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lunes, 23 de septiembre de 2013

[48] Los bueyes con que aramos


“Knowing me, knowing you”, de ABBA (1976)


   A Karol Garmendia y Sergio Estrogof.


Ya estoy de regreso, agotado. Encima, como no hay vuelos directos desde Dinamarca a Buenos Aires, tuve que hacer una escala en Estocolmo, y me tienen encerrado en una sala de estar-pecera desde hace cuatro horas, mientras espero el avión final. Durante las cuatro horas pasaron alternadamente temas de ABBA y de Ace of Base, en espantosas versiones sin letra, con xilofón y organito y ejecutadas por computadoras o simios, o tal vez por monos-ciborgs encafeinados.

Pero como me afecta el síndrome de acá, el pop sueco me terminó gustando, y aquí va un tema de ABBA.

El nombre del grupo no tiene nada que ver con la Biblia, con el arameo antiguo ni con las rimas consonantes de las cuartetas, sino que es un acrónino armado con las iniciales de los cuatro integrantes del grupo: Agnetha (la rubia), Björn (el petiso pelo casquito), Benny (el barbudo del piano), Anni-Frid (la morocha). De hecho, barajaron (abbarajaron) la posibilidad de llamar BABA al grupo; por suerte descartaron esa opción.

Los cuatro tenían carreras musicales por separado, pero decidieron juntarse y armar un grupo. Alcanzaron rápida fama cuando participaron en 1974 del prestigioso festival televisivo pan-europeo Eurovisión, y ganaron el certamen con “Waterloo”.



[Digresión: Eurovisión es una especie de Campeonato Europeo de la Canción, que funciona desde 1956 hasta la fecha. Cada artista representa a su país, y las victorias se cuentan como una victoria nacional: Irlanda es, con 7 títulos, el país más ganador; Suecia lo ganó 5 veces (la primera, con ABBA); Dinamarca ganó (con un tema insufrible de Emmelie de Forest, “Only teardrops”) la edición 2013, que se realizó aquí cerca, en Malmö.
En 1968, un jovencísimo Joan Manuel Serrat fue elegido como representante de España, lo que podía significar un gran salto de fama en su incipiente carrera. Tenía que cantar la canción “La la la” (probablemente, el peor tema que interpretó Serrat en toda su vida, compuesto por el “Dúo Dinámico”, Manuel de la Calva Diego y Ramón Arcusa Alcón). Lo iba a cantar en castellano, pero días antes del certamen, Serrat solicitó interpretarlo en catalán. Bajo presiones del franquismo, y como el catalán no era considerado en esos años un “idioma oficial” de España (de hecho, estaba prohibido en los medios de comunicación, al igual que el vasco, el gallego, etc.), los organizadores de Eurovisión se negaron. Serrat dijo: “Si no canto en catalán, no participo”. Y no participó, nomás: lo censuraron, lo descalificaron. En su lugar, “La la la” fue cantada por Massiel (María de los Ángeles Félix Santamaría Espinosa), que con ese espanto de tema ganó el certamen, en la primera victoria de España, y la única victoria en solitario española en los casi sesenta años de competencia. Va link de la versión “vencedora” de Massiel. 


Y la de Serrat en catalán, que tiene la gran ventaja de que la letra es entendida por menos seres humanos: http://www.youtube.com/watch?v=se24_GEA8vc .

 Fin de la digresión.]

Decía: ABBA ganó el festival en 1974, con “Waterloo”, donde mostraron su poco temor al ridículo y un estilo que se volvería inconfundible:


La fama llegó rápidamente. Como quien no quiere la cosa, Agnetta y Björn se casaron, en 1976. Y para no ser menos, y para no quedarse sin tema de conversación, poco después se casaron también Anni-Frid y Benny, en 1978.
Inmediatamente, Agnetta y Björn se separaron. Nuevamente para no quedar en evidencia, se separaron también Anni-Frid y Benny, en 1981. Un año más tarde se disolvió la banda.

[Otra digresión, más breve: Anni-Frid Lyngstad (la morocha) fue uno de los “niños de Leibensborn”, un programa nazi creado por Joseph Mengele e impulsado por Hitler, para “repoblar el mundo con arios puros”. El padre de Frida era un oficial nazi que se prestó a la experimentación eugenética, y que conoció a su hija a los 35 años (de ella). Años después de ABBA, Anni-Frid se casó con un príncipe, y hoy en día debe ser llamada, cuando la saludan en la calle o dicen su nombre en el hall del médico, “Su Alteza Serenísima la princesa Anni-Frid Reuss von Plauen”, y entra en el palacio de los reyes suecos sin tener que golpear la puerta.]

El tema que elegí no es de los más top-top famosos, pero muy probablemente sea de los mejores de ABBA. “Knowing me, knowing you”, es decir “Conociéndome a mí, conociéndote a vos”. Me doy cuenta que es redundante traducir así, pero es que quiero dejar claro que no se está hablando de “conocerse” como un proceso (no estamos “conociéndonos”, al estilo del tema “Conociéndote” de César Banana Pueyrredón), sino como una acción terminada, definida (“te conozco, Mascarita”). Conociendo los bueyes con que aramos, lo mejor es desyuntarlos.


Porque la idea de la canción es que hay una relación entre el yo y el él, y que esa relación ya está más cerca del arpa que de la guitarra, y por lo tanto, siendo nosotros los que somos, no queda otra salida que cortar y separarnos. Si yo no fuera yo, o si vos no fueras vos, tal vez habría alguna posibilidad de salvar la relación: pero siendo vos vos, y siendo yo yo (y sabiéndolo yo bien), olvidate: lo mejor es terminar acá, y a otra cosen mariposen.

Las estrofas describen casas vacías, silencio, soledad: un panorama solitario y deprimente. Sin embargo, en el estribillo, después del “conociéndome a mí, conociéndote a vos”, los muchachos hacen un “ajaaaaá” en el coro, que es para cagarse de la risa, y que no tiene mucho que ver, pareciera, con la onda que debería tener la canción. Pero el resultado final es un tema pegadizo, ideal para cortar con alguien en buenos términos (opuesto, por ejemplo, a “Cómo te diré” de Sandro [ver posteo de comienzo del año], que da para una ruptura a los piedrazos).

Van dos versiones del videoclip: con piernas y sin piernas.
La primera, desopilante y bizarra, está filmada en un estudio con pelotero, las chicas tienen una especie de túnicas blancas con botas y vivos dorados que las hacen parecer los gatos chinos que saludan, pero con minifaldas. Y Benny, en su piano de cola color crema, parece totalmente drogado y feliz de la vida: nadie le avisó que la canción no es alegre, se ve (miren por ejemplo su expresión en el minuto 3:09).

https://www.youtube.com/watch?v=2Pg5NMGOlEE




La segunda versión es el videoclip “oficial” del tema. Filmado en pleno invierno, todos muy abrigados esta vez, y se congelan también las expresiones de las caras, mientras se abrazan. No sé si ABBA inventó esto de que uno cante de perfil mientras atrás otro canta de frente, de forma que las caras de los dos se “tocan” a la distancia: pero si lo inventaron ellos deberian patentarlo, porque es genial. 


Desde el 1:34, Agnetta susurra blureada en el cielo, como un angelito o la voz de la conciencia (en un recurso que seguro que no inventaron ellos, y que no es nada genial). 


Y después vuelven a la coreo de perfiles y movimientos circulares y continuos que espeja en cierta forma la continuidad melódica del tema, donde la música nunca se detiene ni siquiera por un segundo, armada sobre el bajo rítmico (en 2/4) y formando una especie de “pared de sonido” (algo muy típico de ABBA, original para la época).



Knowing me, knowing you

No more carefree laughter
silence ever after
walking through an empty house
tears in my eyes
here is where the story ends
this is goodbye.

Knowing me,
knowing you (a-ha)
there is nothing we can do
Knowing me,
knowing you (a-ha)
we just have to face it,
this time we're through.
Breaking up is never easy,
I know, but I have to go.
Knowing me,
knowing you
It's the best I can do.

Memories
good days bad days
they'll be with me always
In these old familiar rooms
children would play,
now there's only emptiness,
nothing to say.

Knowing me,
knowing you (a-ha)
there is nothing we can do
Knowing me,
knowing you (a-ha)
we just have to face it,
this time we're through.
Breaking up is never easy,
I know, but I have to go.
Knowing me,
knowing you
It's the best I can do.

Conociéndome a mí, conociéndote a vos

No más risas despreocupadas
silencio para siempre
caminando por una casa vacía
lágrimas en mis ojos
aquí es donde termina la historia
es el adiós.

Conociéndome a mí
conociéndote a vos (a-ja)
no hay nada que podamos hacer.
Conociéndome a mí
conociéndote a vos (a-ja)
tenemos que aceptarlo,
esta vez terminamos.
Romper nunca es fácil,
lo sé, pero tengo que irme.
Conociéndome a mí
conociéndote a vos
es lo mejor que puedo hacer.

Recuerdos
días buenos días malos
estarán conmigo siempre
en estas viejas habitaciones conocidas
jugarían los niños,
ahora solo hay vacío,
nada que decir.

Conociéndome a mí
conociéndote a vos (a-ja)
no hay nada que podamos hacer.
Conociéndome a mí
conociéndote a vos (a-ja)
tenemos que aceptarlo,
esta vez terminamos.
Romper nunca es fácil,
lo sé, pero tengo que irme.
Conociéndome a mí
conociéndote a vos
es lo mejor que puedo hacer.



Para quien tenga ganas y para terminar, porque sale mi avión, va también la insufrible versión en castellano (por ABBA mismo, aunque les hubiera convenido que la cantara alguien que conociera un poco mejor el idioma). Noten cómo ellos dicen también, al final del estribillo, “conociéndome a mí, conociéndote a tí”, porque no les importa el ridículo, el abuso de gerundios ni la redundancia:
https://www.youtube.com/watch?v=4x9xIetbKCw



Pensando que como somos pocos y nos conocemos mucho, lo mejor es que esto sea el adiós,


DJ Abbago

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