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lunes, 12 de diciembre de 2016

[170] Althusser, pase al frente


“What do you learn in school today?”, de Tom Paxton (1964)


Tenía tres series listas para comenzar hoy, y para no gastar energía en decidir el orden, opté por inaugurar las tres, e ir presentándolas alternadamente en las próximas semanas.
Las series en cuestión son:
- “Preguntas sin respuesta”;
- “Cover versus original”;
- “Voces notables”.

Pero había que empezar alguna primero, y decidí comenzar por las preguntas sin respuesta. Como siempre fui un alumno aplicado (?), elegí para hoy una hermosa canción escolar, pletórica de edificantes moralejas.

(Digresión/confesión: en realidad yo no era un buen alumno, en la escuela primaria. En la secundaria, en cambio, fui un desastre. No prestaba atención más que a mis amigos y, a partir de séptimo grado, preferentemente a mis amigas. Mi religión me prohibía hacer la tarea y mis principios éticos me impedían callarme incluso cuando la autoridad escolar lo exigía o lo imploraba. Hacía rimas graciosas y/o obscenas con cada frase que pronunciaban los docentes, y soñaba con un futuro lleno de libertad, rock pesado y milanesas napolitanas. La única libertad que conseguía era quedar libre por faltas. Si no repetía, era apenas porque repetir me sonaba a estudiar. Solamente la extensión de mi memoria auditiva y la pesadez de la mano de mi padre consiguieron que transcurriera, con más pena que dignidad, mis años escolares hasta conseguir un título que hoy mostraría orgulloso, si recordara dónde lo dejé. Fin de la digresión.)



La canción es de 1964 y se titula: “¿Qué aprendiste hoy en la escuela?”. La compuso Tom Paxton, un chico de veintipico de años, en su disco Ramblin` boy (“chico distraído”, “chico divagante”, se ve que yo no era el único con ese problema...). Tom se dedicó a la música country, que como comenté alguna vez, es algo así como una versión aburrida y poco interesante del folclore.


Sin embargo, esta canción no es nada aburrida. Y es breve, no llega a dos minutos, a pesar de que en ese breve lapso el cantor entona cuatro veces el estribillo y cuatro estrofas, un total de nada menos que 40 versos... Para lograrlo, sin dudas que hay que cantar rápido, casi sin pensar, como si la letra se supiera de memoria...

Que es efectivamente lo que propone la canción, en la cual un escolar responde, con total candor, a la pregunta que le hace un adulto (presumiblemente, su madre, padre, tutor o encargado) sobre qué aprendió hoy en la escuela.

¿Qué aprendiste en la escuela hoy,
querido niño de mi corazón?

El chico, sin repetir ni soplar, empieza a desgranar la sabiduría que le fuere impartida en el sacrosanto establecimiento. Por ejemplo, la veneración por los próceres y los soldados nacionales que nos consiguieron a fuerza de disparos la libertad en la cual vivimos desde entonces.

Aprendí que Washington nunca dijo una mentira.
Aprendí que los soldados casi nunca mueren.
Aprendí que todo el mundo es libre
y eso es lo que la maestra me dijo.
Eso es lo que aprendí en la escuela hoy,
eso es lo que aprendí en la escuela.

El adulto no queda conforme con esa respuesta, y pregunta varias veces más, lo que permite que el menor se despache con el listado de todas las maravillas que aprendió en la escuela. En la segunda estrofa, detalla el respeto por las instituciones, los poderes y los servidores públicos, por “el Sistema” en todas sus facetas (“aunque a veces no funcione, este es el mejor sistema del mundo”):

Aprendí que los policías son mis amigos.
Aprendí que la justicia nunca se acaba.
Aprendí que los asesinos mueren por sus crímenes
incluso si a veces nos equivocamos.

En la tercera estrofa se habla de la guerra, y que “no es tan mala”. El chico termina la estrofa con un tan orgulloso como escalofriante “y algún día yo tendré mi oportunidad de ir a la guerra”.

Aprendí que la guerra no es tan mala.
Aprendí sobre las grandes que tuvimos.
Peleamos en Alemania y en Francia,
y algún día yo tendré mi oportunidad.

Y en la última estrofa se cuenta lo que se aprendió sobre el gobierno: que debe ser fuerte, que nunca se equivoca, que nuestros líderes son lo más de lo más y por eso es justo y necesario que los elijamos (como efectivamente sucede) una y otra y otra y otra vez.

Aprendí que nuestro gobierno debe ser fuerte,
siempre tiene razón y nunca se equivoca.
Nuestros líderes son los mejores hombres
y los elegimos una y otra vez.

Y termina cada estrofa, siempre, con la exacta e innecesaria confirmación de que eso que dijo es solamente la respuesta a la pregunta del adulto:

Eso es lo que aprendí en la escuela hoy,
eso es lo que aprendí en la escuela.


A lo largo de la canción no hay ninguna palabra, ningún tono casi que ponga en duda esos “aprendizajes” obtenidos en la escuela. Y efectivamente, si cambiamos “Washington” por “San Martín” y algunos otros detalles menores, tranquilamente nosotros podríamos cantar esta misma canción, porque no es tan distinto lo que aprendimos en la escuela. Y tan bien aprendimos la lección que, efectivamente, elegimos una y otra vez a los mismos gobernantes y creemos que nuestro país (el mejor) está construido sobre valores (sólidos) y normas (justas) que lo hacen (sin dudas) más pulenta que el resto de los paicejos del orbe, en particular los que nos rodean, que son de cuarta. Eso aprendimos en la escuela.

También aprendimos otras cosas, claro. No hay que ser más althusserianos que Althusser. Aprendimos a leer y a escribir, a sumar y a restar y, si tuvimos suerte, incluso algunas cosas buenas. Pero esas cosas buenas que aprendimos, las aprendimos siempre gracias a maestras y maestros que, al menos por un rato, se corrieron un poco de su rol de guardiacárceles del “AparatoIdeológicodelEstadoporAntonomasia” (así se llamaba mi escuela primaria, aunque los alumnos, por ahorrar, la llamábamos Escuela 17).

A pesar de que la canción no da indicios, es inevitable leerla como una crítica, como una canción sarcástica: eso que nos enseñaron no está bien. Los policías no son tus amigos, la justicia no es justa, los gobernantes no son la crema y nata de tu sociedad (leer “tu sociedad” con el tono asqueado de Luca Prodan en “La rubia tarada”). Y la guerra sí “está tan mal”: esta canción fue retomada por Peter Seeger y otros cantautores como una de las más divertidas y, a la vez, ácidas canciones en contra de la guerra (en particular, la de Vietnam).


What did you learn in school today?

What did you learn in school today,
Dear little boy of mine?

I learned that Washington never told a lie.
I learned that soldiers seldom die.
I learned that everybody's free
And that's what the teacher said to me.
That's what I learned in school today.
That's what I learned in school.

What did you learn in school today,
Dear little boy of mine?

I learned that policemen are my friends.
I learned that justice never ends.
I learned that murderers die for their crimes
Even if we make a mistake sometimes.
That's what I learned in school today.
That's what I learned in school.

What did you learn in school today,
Dear little boy of mine?

I learned that war is not so bad.
I learned of the great ones we have had.
We fought in Germany and in France.
And some day I might get my chance.
That's what I learned in school today.
That's what I learned in school.

What did you learn in school today,
Dear little boy of mine?

I learned our government must be strong,
It's always right and never wrong.
Our leaders are the finest men.
And we elect them again and again.
That's what I learned in school today.
That's what I learned in school.

¿Qué aprendiste en la escuela hoy?

¿Qué aprendiste en la escuela hoy,
querido niño de mi corazón?

Aprendí que Washington nunca dijo una mentira.
Aprendí que los soldados casi nunca mueren.
Aprendí que todo el mundo es libre
y eso es lo que la maestra me dijo.
Eso es lo que aprendí en la escuela hoy,
eso es lo que aprendí en la escuela.

¿Qué aprendiste en la escuela hoy,
querido niño de mi corazón?

Aprendí que los policías son mis amigos.
Aprendí que la justicia nunca se acaba.
Aprendí que los asesinos mueren por sus crímenes
incluso si a veces nos equivocamos.
Eso es lo que aprendí en la escuela hoy,
eso es lo que aprendí en la escuela.

¿Qué aprendiste en la escuela hoy,
querido niño de mi corazón?

Aprendí que la guerra no es tan mala.
Aprendí sobre las grandes que tuvimos.
Peleamos en Alemania y en Francia,
y algún día yo tendré mi oportunidad.
Eso es lo que aprendí en la escuela hoy,
eso es lo que aprendí en la escuela.

¿Qué aprendiste en la escuela hoy,
querido niño de mi corazón?

Aprendí que nuestro gobierno debe ser fuerte,
siempre tiene razón y nunca se equivoca.
Nuestros líderes son los mejores hombres
y los elegimos una y otra vez.
Eso es lo que aprendí en la escuela hoy,
eso es lo que aprendí en la escuela.



Para resumir (como nos pedían en la escuela): la pregunta de la canción es respondida con toda claridad. ¿Por qué, entonces, incluirla en una serie titulada “Preguntas sin respuesta”? Es que la canción deja, entre líneas, varias preguntas sin contestar. Algunas de ellas podrían ser, tal vez: ¿cuándo vamos a desaprender todo lo que aprendimos? ¿Cuándo vamos a aprender en serio?

Mientras tanto, saquen una hoja. Y apantállenme.

DJ Vago


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