding, por Aretha Franklin

Ayer se murió Aretha Franklin, una de las mejores voces de la canción mundial. Curiosa y lamentablemente, nunca había aparecido en este blog, aunque sí estaba en carpeta para esta temporada, quizá con una canción distinta. Pero bueno, para salvar (tarde y mal, como tantos) mi falta, aquí va un posteo homenaje a la gran Aretha.



Este posteo forma parte a la vez de tres series: esta es la cuarta entrega de “Las chicas no se achican”, pero también será un posteo extracurricular de dos series de la temporada pasada, desarrollados entre diciembre de 2016 y febrero de 2017:

- “Voces notables”, en la que aparecieron Daniel Toro, Cyndi Lauper, Adele y los vocalistas de AC/DC y The Animals.

- “Original versus cover”, en donde comenté temas cuyos covers cambiaron mucho (y a veces, memorablemente) respecto de la versión original: “I fought the law”, “Girls just wanna have fun”, “I´ll feel a whole lot better”, “Total eclipse of the heart”, “The House of the Rising Sun” y “Volver a los diecisiete”.

Porque este tema, “Respect” (ocviamente, significa “Respeto”), inolvidable y famoso en la versión de Aretha, no fue compuesto originalmente por ella, sino por otro prócer del R&B, Otis Redding.

Pero la versión original de Redding, de 1965, es muy distinta. Muuuy. No tanto en la letra (aunque si hay cambios y mejoras en ese rubro, en el cover de Franklin), sino particularmente en la onda de la canción.

Que es, en su origen, cantada por un varón. Este varón le dice, en un tono lastimero y bordeando lo patético, a su half-orange (esposa-novia-pareja-loquefuera), que él la quiere y todo bien, y que ella es muy dulce y todo bien, y que le dará todo lo que necesita y todo bien, y que le va a dar todo su dinero y todo bien, y que si ella quiere incluso que le meta los cuernos si gusta, mientras él está laburando de sol a sol todo el día, y todo bien; pero que lo único, lo único que le pide es: cuando vuelvo a casa, mostrame un poco de respeto. Nada más.

El planteo nos suena extraño (en general, las canciones con reclamos a una pareja tratan de temáticas más concretas y, quizá, más superficiales, como NO me metas los cuernos (ejemplo: “Linger” de Cranberries), no me dejes (“Ne me quitte pas”, de Brel), no me golpees hasta matarme (“Malo”, de Bebe). Pedir solamente algo de respeto es, por lo tanto, infrecuente, aunque también una idea poderosa.

La canción jamás menciona cómo se demostraría ese respeto, ni de qué manera o maneras ella se muestra irrespetuosa con él (actitud que origina, pareciera, la canción). Todo eso queda en la imaginación de quien escucha. Lo único, lo único que la canción nos da es ese pedido casi desesperado de algo que debería ser básico en cualquier relación masomeno humana (en particular, si hay amor de por medio) pero, aparentemente, no lo es: respeto, loco. O loca. O loque.

https://www.youtube.com/watch?v=KvC9V_lBnDQ



Respect

What you want, honey, you got it
And what you need, baby, you've got it
All I'm asking
For a little respect when I come home, hey now

Do me wrong, honey,
if you wanna to
You can do me wrong honey, while I'm gone
But all I'm asking
Is for a little respect when I come home, ooh, yeah now

Hey little girl, you're so sweet, little honey
And I'm about to, just give you all of my money
And all I'm asking, hey
A little respect when I come home, hey hey

Respect is what I want from you
Respect is what I need
Respect is what I want
Respect is what I need

Respeto

Lo que quieres, dulce, lo tienes.
Y lo que necesitas, nena,
lo vas a tener.
Lo único que estoy pidiendo
es un poco de respeto cuando llego a casa, hey.

Meteme los cuernos, dulce,
si lo vas a hacer.
Podés engañarme, dulce,
mientras no estoy.
Pero todo lo que pido
es un poco de respeto cuando llego a casa, o sí.

Hey, nenita, sos tan dulce,
queridita,
y estoy por simplemente darte
todo mi dinero.
Y lo único que pido, hey:
un poco de respeto cuando llego a casa, hey.

Respeto es lo que quiero de vos.
Respeto es lo que necesito.
Respeto es lo que quiero.
Respeto es lo que necesito.




Al igual que pasó con “Girls just wanna have fun”, esta canción se transformó por completo, al cantarla una mujer. Al cantarla Aretha, un par de años después, en 1967, dejó de ser un pedido lastimero y patético, y pasó a ser un reclamo lleno de fuerza, poderoso (o “empoderado”, para usar un término más actual).

La situación inicial es parecida: él llega a casa después de estar todo el día afuera. Pero ahora el irrespetuoso es él, y ella es quien pide (no pide, exige) un poquito de respeto (me encanta cómo se repite, en este cover, infinitas veces ese “un poquito”, como diciendo: nadie te pide mucho, solo lo mínimo indispensable).

Ella está llena de confianza: le dice que tiene todo lo que él quiere y todo lo que él necesita, y que no lo engaña (me encanta la aclaración “no te engaño porque no quiero”, que deja implícito que a ella le sería muy fácil meterle los cuernos, si tuviera ganas).

Al igual que en la versión de Otis, aquí ella dice también eso de “te voy a dar todo mi dinero”. Pero aquí la mujer, que es la que tiene el dinero y se lo va a dar a él, lo usa de paso para comprar un argumento: “tus besos son dulces, pero también lo es mi dinero”; “lo único que te pido a cambio de mi dinero es que me des lo que me corresponde: un poquito de respeto”.

Por si no quedó suficientemente claro, ella lo aclara un poquito más, a nivel salita de cinco: “¿No entendés? Pará que te lo deletreo, entonces”. Y empieza a deletrear la palabra “Respeto”. Dame una R, dame una E, dame una S... Eso me parece una genialidad, y suena genial, además, en la voz de Aretha.

Me recuerda, el deletreo, a la canción “Walk” de Pantera (posteo 49, septiembre de 2013). Puede pensarse que no tiene mucho que ver, esta canción R&B con el trash de Pantera, pero si recuerdan o escuchan esa canción, verán que allí también se pide un poquito de respeto e incluso se separa la palabra (en sílabas, en esta ocasión), para que se entienda más mejor:

Sé vos mismo por tu cuenta,
mantenete lejos de mí.
Una lección de vida
conocida desde tiempos antiguos:
Res-peto. Caminá.
¿Qué dijiste?
Res-peto. Caminá.
¿Me estás hablando a mí?

Pero volviendo a la canción “Respect”, quedó muy memorable y gráfica, la parte del deletreo:

R-E-S-P-E-C-T Find out what it means to me 
[“R-E-S-P-E-T-O: descubrí qué significa para mí”]

R-E-S-P-E-C-T  Take care, TCB   
[“R-E-S-P-E-T-O: ocupate, ocupate del asunto”: la sigla TCB sintetiza la frase “take care of business”]

Oh: sock it to me, sock it to me, sock it to me, sock it to me...

Esa frase, “sock it to me”, es graciosa y ambigua a la vez: sock significa “media”, “calcetín”. Así que la traducción literal sería “calcetineámelo”, “golpeámelo con una media”. La interpretación sería: hacé lo que hay que hacer, dámelo de una vez, estoy lista para recibirlo. Aquí lo espero. Lo único que pido es un poquito de respeto, amego. Calcetineámelo de una vez.

https://www.youtube.com/watch?v=6FOUqQt3Kg0

Respect

What you want, honey, I got it
What you need
Do you know I got it
All I'm askin'
Is for a little respect when you get home (just a little bit)

I ain't gonna do you wrong while you're gone
Ain't gonna do you wrong cause I don't wanna
All I'm askin'
Is for a little respect when you come home (just a little bit)

I'm about to give you
all of my money
And all I'm askin' in return, honey
Is to give me my propers
When you get home.

Ooo, your kisses
Sweeter than honey
And guess what?
So is my money
All I want you to do for me
Is give it to me when you get home (re, re, re ,re)
Yeah baby (re, re, re ,re)
Whip it to me (respect, just a little bit)
When you get home, now (just a little bit)
R-E-S-P-E-C-T
Find out what it means to me
R-E-S-P-E-C-T
Take care, TCB
Oh: sock it to me.
A little respect .

I get tired (just a little bit)
Keep on tryin' (just a little bit)
You're runnin' out of tools (just a little bit)
And I ain't lyin' (just a little bit)

When you come home
(re, re, re ,re) 'spect
Or you might walk in (respect, just a little bit)
And find out I'm gone (just a little bit)
I got to have
A little respect (just a little bit)
Respeto

Lo que quieres, dulce, lo tengo.
Y lo que necesitas
sabes que yo lo tengo.
Lo único que estoy pidiendo
es un poco de respeto cuando llegás a casa (solo un poquito).

No voy a meterte los cuernos mientras no estás.
No te voy a engañar porque
no quiero.
Todo lo que pido
es un poco de respeto cuando llegas a casa (solo un poquito).

Estoy por darte
todo mi dinero.
Y lo único que pido a cambio, dulce,
es que me des lo que me corresponde cuando llegas a casa.

Oh, tus besos:
más dulces que la miel.
Y ¿sabes qué?
También lo es mi dinero.
Todo lo que quiero que hagas por mí es que me lo des cuando
llegas a casa.
Sí, nene:
largámelo: respeto, solo un poquito.
Cuando llegas a casa, ahora (solo un poquito)
R-E-S-P-E-T-O
Descubre lo que significa para mí.
R-E-S-P-E-T-O
Ocupate, Ocupate del asunto.
Oh: calcetineámelo.
Un poquito de respeto.

Me canso (solo un poquito)
de seguir insistiendo (solo un poquito)
Te estás quedando sin armas
Y yo no miento (solo un poquito)

Cuando vuelves a casa
(re re re re) speto,
O podrías llegar (respeto,
solo un poquito)
y descubrir que me fui (solo un poquito)
Solo tenés que tener
un poco de respeto (solo un poquito) .

Al ser una mujer la que pide respeto, es mucho más fácil imaginarse los motivos. Es triste, ¿no? Digo, que sea mucho más fácil imaginar a un varón faltándole el respeto a una mujer, que viceversa. Y por eso esta canción se volvió casi un ícono del movimiento feminista de los sesentas y más.

Y con esto me despido por hoy. Adiós, Aretha. Te vamos a extrañar.

DJ V-A-G-O

martes, 14 de agosto de 2018

Ya nos tapó el agua



“Inundados” (“Alagados”), de Os Paralamas do Sucesso (1986)



Como cuarta entrega ya de la serie “Veníamos bien, pero pasaron cosas”, vamos con “Inundados”, un famoso tema de Los Guardabarros del Éxito (o sea: Os Paralamas do Sucesso), una banda brasileña integrada por Herbert Vianna (guitarra y voz), Bi Ribeiro (bajo) y Joao Barone (batería), que tuvo un gran éxito en la Argentina a comienzos de los noventa (hasta habrá algún despistado que aún crea que eran argentinos, porque a muchos de sus temas, incluido el que comento hoy, los traducían ellos mismos y los cantaban en castellano).



Esta canción formó parte de su tercer disco, Selvagem?, el primero que les dio fama internacional. La canción tiene un lindo riff en el comienzo (pueden oírlo a partir del segundo 9, en el clip) y un ritmo popular brasileño, alegre y rítmico; pero lo que la hace una gran canción, creo yo, es la letra, que habla de los pobres más pobres, los parias, los deshauciados, los marginales que ya se cayeron de todos los márgenes. Y los hace los protagonistas de la canción.



Pero los Paralamas no idealizan la pobreza (“jamás podré elogiar a mi pobreza”, diría la Bersuit), sino que la describen con poética exactitud: para los parias del mundo, cada nuevo sol que los despierta es un desafío que no buscaron y que no saben si sortearán con éxito (es decir, vivos), en su mundo de harapos, muelles y frágiles casas sostenidas en pilotes de madera (palafitos).

Cada día
el sol de la mañana viene y los desafía
trae del sueño hacia el mundo
a quien ya no lo quería.
Palafitos, muelles, harapos,
hijos de la misma agonía.

Y esos pobres recontrapobres se buscan y rebuscan la vida, como pueden, en la cercana ciudad, que solamente es buena onda en las postales para los turistas, mientras que a ellos, en la vida real, les hace una mueca de impiadosa maldad:

Y la ciudad
que tiene brazos abiertos
en una tarjeta postal,
con los puños cerrados
en la vida real
les niega oportunidades,
muestra la cara dura del mal

La corta letra de la canción termina con el estribillo, que comienza con una enumeración: “Alagados”, la primera palabra del estribillo (y el título de la canción) significa “inundados”, y se refiere a los pobres infelices en general; pero “Alagados” también es el nombre de una villa miseria, una favela en Bahía (no Blanca); al igual que Trenchtown (en Jamaica) y Favela da Maré (en Río de Janeiro), son villas construidas sobre palafitos en terrenos inundados, es decir, los que nadie más quiere, los más inhóspitos y difíciles para vivir, los que solo los más parias y pobres, no teniendo otra opción, aceptarían.



Y sin embargo, diría Sabina, y sin embargo hay esperanza. Que no viene del mar cercano ni de la ciudad cercana (pero para el otro lado), ni de los medios de comunicación que te mienten o te distraen y, sobre todo, te ocultan. Eso que los hace vivir es una esperanza sin motivo, una fe sin dueño que surje de ellos mismos, de su propio ser: la esperanza como arte, como herramienta de supervivencia. Los inundados viven de la fe, una fe puesta en... no se sabe qué. Una bella idea para cerrar una gran canción.

Alagados, Trenchtown,
Favela da Maré,
la esperanza no viene del mar
ni de las antenas de tevé.
El arte de vivir de la fe,
solo que no se sabe fe en qué.


El clip, que es muy bueno, muestra escenas en las favelas y a los integrantes de Os Paralamas recorriendo esas villas y participando, con alegría cuando toca alegría y con aguante cuando toca aguante, en sus marginalideces.
  


Alagados

Todo dia
o sol da manhã vem e lhes desafia
Traz do sonho pro mundo
quem já não o queria.
Palafitas, trapiches, farrapos
Filhos da mesma agonia

E a cidade
que tem braços abertos
num cartão postal
Com os punhos fechados
na vida real
Lhe nega oportunidades
Mostra a face dura do mal

Alagados, Trenchtown,
Favela da Maré
A esperança não vem do mar
Nem das antenas de TV
A arte de viver da fé
Só não se sabe fé em quê.
Inundados

Cada día
el sol de la mañana viene y los desafía
trae del sueño hacia el mundo
a quien ya no lo quería.
Palafitos, muelles, harapos,
hijos de la misma agonía.

Y la ciudad
que tiene brazos abiertos
en una tarjeta postal
Con los puños cerrados
en la vida real
Les niega oportunidades,
muestra la cara dura del mal

Inundados, Trenchtown,
Favela de Maré,
la esperanza no viene del mar
ni de las antenas de tevé.
El arte de vivir de la fe,
solo que no se sabe fe en qué.


Como bonus track, la versión en español de los mismos Paralamas, con un videoclip espantoso en el que solo se ve un cocoliche carnaval carioca y que no tiene nada que ver, pero nada, con la letra de la canción.


Y con esto termino mi posteo de esta semana y me dispongo a dormir en mi colchón, flotante a la deriva por un río gris que alguna vez dará en la mar.

DJ Alavago