solo un tema por semana,
y con que le guste al diyei alcanza

martes, 24 de noviembre de 2015

[148] Aguante las Leonas


“Kids”, de Marteria (2013), y “Manners”, de Julia Marcell (2014)



Soy inútil, pero solo por ahora: el futuro está llegando.
En “Clint Eastwood”, de Gorillaz.


Como cuarta entrega de la serie “Cuando digo futuro”, e intentando abstraerme durante un rato al menos de las elecciones, sus resultados y las amenazantes flores que se derraman de las bocas de los pacíficos, reseñaré dos temas relacionados con los jóvenes, que son, quien lo duda, los dueños del futuro. Estas canciones están hechas por jóvenes y hablan sobre la juventud.

El primer tema del que hablaré es un rap en alemán, de una banda alemana de rap new age, liderada por Marten Laciny. Tienen una onda muy “Cambalache” (si Discepolo fuera un veinteañero alemán actual, claro), en el sentido en el que el cantor añora un tiempo pasado que fue indudablemente mejor, y denosta este presente donde “todo el mundo” (en Alemania, al menos) tiene un buen pasar económico pero se aburre como una ostra, y nadie cree en los excesos, en la diversión, en el consumo de sustancias problemáticas ni en la irresponsabilidad, como en los “buenos viejos tiempos”.

La canción hace un largo listado de cómo eran las cosas y cómo son ahora, y el enorme aburrimiento que eso genera en el cantor, al punto que le dan ganas de suicidarse (figurativamente) poniendo dos dedos en la sien y diciendo: bang bang.

En la canción hay varias referencias específicas al mundo del rap y a algunos temas del grupo Marteria. Las explico no porque sean muy importantes, sino para que admiren cuánto sé sobre el rap alemán contemporáneo:

- “Nadie se tatúa Wu-Tan en el culo”. Wu Tan Clan es una banda de rap estadounidense muy famosa (ponele), con un logo que es una especie de W que se parece lejanamente a un águila. Supongo que muchos jóvenes fans se habrán tatuado ese símbolo en diversas partes del cuerpo.
- “Ahora todos son Troy”. Referencia a Alexis Troy, rapero alemán bonito, musculoso y que se vanagloria de llevar una vida saludable.
- “Nadie batalla hasta el End Boss”. Esto es, antes que nada, una referencia a los videojuegos: el End Boss es el malo que aparece al final de un nivel, y a quien hay que vencer para pasar al siguiente. Pero también es el título de un rap del mismo grupo Marteria.
- “Antes de que aparezcan las nubes lilas todos están en casa”. Las nubes lilas son las que rodean el sol al amanecer. Pero “Nubes lilas” es también (acá me luzco) el título de otro rap de Marteria, que (ponele) es tocado en los boliches al llegar el amanecer.



Aunque la letra habla de la añoranza por el descontrol, el vandalismo y el riesgo, curiosamente, el videoclip muestra una versión súper edulcorada de esa rebeldía. Las chicas con palos de hockey (potenciales armas para destruirlo todo) terminan usándolos solamente para tirarle un par de hojas al piso a unos oficinistas, y luego llenan con cerveza un bidón de agua y, amablemente, le dan cerveza a los trabajadores. Luego van a un comercio y compran unos snacks (y los pagan, eh, no se los afanan). Luego van al gimnasio, y aunque se burlan de quienes hacen ejercicio junto con sus perritos, la única transgresión que allí emprenden es mascar chicle. Aparece entonces una escena de boliche, jóvenes bailando y sacándose selfies y tomando tragos, pero todos bien vestiditos y con lentes y peinados de calidad, y alguien se lanza como para hace stage-diving, pero claramente nadie está interesado en frenarlo, y entonces el cantor se despierta en el piso de su depto enquilombado pero recién pintado, donde hay dos chicas en minifalda saltando en su sofá, pero al verlas él solo piensa en jugar a la playstation, y terminan jugando al béisbol en un patio de cemento, con los palos de hoceky y pelotitas de tenis.

No sé ustedes, pero esa no es mi idea de descontrol y rebeldía al palo. Más bien, dan un poco de penita, estos jóvenes rebeldes europeos que ya no saben ni siquiera cómo ser rebeldes, de tan pocos problemas (económicos) que tienen. Efectivamente, deberían viajar más a las Maldivas (o a otros lugares ignotos, como América del Sur) para ver problemas de verdad.
El estribillo está armado sobre una especie de canción infantil, una ronda pegadiza, y tal vez lo mejor de la canción sea la oposición entre esa musiquita inocente y el seudo disparo en la cabeza (bang bang).



Kids

Alle haben 'nen Job – ich hab Langeweile!
Keiner hat mehr Bock auf Kiffen, Saufen, Feiern
So ist das hier im Block, Tag ein Tag aus
Halt mir zwei Finger an den Kopf und mach:
Peng! Peng! Peng! Peng!

Alle spielen jetzt Golf, jeder fährt Passat
Keiner tätowiert sich Wu-Tang auf'n Arsch
Keiner tanzt mehr Moonwalk seit Michael Jackson starb
Alle auf Salat – keiner mehr verstrahlt
Jeder macht Diät – niemand isst mehr Fleisch
Niemand hat 'nen Trichter – alle saufen Wein
In der guten alten Zeit war'n alle Donnerstags schon breit
Ich sitz' auf'm Sofa, rauch das ganze Zeug allein
Alle sind jetzt "Troy" niemand geht mehr raus
Keiner kämpft mehr bis zum "Endboss" – alle geben auf
Jeder geht jetzt joggen, redet über seinen Bauch
Bevor die "Lila Wolken" kommen sind alle längst zuhaus'

Alle haben 'nen Job – ich hab Langeweile!
Keiner hat mehr Bock auf Kiffen, Saufen, Feiern
So ist das hier im Block, Tag ein Tag aus
Halt mir zwei Finger an den Kopf und mach:
Peng! Peng! Peng! Peng!

Jeder glücklich Zweiter, keiner mehr Verlierer
Keiner geht mehr klauen, freundlich zum Kassierer
Alle ziehen aufs Land in die große Stadt nie wieder
Silbernes Besteck – Goldener Retriever
Alle mähen Rasen, putzen ihre Fenster
Jeder ist jetzt Zahnarzt – keiner ist mehr Gangster
Keiner fälscht mehr Stempel – alle gehen schwimmen
Jeder steht jetzt auf der Liste – niemand geht mehr hin
Keiner will mehr ballern, treffen um zu reden
Keiner macht mehr Malle, alle fahren nach Schweden
Jeder liebt die Bayern, vor'm Essen beten
Leben die kleinen Träume, verbrennen die großen Pläne

Alle haben 'nen Job – ich hab Langeweile!
Keiner hat mehr Bock auf Kiffen, Saufen, Feiern
So ist das hier im Block, Tag ein Tag aus
Halt mir zwei Finger an den Kopf und mach:
Peng! Peng! Peng! Peng!

Randale und Krawall, die Zeiten sind längst vorbei
Wo sind meine Leute hin, die waren früher überall
Was all die anderen starten sieht wie ne Landung aus
Und die Welt sie dreht sich weiter nur nicht mehr ganz so laut

(Peng! Peng! Peng! Peng!)

Alle haben 'nen Job – ich hab Langeweile!
Keiner hat mehr Bock auf Kiffen, Saufen, Feiern
So ist das hier im Block, Tag ein Tag aus
Halt mir zwei Finger an den Kopf und mach:
Peng! Peng! Peng! Peng!
Chicos

Todo el mundo tiene laburo, yo tengo aburrimiento.
Nadie se prende a fumar, escabiar, festejar.
Así es en mi calle día tras día.
Me pongo dos dedos en la cabeza y hago:
bang, bang, bang, bang.

Todos juegan al golf, manejan un Passat,
nadie se tatúa Wu-Tan en el culo,
nadie hace la caminata lunar desde que murió Michael Jackson,
todos a ensalada, nadie se contamina,
todos hacen dieta, ya nadie come carne,
nadie arma un faso, todos chupan vino

En los viejos buenos tiempos todos
ya estaban arruinados los jueves.
Me siento en el sofá, me fumo todo solo.
Ahora todos son Troy, nadie sale,
nadie batalla hasta el End Boss,
todos abandonan.
Todos hacen running, hablan de su panza,
Antes de que aparezcan las Nubes Lilas
todos ya están en casa.

Todo el mundo tiene laburo, yo tengo aburrimiento.
Nadie se prende a fumar, escabiar, festejar.
Así es en mi calle día tras día.
Me pongo dos dedos en la cabeza y hago:
bang, bang, bang, bang.

Todos son el feliz finalista, ninguno el perdedor.
Nadie sale a afanar, se hacen amigos del cajero.
Todos viajan al campo, ya nunca más en la gran ciudad.
Cubiertos de plata, golden retrievers.
Todos cortan el césped, limpian las ventanas.
Todo el mundo ahora es un dentista, ya nadie es un gángster.
Nadie falsifica estampillas, todos van a nadar.
Todos están fuera de la lista, nadie queda adentro.
Nadie quiere incendiar, golpear ni hablar.
Nadie viaja a las Maldivas, ellos manejan a Suecia.
Todos adoran al Bayern y rezan antes de comer.
Viven sus pequeños sueños, queman los grandes planes.

Todo el mundo tiene laburo, yo tengo aburrimiento.
Nadie se prende a fumar, escabiar, festejar.
Así es en mi calle día tras día.
Me pongo dos dedos en la cabeza y hago:
bang, bang, bang, bang.

Vandalismo y ruido, esos tiempos terminaron hace mucho.
¿Adónde fue mi gente que estaba por todas partes?
Lo que los demás comienzan se ve como un aterrizaje
y el mundo sigue girando,
pero no tan fuerte como solía.

(Bang, bang, bang, bang.)

Todo el mundo tiene laburo, yo tengo aburrimiento.
Nadie se prende a fumar, escabiar, festejar.
Así es en mi calle día tras día.
Me pongo dos dedos en la cabeza y hago:
bang, bang, bang, bang.




La segunda canción de hoy es “Manners” (“modales”), de la joven cantautora polaca de rock Julia Marcell. La canción también incluye una tonadita tarareada casi como canción infantil, pero es bastante más dark que el rap “Kids”, y acá hay rebeldes en serio.

Ambas canciones tienen, además de las conexiones musicales que se puedan encontrar, una curiosa similitud: en los dos videoclips aparecen jovencitas con palos de hockey. En ambos casos, esos palos no son utilizados para su función prevista (jugar al hockey), sino enarbolados más bien como armas, y con una intención claramente amenazante (aunque esas amenazas se concretan solamente en el clip de Julia Marcell, no en el de Marteria).

El videoclip de “Manners” comienza y termina con una presencia oscura y terrorífica que rodea y supervisa a la cantora, y que, aunque no es ningún señor con barba y túnica blanca, en la letra de la canción se identifica con Jesús. 



El clip me hizo acordar también a “El señor de las moscas” (la peli y el capítulo de los Simpsons, no el libro), porque aparecen chicos en un mundo sin adultos, chicos sin control y llenos de rencor, violencia y problemas, pero con el suficiente poder como para cagarte a palazos o, llegado el caso, a tiros.


El ámbito en que se mueven esos chicos es un tradicional y prestigioso colegio católico (estamos en Polonia, recuerden), todos van con bleizer y el batero de la banda es un cura.
Aquí también, como en el rap del que hablé antes, hay una contraposición entre lo que el mundo espera de los jóvenes (que lleguen a clase a horario, que no cojan, que se gradúen y recen, que limpie la pileta y se vistan de rosa en la fiesta de cumpleaños) con lo que esos mismos jóvenes ansían: más que trabajar en un banco, quisieran robar uno. Quieren emborracharse, descubrir el sexo, practicar música, largar el colegio y liberarse de la ominosa opresión que “suspira sobre sus camas”, llena de religión, deberes y convencionalismos.

El estribillo es breve pero gráfico: “Dicen que tengo modales; todos quieren tener” (se refiere a tener modales, pero también a tener en general, a poseer cosas), “todos odian tener”. Esos “modales”, ese deber ser, es algo que se busca y se odia, que se quiere (más como disfraz que como proyecto de vida) y que, en lo profundo, se aborrece.



Manners

I got all this love to share
But Jesus guards my underwear
Gotta get to class on time
The teacher calls my name at nine
I find pop appropriate
But mom wants me to graduate
Gotta get me good job
Or a bank job
Or a bank to rob
Gotta drop the kids off at school
Then empty the kiddie pool

They say I got manners
Everybody wants to have
Everybody, everybody
Everybody hates to have

Jelly Beans with Billie Jean
To celebrate my sweet sixteen
Talking 'bout the dress in pink
But really thinking about drinking
Stacked up high like tapes of porn
In our bunk beds in a dorm

They try to tell me 'bout the man upstairs
They whisper down the bunks
I whisper: Jesus only tells me
That he loves me when he's drunk.

They say I got manners
Everybody wants to have
Everybody
Everybody
Everybody hates to have.
Modales

Tengo todo este amor para compartir,
pero Jesús custodia mi ropa interior.
Tengo que llegar a clase a horario,
el maestro dice mi nombre a las nueve.
El reviente (el pop) me parece apropiado,
pero mamá quiere que me gradúe.
Tengo que conseguirme un buen trabajo
o trabajar en un banco
o robar un banco.
Tengo que dejar a los chicos en la escuela
y luego vaciar la pileta.

Dicen que tengo modales.
Todos quieren tener.
Todos, todos.
Todos odian tener.

Jelly beans (caramelos de gomitas) con “Billie Jean” (la canción de M. Jackson)
para celebrar mis dulces dieciséis
hablando del vestido rosado
pero en realidad pensando en escabiar
amontonados como tapes de porno
en las literas de un dormitorio.

Ellos intentan contarme sobre el Señor de Arriba,
suspiran sobre las camas.
Yo suspiro: Jesús solo me dice
que me ama cuando está borracho.

Dicen que tengo modales.
Todos quieren tener.
Todos, todos.
Todos odian tener.


Y así termina entonces esta apología del hockey y este racconto, no muy esperanzador, del futuro. La conclusión sería: el mundo no es fácil para nadie, tampoco para los jóvenes. Como Dorothy, vamos hacia el futuro por un camino amarillo, buscando que un mago que tal vez no existe nos muestre el rumbo para regresar a casa. Lo mejor que podemos hacer, en todo caso, es intentar no caminar solos.

Hasta la semana futura,


DJ Vago

martes, 17 de noviembre de 2015

[147] Mucho gusto Futuro, te veo cara conocida



“El tiempo no para”, de Cazuza (1988), por la Bersuit (1990)



Esta semana, ya a mitad de camino de esta última serie de la temporada (titulada, recuerden, "Cuando digo futuro"), va “El tiempo no para”, originalmente “O tempo não pára”, del cantante brasileño Cazuza, a quien Cordera escuchó en un recital poco antes de que muriera (Cazuza), y poco tiempo después realizó un cover en castellano, con su banda Bersuit Bergarabat.



La canción es casi un himno al descontento, compuesto en pleno auge noventoso menemista (supongo que en Brasil no sería muy distinta la cosa por esos años), pero ideal también para retratar estos días pre-eleccionarios en que los viejos amigos reciclados de Menem han brotado como hongos en las sombras, y aunque intentan esconderlo, huelen.

En la canción se expresa con maestría qué difícil es vivir en una sociedad que se empeña en empujarte hacia afuera. Tiene una onda que a mí me recuerda a “Big in Japan” (ver posteo 66), no musicalmente claro, pero sí en la letra. Con la diferencia que aquí, en “El tiempo no para”, el cantor dialoga con una segunda persona que sí está dentro del sistema, que está dentro de la “gente bien” de su tiempo y para quien, como tiene plata, casa con pileta, compra acciones y vive un buen pasar, el neoliberalismo es lo más. Pero de entrada, el cantor le pincha el globo: “Tu pileta está llena de ratas” (“tu cabeza”, en la versión de la Bersuit), “te compraste las acciones de esta farsa” (acciones que pronto no valdrán nada), “y el tiempo no para”.

Que el tiempo no pare es, en cierta forma, esperanzador: esta situación de hoy no seguirá así por siempre. Pero no suena muy esperanzador que digamos en la canción, porque claro, si bien podemos cambiar para mejor, también podemos cambiar para peor, y aunque el futuro se siente muy cerca, ese futuro tiene una cara conocida (y no es precisamente una cara amiga). El futuro se muestra como un “museo de grandes novedades” (es lindo ese verso, ¿no?), y mientras tanto, en el presente, el cantor sobrevive “un día sí y un día no”, “gracias a la caridad de quien me detesta”.

Aquí (otra diferencia importante con “Big in Japan”, donde la queja era individual) hay un “nosotros” y un “ellos”. Nosotros somos los marginales, los caídos del mapa: “nos tildan de ladrones, maricas, faloperos”. Pero ellos son, aunque se laven las manos mil veces, los culpables: “Y ellos sumergieron un país entero solo porque así hacían más dinero”, son los que crearon esta situación en la cual quienes no tienen nada deben elegir entre matar o morir (y eso, siempre que haga calor, porque si hace frío la muerte está mucho más cerca).
Y así estamos, como diría Kurt (Vonnegut, no Cobain; aunque pensándolo bien, Cobain probablemente lo diría también).

La canción es muy bella, tanto en su versión original por Cazuza como en el cover de La Bersuit (en el clip pueden ver a los músicos con sus típicos piyamas). Por momentos parece un lento, y da para pogo y, a la vez, para iluminar con los encendedores. Y te deja invariablemente la sensación de que el mundo es un lugar muy injusto, y sin embargo, “no pienses que estoy derrotado, porque los dados siguen rodando”. Y porque el tiempo no para. No para.

https://www.youtube.com/watch?v=MTMQ1AiGAtY


El tiempo no para
Y tu cabeza está llena de ratas
te compraste las acciones de esta farsa
y el tiempo no para.

Yo veo al futuro repetir el pasado,
veo un museo de grandes novedades
y el tiempo no para.
No para.

Disparo contra el sol con la fuerza del ocaso,
mi ametralladora está llena de magias
pero soy solo un hombre más.

Cansado de correr en la dirección contraria,
sin podio de llegada y mi amor me corta la cara,
porque soy solo un hombre más.

Pero si pensás que estoy derrotado,
quiero que sepas que me la sigo jugando
porque el tiempo, el tiempo no para.

Unos días sí otros no
estoy sobreviviendo sin un rasguño
por la caridad de quien me detesta.

Y tu cabeza está llena de ratas
te compraste las acciones de esta farsa
y el tiempo no para.

Yo veo al futuro repetir el pasado,
veo un museo de grandes novedades
y el tiempo no para.
No para.

Yo no tengo fechas para recordar,
mis días se gastan de par en par
buscando un sentido a todo esto.

Las noches de frío es mejor ni nacer,
las de calor se escoge matar o morir,
y así nos hacemos argentinos.

Nos tildan de ladrones, maricas, faloperos,
y ellos sumergieron un país entero
pues así se roban más dinero.

(el estribillo en portugués, luego en castellano)
Y tu cabeza está llena de ratas
te compraste las acciones de esta farsa
y el tiempo no para.

Yo veo al futuro repetir el pasado,
veo un museo de grandes novedades
y el tiempo no para.
No para.
No, no, no.



Y va ahora la versión original, por Cazuza. Verán que la letra es un poco distinta en algunos versos, pero en general el cover de La Bersuit mantiene bastante la onda de la canción base.

https://www.youtube.com/watch?v=_Z3FdXtK0bA


O tempo não pára

Disparo contra o sol sou forte,
sou por acaso
Minha metralhadora cheia de mágoas
Eu sou o cara.

Cansado de correr na direção contrária
Sem pódio de chegada ou beijo de namorada
Eu sou mais um cara.

Mas se você achar que eu tô derrotado
Saiba que ainda estão rolando os dados
Porque o tempo, o tempo não pára.

Dias sim, dias não
Eu vou sobrevivendo sem um arranhão
Da caridade de quem me detesta,

A tua piscina tá cheia de ratos
Tuas idéias não correspondem aos fatos
O tempo não pára.

Eu vejo o futuro repetir o passado
Eu vejo um museu de grandes novidades
O tempo não pára,
Não pára, não, não pára.

Eu não tenho data pra comemorar
Às vezes os meus dias são de par em par
Procurando agulha no palheiro.

Nas noites de frio é melhor nem nascer
Nas de calor, se escolhe: é matar ou morrer
E assim nos tornamos brasileiros.

Te chamam de ladrão, de bicha, maconheiro
Transformam o país inteiro num puteiro
Pois assim se ganha mais dinheiro.

A tua piscina tá cheia de ratos
Tuas idéias não correspondem aos fatos
O tempo não pára.

Eu vejo o futuro repetir o passado
Eu vejo um museu de grandes novidades
O tempo não pára.
Não pára, não, não pára.
El tiempo no para

Disparo contra el sol, soy fuerte,
soy de suerte,
mi ametralladora está llena de angustia,
soy un tipo

cansado de correr en dirección contraria,
sin podio de llegada ni beso de novia,
soy un tipo más.

Pero si pensás que estoy derrotado,
sabé que aún están rodando los dados,
porque el tiempo, el tiempo no para.

Días sí días no
voy sobreviviendo sin un rasguño
de la caridad de quien me detesta.

Tu pileta está llena de ratas,
tus ideas no corresponden a tus acciones,
el tiempo no para.

Veo al futuro repetir el pasado,
veo un museo de grandes novedades,
el tiempo no para.
No para, no, no para.

No tengo fechas para celebrar,
A veces que mis días son de par en par
buscando una aguja en el pajar.

Las noches de frío es mejor ni nacer,
las de calor se elige: matar o morir,
y así nos volvemos brasileños.

Te llaman ladrón, puto, falopero,
vuelven el país entero un puterío
porque así se gana más dinero.

Tu pileta está llena de ratas,
tus ideas no corresponden a tus acciones,
el tiempo no para.

Veo al futuro repetir el pasado,
veo un museo de grandes novedades,
el tiempo no para.
No para, no, no para.


Me despido hasta el futuro, que lo veo venir pero su cara me suena.


DJ Vago

jueves, 12 de noviembre de 2015

[146] La Tierra es azul y no puedo evitarlo


“Space Oddity”, de David Bowie (1969)


Algunos habrán notado que hace como dos semanas y pico que no tenían noticias mías. Estuve enfermo, gracias por preguntar. Esto coincidió con una semana muy atareada en mi nuevo trabajo (sí, me echaron de Cancillería, cuando comprobaron que mi registro de tratados bilaterales comerciales no había avanzado mucho en los últimos 14 meses, es decir, desde mi llegada al puesto). Mi nuevo trabajo es como asesor en ventas en una casa de electrodomésticos. Como entré ahora que empieza el calorcito, dije que mi especialidad eran las estufas (mi plan es aguantar con ese discurso hasta mayo-junio, y entonces pasar a decir que hice una especialización en aire acondicionado, con lo cual esa será mi nueva especialidad). Sin embargo, ocurrió que hubo un sorprendente auge en la venta de licuadoras y microondas y lavarropas, por lo cual necesitaron la asistencia de todos los empleados, incluyéndome a mí, el especialista en sistemas de calefacción. En síntesis: trabajé un montón. Y cuando llegué al lunes, de golpe sentí que volaba y que no podía enfocar los ojos, y al escuchar un acorde en la mayor, fa mayor o do mayor me daban arcadas, en particular si formaba parte de un tema de pop actual. 

Pedí médico, y este, cuando me atendió, me preguntó si había estado trabajando mucho, y le contesté que por fin alguien se daba cuenta, y me dijo que tenía un cuadro severo de estrés y me dio 72 horas de reposo, que alargué a 144 por las dudas, y junté-acoplé con un pedido de licencia estrordinaria (como la pena de Martín Fierro) y aquí estoy. Debería haber declarado trunca mi temporada en este blog, pero bueno, sería una lástima en tanto me faltan solamente unos pocos posteos para alcanzar los 150 y el cierre esperado (por mí). Así que aquí estoy, poniendo en riesgo mi salud para traerles a ustedes (que no sé cuántos serán, pero me juego que no muchos) una nueva entrega, la segunda, de la serie “Cuando digo futuro”.

En esta oportunidad, vamos con una historia de ciencia ficción, “Space Oddity”, del gran David Bowie.


Dicen en China (me dijeron) que a Confucio no lo conocía nadie. Que nació, vivió y murió sin llegar a ser famoso y ni siquiera conocido. Pero que luego, durante décadas, a cada persona que lograba una obra notable del pensamiento, cuando le preguntaban quién había sido su maestro, respondía, sin duda ni confusión: “Confucio”. Un filósofo, un poeta, un arquitecto, un funcionario honesto (sí, allí había), todos decían haber aprendido de Confucio. Y a partir de eso, todos empezaron a preguntarse quién había sido él, y a admirarlo, y a valorarlo. Los chinos acuñaron el dicho “por los logros de los alumnos se reconoce al maestro”, y hoy en día Confucio es considerado un capo chino, lo que no es exactamente igual que un capuchino, pero la idea es esa.

¿A qué viene todo esto? Ni idea.

Ah, ya sé: quería decir que yo a Bowie lo conocí de grande, e indirectamente: escuché varias canciones cantadas por otras gentes que me parecían canciones muy buenas (demasiado buenas para que las hubieran compuesto los infelices que las estaban cantando, de hecho), y al empezar a averiguar, descubría que eran covers de canciones de David Bowie. Y así llegué a descubrir que en ese tipo alto y desgarbado, sin voz, sin facha, que en los setentas tenía una onda bizarrísima, era un gran, gran compositor, autor de un buen puñado de canciones increíbles, que ya querría (pero no podría) crear cualquiera de los cantautores actuales que nos apedrean por la radio y los canales de ex música.

Y una de mis favoritas es este tema, “Space Oddity”, que suena como “Odisea del Espacio” ( la película de Kubrick había sido estrenada un año antes de la salida de esta canción), pero en realidad se traduce como: “Rareza espacial” o “Manía espacial”. La canción salió en 1969, justo para el primer alunizaje, y en la transmisión de la BBC del periplo del Apollo 11 se usó esta canción de Bowie como música de fondo.



Es, al igual que “Call me Al” o “Suzanne” (ver posteos en los últimos meses), una canción con historia. De hecho, “Space Oddity” podría servir como sinopsis de la película “Space”, que vi hace un par de años, la de Sandra Bullock y (mínimamente) George Clooney.
En pocas estrofas pasan montones de cosas. Una nave espacial despega, llega a destino, tiene éxito y, tal vez, se descompone. Un astronauta (designado como “mayor Tom”) expresa sus extrañas sensaciones de extrañamiento y extrañación al surcar el espacio en una “lata de conservas” (imagen que destaca la fragilidad y tosquedad de esa nave ultratecnológica), y desde la Base de Control (en la Tierra) se dialoga con el astronauta para preguntarle cosas, pedirle que mande chivos, indicarle que siga protocolos y, finalmente, cuando ya es demasiado tarde, avisarle que hay algo que no está funcionando del todo bien…

La primera estrofa es la de la cuenta regresiva, el despegue y las indicaciones del Control Base (tome las pastillas proteicas, póngase el casco, chequee la ignición… y que dios lo ayude).

En la segunda estrofa, en la que se larga con todo la hermosa y memorable melodía de la canción, ya pasó un tiempo, y la nave llegó a destino (o al menos, a un punto del espacio exterior en el cual se puede salir de la nave y avanzar a velocidad crucero). Desde el Control Base le avisan al mayor Tom que pasó la prueba con honores, y que es una especie de celebridad allí abajo: los diarios quieren saber de quién es la camiseta que lleva puesta.

El mayor Tom, por primera vez en la canción, toma la palabra para responder al Control Base, pero no les contesta lo que quieren saber, sino que les cuenta sus impresiones: cómo flota en una forma peculiar, cómo las estrellas se ven muy distintas desde allí y cómo se ve la Tierra desde el espacio.

Aquí funciona a pleno la famosa ambigüedad del idioma inglés, que no distingue entre “ser” y “estar” (y dicen, por ejemplo, “You are good” tanto para “Sos buena” como para “Estás buena”, conceptos, si no incompatibles, al menos claramente diferenciables). Y aparece otra ambigüedad más, la de la palabra “blue”, que es, claro, el color azul, pero también se usa para designar una tristeza melancólica (por eso, por ejemplo, el blues se llama así: no es porque les guste a los pitufos ni a los habitantes de Pandora).

Entonces, el verso: “Planet Earth is blue” podría significar “la Tierra es azul” y también “el planeta está triste”, o, mejor aún, ambas cosas al mismo tiempo. Y tanto para el color como la tristeza, él aclarar que “no hay nada que pueda hacer” para evitarlo ni cambiarlo.

En la tercera estrofa se desencadena el final: el mayor Tom sigue en la luna, lo que aquí es literal y metafórico al mismo tiempo, porque sigue comentando sobre sus sensaciones al estar en el espacio, que solo interrumpe para pedirles a los de Control Base que le digan a su esposa (la del mayor Tom, se entiende) que él la ama mucho, “ella sabe”.

¿Sabía el mayor Tom que algo estaba funcionando mal en su nave, cuando les pidió a los de Control Base que le dijeran eso a su esposa? ¿Fue una despedida? ¿Él mismo provocó el mal funcionamiento, para no volver, o al menos para no seguir conversando con los del Control Base?

No lo sabemos. Perdemos también contacto con el astronauta, y solo escuchamos a los del Control Base mientras intentan, sin resultado, restablecer la comunicación y contarle al mayor que su circuito está muerto y algo en la nave no está funcionando, mientras el mayor Tom reflexiona, ahora solo para sí mismo, mientras flota más allá de la Luna, que la Tierra está tan azul-triste y no hay nada que él pueda hacer.


En el clip lo pueden ver a Bowie con su facha cuasi extraterrestre, mezcla punk con flower-power y sagas del espacio, y sin embargo la canción que hace no es nada punk, sino bien melódica, y aunque está acompañada por efectos sonoros y sonidos de orquesta, en gran parte se sostiene por su anacrónica guitarrita acústica.


https://www.youtube.com/watch?v=cYMCLz5PQVw

Space Oddity

Ground Control to Major Tom
Ground Control to Major Tom
Take your protein pills and put your helmet on
Ground Control to Major Tom
(Ten, Nine, Eight, Seven, Six)
Commencing countdown, engines on
(Five, Four, Three)
Check ignition and may God's love be with you (Two, One, Liftoff)

This is Ground Control to Major Tom
You've really made the grade
And the papers want to know whose shirts you wear
Now it's time to leave the capsule
if you dare
"This is Major Tom to Ground Control
I'm stepping through the door
And I'm floating in the most peculiar way
And the stars look very different today
Here am I sitting in my tin can
Far above the world
Planet Earth is blue
And there's nothing I can do

Though I'm past one hundred thousand miles
I'm feeling very still
And I think my spaceship knows which way to go
Tell my wife I love her very much, she knows

Ground Control to Major Tom
Your circuit's dead, there's something wrong
Can you hear me, Major Tom?
Can you hear me, Major Tom?
Can you hear me, Major Tom?
Can you hear And I'm flaoting around my tin can
Far above the Moon
Planet Earth is blue
And there's nothing I can do."
Rareza del espacio

Control Base al mayor Tom,
Control Base al mayor Tom:
tome sus pastillas proteicas y póngase el casco.
Control Base al mayor Tom
(diez, nueve, ocho, siete, seis):
Comenzando cuenta regresiva, motores encendidos (cinco, cuatro, tres),
Chequee ignición y que Dios lo acompañe
(dos, uno, ¡despegue!)

Este es Control Base al mayor Tom:
realmente pasó la prueba,
y los diarios quieren saber de quién es
la remera que trae puesta.
Ahora es tiempo de dejar la cápsula,
si se atreve.
Este es el mayor Tom a Control Base:
estoy saliendo por la puerta
y floto de la forma más curiosa
y las estrellas se ven muy diferentes hoy.
Aquí estoy sentado en mi lata de conservas,
muy lejos sobre el mundo.
El planeta Tierra es azul (está triste)
y no hay nada que pueda hacer.

Aunque estoy a más de cien mil millas
me siento muy quieto y tranquilo
y pienso que mi nave sabe en qué dirección ir.
Díganle a mi esposa que la amo mucho, ella sabe.
Control Base al mayor Tom:
Su circuito está muerto, hay algo que está mal.
¿Puede escucharme, mayor Tom?
¿Puede escucharme, mayor Tom?
¿Puede escucharme, mayor Tom?
¿Puede escuchar…
Estoy flotando alrededor de mi lata,
Mucho más alto que la Luna.
El planeta Tierra es azul (está triste)
y no hay nada que pueda hacer.

Y eso es todo por hoy. Seguiré dando vueltas por mi lata de conservas hasta la próxima, que espero llegue pronto, pero por las dudas no apuesten por ello.

Los saluda,


DJ Tom Vago