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martes, 29 de noviembre de 2022

[273] Amigos de lo ajeno


“Canción del ladrón” (anónimo catalán), “Cuando yo era ladrón” (anónimo español) y “Me atraparon robando”, de Jane´s Addiction (1990)

El fútbol no es lo mío, ya saben, pero mi hermana la quinta me pasó el parte de cómo va el mundial. Me habló, principalmente, de “la nueva tecnología del bar”, a lo que yo alcé las cejas sobremanera, porque a esa tecnología la conozco bien y no es muy nueva. Pero ella me explicó pacientemente (por algo es maestra jardinera) y entendí. Entendí que ese es el nuevo método que encontraron los que manejan la sartén por los mangos para seguir robando, pero haciendo que se note menos. Gracias al bar, se regalan penales insólitos a los equipos del Norte, se anulan goles válidos a los equipos del Sur y, en fin, lo de siempre, pero con esa pátina de prestigio que dan los estudios científicos de la universidad de Connecticut.

Por eso aquí, en el mundial que realmente importa, el de la Canción, hoy traje algunas canciones sobre ladrones. Debían ser dos, pero se me coló ilegalmente una canción extra, así que tendremos tres canciones, de tres épocas distintas y en tres idiomas.



La primera es una canción tradicional de Catalunya (que aquí al menos es un país autónomo) y está, consecuentemente, en idioma catalán. Algunos dicen que es del siglo XVII, otros del siglo XVIII. Es la “Canción del ladrón” (“Cançó del lladre”). Hay muchas versiones (una de las más conocidas, de mi tío Joan, en el disco Cançons tradicionals), pero elegí la de La Troba Kung-Fú, que es rítmica, divertida y tiene toda la onda.

La idea de la canción (en todas estas canciones el ladrón habla en primera persona) es contar la propia vida y cómo, tras una infancia feliz y bien vestida, él “se dio a la mala vida” y se convirtió en ladrón (me gusta que, aunque sabe que es una “mala vida”, califica el robar como un “oficio”). Cuenta cómo le robó a un viajante y luego cuenta cómo robó el amor de una chica (engañándola, al decirle que se casaría con ella cuando nunca fue su intención). Esto es algo que aparecerá en las tres canciones: el ladrón ama, y no le tiembla el pulso, cuando se trata de robar amores.

Pero las historias de ladrones no suelen tener final feliz (“ni ellos ni la censura / lo podrían permitir”, se explica en “Una de piratas”, del tío Joan), así que en el final de esta canción él cuenta que la justicia lo atrapó, lo metieron en la cárcel y que lo “harán pagar con la vida” por los crímenes que cometió; y ahí entendemos por fin el porqué del breve pero emotivo estribillo, en el que él se despide de su amor y de su vida: “Adiós, clavel morenito; adiós, estrella del día”.

 


Cançó del lladre

 

Quan jo n'era petitet

Festejava i presumia

Espardenya blanca al peu

I mocador a la falsia.

 

Adéu, clavell morenet!

Adéu, estrella del dia!

 

I ara, que ne sóc grandet

M'he posat a mala vida

Me só posat a robar

Ofici de cada dia

 

Vaig robar un traginer

Que venia de la fira

Li prenguí tots els diners

I la mostra que duia

 

Quan he tingut prou diners

He robat també una nina

L'he robada amb falsedat

Dient que m'hi casaria

 

La justícia m'ha pres

I en presó fosca en duia

La justícia m'ha pres

I em farà pagar amb la vida

 

Adéu, clavell morenet!

Adéu, estrella del dia!

Canción del ladrón

 

Cuando yo era pequeño

festejaba y presumía,

alpargata blanca al pie

y pañuelo en el bolsillo.

 

¡Adiós, clavel morenito!

¡Adiós, estrella del día!

 

Y ahora, que soy más grande,

me di a la mala vida,

me puse a robar:

oficio de cada día.

 

Le robé a un viajante

que venía de la feria,

le saqué todo el dinero

y las muestras que traía.

 

Cuando tuve bastante dinero,

robé también una chica.

La robé con falsedad,

diciéndole que me casaría.

 

La justicia me apresó

y en prisión oscura me puso.

La justicia me apresó

y me hará pagar con la vida.

 

¡Adiós, clavel morenito!

¡Adiós, estrella del día!

 

La segunda canción, “Cuando yo era ladrón”, también es tradicional y anónima y del siglo XVII o XVIII, pero española, y está interpretada por Joaquín Díaz, uno de los intérpretes favoritos en este blog, junto con el ya mencionado tío, los Cranberries, Nina Simone, Charly, Bob Dylan, los Beatles, David Bowie y algunos pocos más.

Tiene algunos puntos en contacto con la canción previa, pero aquí él no se distrae robando a comerciantes: lo primero que él roba son los ojos negros de una morena. Y anticipa que tendrá que pagar con la vida, si no se casa con ella (algo que evidentemente él no quiere hacer). Es gracioso que le dice a ella que la va a ver de noche porque de día tiene que irse al “trabajo” (que es robar, suponemos). Y se mencionan las “ventanas de arriba” y las “ventanas de abajo”, que son por donde entra el ladrón para robar, pero también, como ya dije alguna vez, cuando se mencionan puertas y ventanas en una canción se está hablando de relaciones sexuales, desde siempre.

En todo caso, él quiere estar con ella, pero no casarse, y avisa que con tal de no casarse se escapará... ¡a Buenos Aires! No sé si se trata de Buenos Aires de aquí (sería coherente que este fuera el santuario de los ladrones, y además esta ciudad fue fundada en el siglo XVI, así que la cronología cuadra) o del barrio de Buenos Aires en Bustillo del Páramo, en León; en todo caso, es un lugar recóndito donde él supone que no lo encontrarán ni aunque lo busquen.

En la penúltima estrofa, él y ella discuten, preguntándose y respondiéndose qué va a pasar si él se escapa a Buenos Aires: cuando vuelva, si es que vuelve, ya no la va a encontrar (porque ella habrá muerto de pena). Y todo parece indicar que igual él va a escaparse, porque nunca tuvo intención de casarse con ella y es, por sobre todas las cosas, un vil ladrón.

La última estrofa es una genialidad: el cantor reflexiona, a partir de todo lo anterior, que si el océano fuera tinta y los continentes papel, igual no alcanzarían para detallar lo malos que son los varones. Y aclara que no exagera, sino que lo dice porque lo sabe bien, y que si algún varón lo está escuchando, que no se haga el sota y se haga cargo, que también va por él.

 


Cuando yo era ladrón en los montes Pirineos,

lo primero que robé fueron unos ojos negros,

fueron unos ojos negros en una cara morena:

la vida me ha de costar, si no me caso con ella.

 

Si no me caso con ella, Rosita de Alejandría,

que vengo de noche a verte porque no puedo de día,

porque no puedo de día porque me voy al trabajo

en la ventana de arriba y en la ventana de abajo.

 

En la ventana de abajo y en la ventana de arriba,

tengo yo los mis amores, Rosita de Alejandría,

Rosita de Alejandría, Rosita de los Rosales,

si no me caso contigo me marcharé a Buenos Aires.

 

“Si te vas a Buenos Aires, ¿con quién voy a quedar yo?”.

“Con tus padres y los míos; pa´ septiembre vuelvo yo”.

“Cuando vuevas pa´ septiembre ya no me conocerás,

que mata más una pena que una grave enfermedad”.

 

Si el mar se volviera tinta y la tierra papelones,

no se podría escribir lo malos que son los hombres.

Lo malos que son los hombres: lo digo porque lo sé;

si alguno me está escuchando, también lo digo por él.

 

Y la última canción, un poco (varios siglos) más moderna, de la banda Jane´s Addiction, nos presenta a un ladrón de poca monta, que roba boludeces en supermercados, no porque tenga hambre, sino porque le gusta robar. La canción se titula “Me atraparon robando” (“Been caught stealing”), pero pronto queda claro que la vez que lo atraparon él tenía cinco años, y que luego ya no lo atraparon más: aquí él es un ladrón de poca monta pero exitoso.

Tan exitoso es que no necesita robarse un amor: se consigue una novia ladrona igual que él, una chica que (la presenta en la segunda estrofa) también disfruta de llevarse lo que quiere sin pagarlo y salir del local, como si nada, caminando por la puerta principal.

Y en la tercera estrofa final se cuenta lo bien que lo pasan los dos, rodeados de las cosas que robaron, totalmente felices y libres: no venía mal un final feliz, para estas historias de criminales que eran encontrados por la justicia y desencontrados por sus amores.

El clip es muy divertido, con los integrantes de la banda robando cosas de un supermercado y luego todos bailando.

 


Been caught stealing

 

I've been caught stealing

Once when I was 5

I enjoy stealing

It's just as simple as that

Well, it's just a simple fact

When I want something,

I don't want to pay for it

I walk right through the door

Walk right through the door

 

Hey all right!

If I get by, it's mine

Mine all mine!

 

My girl, she's one too

She'll go and get her a shirt

Stick it under her skirt

She grabbed a razor for me

And she did it just like that

When she wants something, she don't want to pay for it

She walk right through the door

Walk right through the door

 

We sat around the pile

We sat and laughed

We sat and laughed and waved it into the air!

And we did it just like that

When we want something, we don't want to pay for it

We walk right through the door

Walk right through the door

Hey, all right!

If I get by, it's mine.

Me atraparon robando

 

Me atraparon robando

una vez,cuando tenía 5.

Disfruto robar,

es así de simple.

Bueno, es solo un dato:

cuando quiero algo

no quiero pagarlo.

Camino por la puerta,

camino por la puerta.

 

Hey, ¡todo bien!

Si lo agarro, es mío.

¡Mío, todo mío!

 

Mi chica también es una.

Ella va y agarra una remera,

la mete debajo de su falda.

Se llevó una afeitadora para mí / y lo hizo como si nada.

Cuando ella quiere algo

ella no quiere pagarlo.

Solo camina por la puerta,

camina por la puerta.

 

Nos sentamos junto al pilón

nos sentamos y nos reímos.

Nos sentamos y nos reímos y saludamos con la mano.

Y lo hacemos como si nada,

cuando queremos algo

no queremos pagarlo,

Caminamos por la puerta,

caminamos por la puerta.

 

Hey, ¡todo bien!

Si lo agarro, es mío.

 

¿Quién ganará, entre estas tres canciones? ¿Quién se robará este partido con un penal inventado en el último minuto? Ya veremos.

Y aprovechando la distracción, me escabullo: eso es todo por hoy, ya no les robo más tiempo. Aunque cuando se vayan revisen sus bolsillos, por las dudas.

DJ Vago  (siempre medio hombro adelantado)





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