solo un tema por semana,
y con que le guste al diyei alcanza

martes, 13 de octubre de 2015

[143] El lenguaje me deja en silencio


“No more I love you´s”, por Annie Lennox (1995)


A mi hijo no nacido: no siempre fui silencioso. Solía hablar y hablar y hablar y hablar, no podía cerrar la boca; el silencio me conquistó como un cáncer, fue en una de mis primeras comidas en América, intenté decirle a la mesera “La forma en que me pasó ese cuchillo me recordó a…” pero no pude terminar la oración, su nombre no salió, intenté nuevamente, no salió, ella estaba encerrada dentro de mí, qué extraño, pensé, qué frustrante, qué patético, qué triste, saqué una lapicera de mi bolsillo y escribí “Anna” en mi servilleta, ocurrió de nuevo dos días después, y otra vez al día siguiente, ella era lo único de lo que quería hablara pero seguía sucediendo, cuando no tenía una lapicera escribía “Anna” en el aire (al revés, de derecha a izquierda) así la persona con quien estaba hablando podía leer, cuando estaba al teléfono tocaba los números (2 6 6 2) así la persona podía oír lo que yo mismo no podía pronunciar. “Anda” fue la siguiente palabra que perdí, probablemente porque estaba tan cerca de su nombre, qué palabra tan sencilla para perderla, tenía que decir “animación”, lo que sonaba ridículo, pero así era, “Este reloj animación adelantado”, nadie elige volverse así. “Quiero” fue una palabra que perdí rápido, lo que no quiere decir que dejara de querer cosas (quería las cosas más que nunca), solo dejé de poder expresar que las quería, así que en vez de eso decía “deseo”, “Deseo dos medialunas” le decía al mozo, pero no era exactamente así, el significado de mis pensamientos comenzó a flotar alejándose de mí, como las hojas que caen de un árbol al río: yo era el árbol, el río era el mundo. (…)

Jonathan Safran Foer, en su novela Extremadamente fuerte e increíblemente cerca; comienzo del capítulo “Por qué no estoy donde tú estás”


Como penúltima entrega de mi larguísima serie “Tango/Drama”, cierro la mitad dramática con “No más te quieros”, de Annie Lennox, así dejo un tango para el tiro del final (que seguro no me va a salir).

La canción no es de Annie sino de una ignota banda, The Lover Speaks (Habla el amante); pero Annie la hizo famosa nueve años después, en 1995 (en su segundo disco solista, Medusa), con su versión mejor cantada, mejor actuada y más memorable que la original (que no está mal, igual: abajo incluiré el link, si junto ganas).



A mí me encanta la escocesa Annie Lennox: en Eurythmics no me llamaba mucho la atención, pero luego como solista hizo, en mi humilde opinión, excelentes canciones, teatrales, dramáticas y bien cantadas.



Escuchen, lean y miren el clip, en el que Annie demuestra todo lo que se puede decir con la mirada y que bordea lo bizarro, borda lo teatral y bardea lo inquietante (con un toque cuasi David Lynch, en la oposición entre esas bailarinas trans que hacen los coros y esos espectadores que van de inmutables a macabramente alegres):



No more I love you´s

I used to be lunatic from the gracious days
I used to be woebegone
and so restless nights
My aching heart would bleed
for you to see
Oh but now...
(I don't find myself bouncing home whistling buttonhole tunes to make me cry)

No more "I love you”'s
The language is leaving me
No more "I love you”'s
Changes are shifting outside the word

(The lover speaks about the monsters)

I used to have demons
in my room at night
Desire, despair, desire...
so many monsters!
Oh but now...

(I don't find myself
bouncing home whistling buttonhole tunes to make me cry)

No more "I love you's"
The language is leaving me
No more "I love you's"
The language is leaving me in silence
No more "I love you's"
Changes are shifting outside the word


(They were being really crazy
They were on the come.
And you know what mummy?
Everybody was being really crazy.
Uh huh. The monsters are crazy.
There are monsters outside.)

No more "I love you's"
The language is leaving me
No more "I love you's"
The language is leaving me in silence
No more "I love you's"
Changes are shifting outside the word
Outside the word
No más te quieros

Solía ser una lunática de los días de gracia
solía sentirme desconsolada
y tan inquieta en las noches,
mi doliente corazón sangraba
para que tú lo vieras,
Oh, pero ahora...
(No me encuentro volviendo a casa mientras silbo melodías pegadizas para hacerme llorar)
No más te quieros,
el lenguaje me está abandonando.
No más te quieros,
Los cambios se mudan fuera de la palabra.

(El amante habla sobre los monstruos)

Solía tener demonios
 en mi habitación de noche,
Deseo, Desesperación, Deseo,
¡tantos monstruos!
Oh, pero ahora...

(No me encuentro volviendo a casa mientras silbo melodías pegadizas para hacerme llorar)

No más te quieros,
el lenguaje me está abandonando.
No más te quieros,
El lenguaje me está dejando en silencio.
No más te quieros,
Los cambios se mudan fuera de la palabra.

(Voz en off, muy bajito:)
(Estaban todos verdaderamente locos, se iban para arriba,
¿y sabes qué, mamá?
Todos estaban verdaderamente locos,
oh, los monstruos están locos,
hay monstruos fuera.)

No más te quieros,
el lenguaje me está abandonando.
No más te quieros,
El lenguaje me está dejando en silencio.
No más te quieros,
Los cambios se mudan fuera de la palabra.
Fuera de la palabra.


Si esta canción fuera un tango (ya sé, ya sé que no lo es, no protestes), sería un tango de los filosóficos, de los de Discepolo. Porque el tema de esta canción es súper tanguero (el amor quedó en el pasado, el hoy es solo decepción y soledad), pero se expresa en una forma a la vez sencilla y terrible: no solo perdí el amor, sino que estoy perdiendo la capacidad de decir “te quiero”, estoy perdiendo el lenguaje. El amor no era todo alegría y felicidad, nada que ver: era locura, sufrimiento e inquietud (“mi doliente corazón sangraba para que lo vieras”), era tener la habitación llena de monstruos cuando caía la noche (“Deseo, Desesperación, Deseo… ¡tantos monstruos!). Pero el hoy es mucho, mucho peor que eso: es ver cómo los cambios suceden fuera del lenguaje, es ya no poder decir nunca más te quiero ni siquiera si queremos un triste té. El ayer fue amar y sufrir (después partir, etcétera), pero el hoy es quedarse en silencio, y eso, queridos lectores, es lo más pior quihay.



En síntesis: para ser una canción con coritos tarareados y con bailarinas trans en tutú haciendo caripelas en el videoclip, es bastante tremenda y tremendamente triste. Pero, en mi opinión, una gran canción. La moraleja, si la hay, sería: aprovechen a decir hoy los te quieros que tengan que decir, porque mañana nunca se sabe.



Como cierre, va el clip original de la banda The Lover Speaks (“Habla el amante”): es casi igual, pero igual no es lo mismo que lo que hace Annie.


Y eso es todo por hoy: los ojos locos se me cierran y mi habitación se llena de monstruos pero no les doy la menor bola porque el lenguaje me abandona y llega la ansiada hora de mi siestaza diaria, de la que me levanto solamente para poder irme a dormir.

Hasta la próxima locura, los dejo en compañía del silencio:

DJ Vago


No hay comentarios:

Publicar un comentario